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                    <text>Los ciudadanos en las urbes del año 2000
Ponència presentada per l'Excm. Sr. Alcalde al seminari "España
en el umbral del siglo XXI-Reflexiones sobre un futuro que ya es
presente", organitzat per la Federación de Jóvenes Cámaras de
España"

Barcelona, 8 de Novembre 1985

�-2-

Introducción

Señoras, señores:

La Federación de Jóvenes Cámaras de España ha tenido la
amabilidad de invitarme a participar en este seminario,
mü ho gusto he

p

.

Me gustaría empezar comentando el título del seminario y de
la ponencia. Encuentro muy apropiado este subtítulo - "un futuro
que ya es presente"- porque a veces no nos damos cuenta que el
fin de siglo, el año 2.000 está mucho más cerca de lo que parece,
apenas quince años.

Efectivamente, cuando oímos hablar de "siglo XXI", o "año
2.000" tendemos a asociarlo con ideas futuristas o de ficción
científica. Y no nos damos cuenta que este futuro ya es presente,
que la sociedad del siglo XXI, las ciudades del siglo XXI las
estamos construyendo ahora.

Yo quisiera centrar mi charla de hoy, para ceñirme al
enunciado de la ponencia específica, en mi visión de la ciudad
del año 2.000 y de los ciudadanos que en ella habiten, y muy
especialmente de lo que mejor conozco, del caso particular de
Barcelona.

También aprovecharé, en este contexto de reflexiones sobre
el futuro, para exponer una idea que he manifestado otras veces:
que el presente y el futuro dependen del pasado, pero que nuestro
presente depende también en gran medida de nuestras expectativas
para el porvenir.

�-3-

Finalmente referiré al papel, a mi juicio creciente, que
deberán jugar las administraciones locales en la vida de los
ciudadanos.

Catastrofismo ecologista-utopismo audiovisual

Quiero rechazar con toda rotundidad dos visiones de la
ciudad que a menudo aparecen en la prensa, en la literatura o en
el cine y la televisión.

Hay una corriente de ideología que acostumbramos a llamar
ecologista que ve el futuro como una especie de apocalipsis de
los desechos. Un mundo ensombrecido por la contaminación, de
ciudades tristes, violentas, inhóspitas. Es una visión que tuvo
una de sus mejores expresiones artísticas en la película
Blade Runner, que sin duda recordarán.

el polo opuesto nos ntramos
ontramoslos que vaticinan el fin
de la ciudad tal como la conocemos, como centro de relación, para
ser sustituida por un mundo de unidades familiares aisladas que
se relacionan con el exterior con aparatos de televisión, con
terminales de ordenador. Esta es una visión entre idílica y
siniestra,

fruto de las fantasías de algunos

entusiastas

bienintencionados de la informática.

Yo, por el contrario, creo que ya ahora estamos asistiendo a
un renacimiento del protagonismo de las ciudad que marcará su
evolución en el siglo que viene. No quiero d 'r con ello que
desprecio totalmente los peligros, o las ventajas, que nos
esperan y que los ejemplos que antes he puesto esquematizan. Pero

�-4-

creo que hemos de ser realistas y darnos cuenta que la sociedad
moderna quizas se parecera más a lo que era la Atenas de Pericles
o la Córdoba de los Califas que a aquellas imágenes futuristas.

El pasado

El nacimiento de las civilizaciones está ligado a la
extensión de la división social del trabajo. Más allá de la
incipiente separación del trabajo entre manual e intelectual, la
primera división social del trabajo es la división campo-ciudad.
En esta interpretación, que es discutible y ha sido discutida, el
campo aparece como la expresión geográfica del trabajo manual y
prouctivo, en tanto que la ciudad reune a las clases
improductivas e intelectuales: guerreros, sacerdotes, artistas y
funcionarios.

La actualidad de tal enfoque del fenómeno urbano proviene de
la idea bastante extendida de que lo que hasta poco se
consideraba una superestructura o un mero soporte geográfico de
unas relaciones sociales fundamentales, la ciudad, ha acabado hoy
por independizarse en cierto modo de aquellas relaciones
determinantes para constituirse a su vez en relación opresiva
entre los hombres.

En el límite inferior de esta interpretación estaría la
teoría que ve la ciudad como una ocasión contradictoria de
explotación indirecta por parte del capital en conjunto y de
explotación directa por parte de un sector del mismo, el sector
productor y comercializador de viviendas.

�-5-

En el límite extremo estarían todas las teorías anti-urbanas
al uso, tanto las que surgen como mera exasperación de una
corriente agrarista que no ha dejado de existir desde el siglo
XVIII, como las que, independientemente o no de esta especie de
nostalgia agrarista, se plantean la superación utopista de la
ciudad por la vía de las comunas u otras formas de organización
de la vida cotidiana.

Las teorías más extremas entre las que postulan la
conveniencia de un estudio de la ciudad partiendo de la no-ciudad
señalan a menudo hasta que punto el nacimiento de aquella es
contradictorio. Si ciudad y comercio acabaron por verse
identificados en una determinada fase del desarrollo de la vida
social, lo cierto es que habitación y comercio fueron actividades
netamente incompatibles en esta etapa de la prehistoria de la
civilización que se postula en muchos casos como

"estado

natural".

La ciudad abierta y cosmopolita, que conjuga mercado y
habitación, nace y se desarrolla con el capitalismo. Las ciudades
de la Antigüedad y de la Baja Edad Media no eran, como ha sido
corriente pensar, centros mercantiles. La afirmación de la ciudad
como centro mercantil se verifica en dura pugna con los intereses.
señoriales y agrarios, y sólo triu4a cuando la mundializac!ón de
la economía capitalista naciente, a partir del siglo XVI,
confiere al capital mercantil un papel de primer plano en la
estructura social.

Hasta bien entrado nuestro siglo se ha identificado las
ciudades como motor de progreso, tanto por parte de las teorías

�-6que inspiran el sindicalismo europeo como de los 7ricos del
capitalismo liberal. Las protestas antiurbanas procedían sólo de
las clases medias de extracción rural empobrecidas y urbanizadas
a la fuerza por el desarrollo económico, o bien de los que
permaneciendo en las pequeñas capitales de provincia veían
estancarse el entorno social ante la competencia de las grandes
áreas metropolitanas..

Las dudas respecto a este esquema aparecieron en conexión
con una serie de factores nuevos. Para las clases dominantes el
hecho preocupante era que la ciudad tradicional, que)Kdurante un
largo periodo fue tomada "tal cual" por la burguesía y utilizada
para sus

f

fines, dejó de cumplir sus objetivos

satisfactoriamente. Empieza a hablarse de costes de la congestión
cuando la complejidad creciente de la vida urbana en las grandes
ciudades impone a sectores amplios de las clases dominantes una
cierta experiencia de masificación - colas, aire sucio, ruidos que antes se suponía confinada a la vida cotidiana de las clases
dominadas.

Para la ideología obrera, en cambio, la ciudad, que siempre
había sido el escenario de la explotación industrial más o menos
estable, empieza a ser algo a recuperar en cuanto los costes
urbanos, como los traslados cada vez más largos, amenazan con
comerse lo obtenido mediante el trabajo y la lucha sindical. La
ciudad, la centralidad, la urAn rzación y los servicios locales se
li !
luchar no ya
algo por lol que hay que
convierten en
individualmente, sino colectivamente.

Desde esta perspectiva, los análisis que se hacían en la
primera mitad de los años setenta sobre la evolución previsible

�-7(US

ctud-ctoIJ1

fp ,.iD-40- 1

-

(lk^

ott 1, (t i )

clases altas, que se desplazarían a suburbios residenciales de
alto nivel, mientras que se dejaban los centros históricos
abandonados a su suerte y poblados por habitantes de bajo poder
adquisitivo y capacidad fiscal. Es decir, una evolución semejante
a la que apuntaban las grandes urbes de Norteamérica, más o menos
atemperada en Europa por una mayor tradición urbana, la ausencia
de segregación racial importante, el retraso de la motorización y
la mayor combatividad proletaria.

La recuperación de la ciudad

La crisis económica que se inició a mediados de los setenta
introdujo una corrección en la tendencia que acabo de apuntar. La
crisis ha producido, entre otros fenómenos, el progresivo
abandono de la mentalidad desarrollista y una consecuente actitud
conservacionista respecto a los centros urbanos tradicionales,
que ha aparejado una reconsideración de los valores de la ciudad
central como lugar de residencia.

En nuestro país, además, esto ha coincidido con la
democratización de las estructuras político-administrativas, y
muy especialmente las municipales, que han tenido una importancia
decisiva en el tratamiento dado al hecho urbano.

Me voy a permitir aquí citar casi textualmente un editorial
del diario EL PAIS del 10 de Agosto de 1982. El editorial estaba
escrito a proósito de una actuación urbanística del Ayuntamiento
de Madrid, pero creo que refleja bastante bien el nuevo estado de
opinión al que acabo de referirme.

�-8"La sensibilidad hacia el entorno urbano",

decía

el

editorialista, "ha cundido entre los nuevos ayuntamientos
democráticos. Podría incluso decirse que el mínimo para la
acetación de una política municipal, del signo político que sea,
pasa ya prr el respeto al urbanismo y a las señas de identidad
urbana en general que definen a las ciudades. En apenas unos años
(...) la conciencia ciudadana ha acrecentado su sensibilidad ante
los atropellos inmobiliarios y reacciona, cuando se atenta contra
el espacio público, con parecida fiereza y prontitud cuando ha de
defender lo propio".

"La defensa de la ciudad, de su habitabilidad entendida a la
vez como la práctica vivencial de su espacio pero tambien como
lugar de referencia histórica / de una historia marcada

Y

compartida", continuaba EL PAIS, " es actualmente algo más que un
enunciado".

Y después de citar algunos ejemplos de rehabilitación urbana
en EEUU y Europa, el editorial decía:

"Parece claro pues que esa extendida idea que hace apenas
veinticinco años hacía asociar lo nuevo como sinónimo de mejor ha
entrado en quiebra. No sólo razones de carácter históricoartístico o las apreciaciones de psicólogos sociales y urbanistas
convergen en la recomendación de proteger el viejo patrimonio
urbano. Incluso los economistas valoran hoy la renovación, frente
a la construcción de viviendas nevas, como un sensible ahorro de
inversiones, gracias al aprovechamiento de antiguas estructuras,
mas sólidas y eficaces para preservar del calor y el frío,

Y

e infree-s-tr--uctur-a,—Tpdo

�-9gracias al extenso aprovechamiento de barrios históricos
céntricos que ahorran transporte y obras de infraestructura. Todo
ello sin contar con la ventaja casi decisiva de soslayar así la
compra de suelo nuevo".

Y finalmente el editorial advertía de los peligros de un
nuevo tipo de especulación:

"Medidas de apoyo económico, subvenciones y ayudas
financieras son, pues, indispensables para lograr no sólo que la
ciudad mantenga la memoria, de su pasado, sino también para que no
ignore, al dictado del dinero, la relación con sus habitantes".

Bien, este editorial, aparte del habitival tono pedagogicomor lista de este diario, por lo demás tan estimable, creo que
p uede ser suscrito por la mayoría de los que actualmente tenemos
responsabilidades en el gobierno de nuestras ciudades.

Urbanismo en Barcelona

En el caso de Barcelona, podemos encontrar en la política
urbana que ha desarrollado el Ayuntamiento desde 1979 todos los
elementos que apunta el editorial. Que tambien lo podemos
interpretrar en el sentido de que la mejor manera de preparar el
futuro es recuperar el pasado.

Pero en Barcelona hemos hecho algo mas, estamos haciendo
algo mas. Hemos dado a los barrios periféricos una dignidad
urbana de la que carecían. Es lo que a veces se ha definido con
la frase "monumentalizar la periferia". Los barrios nacidos al

�-10abrigo del desenfreno urbanístico de los cincuentas y sesentas
carecían de refe cias urbanas que pudieran identificarlos como
conjuntos urbanos cohesionados. En muchos casos, además, estaban
más degradados que barrios con trescientos o cuatrocientos años
mas.

En Barcelona hemos conseguido difundir una nueva manera de
considerar nuestro Ensanche, de la Barcelona construida a partir
del derribo de las murallas a mediados del siglo pasado siguiendo
el plan Cerdá. f No voy a decir que todo el mérito ssea del
Ayuntamiento. Ya he expuesto antes como la tendencia a recuperar
el centro es un fenómeno más complejo. Pero sí me atrevo a
asegurar que nuestra política de rehabilitación de las fachadas,
de restauración de edificios modernistas, ha acelerado un proceso
más o menos espontáneo que ha evitado que el Ensanche se
convirtiera en una zona exclusivamente terciaria, desprovista de
vida fuera del horario laboral. Ahora el Ensanche es una zona
residencial cada vez más vital, donde una iniciativa estimula a
la otra.

En la periferia, como ya he dicho, hemos creado ciudad,
hemos creado espacios nuevos. Monumentalizar no quiere decir sólo
crear monumentos. Quiere decir dignificar. Nosotros nos negamos a
aceptar el urbanismo destrur de los últimos cincuenta años.
Pero tambien hemos tenido que admitir que la rehabilitación de
estos barrios, de los que antes hablaba, no tiene una solución
fácil.

Lo que sí sabemos, sin embargo, es que el mejor camino hacia
la solución es que en estos centros haya vitalidad democrática.
Que exista una acción permanente de los vecinos para rehacer este

�tejido. Que haya un estímulo para permanecer en el barrio. Y de
momento, lo mejor que hemos podido hacer es actuar sobre los
espacios comunes.

La Barcelona del futuro

Después de este repaso por el pasado, quizás algo extenso,
pero creo que imprescindible para comprender la ciudad que
estamos construyendo, voy a enunciarles lo que será la Barcelona
del futuro, lo que queremos que sea la Barcelona del futuro,
lo que ya hemos preparado para que este futuro sea realidad.

Barcelona esta cambiando. Es una realidad que a veces no
parece evidente, pero que ya ha sido motivo de sorpresa positiva
en los medios culturales internacionales prreocupados por el
urbanismo y por la evolución de las ciudades. El cambio que se
está produciendo es un cambio de tipo gradual que constituye los
cimientos de la Barcelona del siglo XXI.

En contraste con un cierto aire de pesimismo que se ha
respirado durante algun tiempo en nuestro país, y en contraste
con la incertidumbre y la inseguridad que han generado, hasta un
cierto punto, las polémicas sobre el urbanismo más reciente en
nuestra ciudad, la imagen que Barcelona ha dado fuera de España
es la de un ritmo trepidante.

Es cierto que a todos aquellos què son protagonistas,
s, les costará
ouizás víc
timas, de las actuaciones urbanística
admitir que puede ser calificado de dinámico lo que creen que es
de una lentitud exasperante. Pero una lentitud relativa es una

�-12característica normal de los planes urbanísticos en toda Europa,
y ante este hecho incontrovertible, las intervenciones que se han
ido haciendo, que se hacen y que se han programado para los años
próximos, han sido elogiadas por su dinamismo.

La Barcelona que queremos para el siglo que viene es una
Barcelona sobre la que existe entre sus ciudadanos un alto nivel
de consenso. Es una rcelona que no se tendrá que hacer
traumáticamente, con grandes operaciones quirúrgicas. Es una

5

arcelona que se fundamenta en la potenciación de lo que ha sido,

de lo que es Barcelona.

Será una ciudad de un alto nivel de calidad urbana. Será la
capital,

el

"cap i casal",

de una Cataluña moderna

y

desarrollada. Será también una gran capital de España y una
metrópoli mediterránea de amplia proyección internacional. Y será
una ciudad marítima, con unas playas recuperadas, de fácil acceso
desde todos los puntos de la ciudad.

En el programa de actuación municipal que vincula la
ejecución de los presupuestos del ayuntamiento, se preven tres
direcciones básicas de intervención. Una está dirigida a incidir
en la ordenación física de la ciudad, y las otras dos a la
potenciación de los servicios uranos y de los servicios
personales, respectivamente.

El desarrollo de los servicios uranos tendrá una influencia
decisiva en el funcionamiento de la Barcelona del futuro. Se ha
seleccionado un número limitado de grandes objetivos: la garantía
de

la calidad y la salubridad del medio ambiente y

la

alimentación, alcanzar unos niveles razonables de seguridad

�^

. ..

-13-

urbana, una mejora de la circulación de personas y mercancías, la
consolidación de los grandes servicios básicos metropolitanos y
la potenciación de otros servicios municipales tradicionales
1N`
como los de limpieza, ytrcados y protección contra emergencias.

Pero me gustaria explicarles los grandes ejes de actuación
que habrán de definir la imagen física de la Barcelona del año
2.000. Hay cuatro líneas de fuerza que delimitan estos ejes. Se
trata, en primer lugar, de abrir definitivamente Barcelona al mar
y de definir su fachada marítima. En segundo lugar, reconstruir
el macizo de Collcerola, cuya elevación más conocida es el
Tibidabo, de manera que se convierta en el gran parque central de
la ciudad metropolitana. Un tercer bloque de actuación se
dirigirá a mejoraqr la funcionalidad urbana y la dignidad física
del centro de a Ciudad, y el último tendrá como objetivo la
consolidación de una red viaria suficiente y eficaz.

Si me atreviera a destacar un conjunto de actuaciones sobre
las otras diría sin duda que la más trascendente es la de abrir
Barcelona al mar, aunque en realidad todas ellas están
relacionadas.

La operación más importante de la recuperación de la fachada
marítima es la que tiene como centro la rehabilitación urbana del
Poble Nou. El levantamiento de las vias de tren que ahor/
separan este arrio del mar, la conversión de una zona de
industrias obsoletas en zona residencial, es de una trascendencia
enorme para toda la ciudad.

En efecto. Hasta ahora Barcelona se ha desarrollado en

�-14sentido casi inverso al que había previsto Ildefonso Cerdá. El
centro de Barcelona ha ido ascendiendo desde la ciudad vieja, por
el

Paseo de Gracia

rehabilitación )del

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y
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po r la Diagonal

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(;,,,,, rwc^..c, Cac i C.^ U^,crc`

Con

la

0-.4._

Nou, con la apertura de Carros I, que

4J'

será el Paseo de Gracia del año 2.000, los habitantes del Norte
de la Ciudad, o de la parte derecha del plano, para entendernos,
podrán ir andando a la playa en no más de media hora. Media hora.

Además, la construcción de las sedes de Instituciones en el
Paseo de Carlos I, como el Tribunal Superior de Justicia, la
proximidad del Parlamento de Cataluña, configurarán un nuevo eje
institucional que creará un centro que compensará la actual
gravitación excesiva de la ciudad hacia el Oeste.

)

Las nuevas tecnologias

Quisiera referirme ahora a algo que antes he aludido quizás
con un cierto sárcásmo . Estoy pensando en la influencia que
tendrá en la .vida futura la aplicación de nuevas tecnologías .

En Barcelona también en este campo estamos preparando el
futuro. Queremos que Barcelona sea la primera ciudad que disponga
de una red de transmisión de voz, datos e imagenes a través de
una red de cable de fibra óptica.

En este sentido tenemos ya diseñado un anteproyecto de mini
red experimental que dentro de un año puede estar ya en
fur1onamiento enlazando diferentes centros oficiales.

�' l^

-15-

En este campo nos hemos lanzado de una forma deliberadamente
arriesgada a la experimentación. Existen otras experiencias de
redes de cable de fibra óptica. Pero muy pocas, que yo conozca,
de transmisión integral de voz , datos e imagen.

El papel de los Ayuntamientos

Quisiera terminar con una reflexión sobre el papel que los
Ayuntamientos tendrán en la vida del ciudadano de la urbe del año
2.000. Y creo que el público al que me dirijo es el más adecuado
para el mensaje que quiero hacer llegar.

La experiencia de seis años y medio de ayuntamientos
democráticos nos permite afirmar que, dentro del sector publico,
los ayuntamientos son el subsector que responde con más
flexibilidad a los retos de una administración moderna.

El sistema democrático local es

el

más adecuado para

producir unos servicios ajustados a la demanda. La confirmación
de esta afirmación la encontramos en la alta mortalidad política
de los alcaldes de las poblaciones donde se producen fenómenos de
ineficacia.

Los alcaldes han estado más cerca del arquetipo
schumpeteriano de empresario que muchos de los que profesan como
empresarios. Han corrido más riesgo, incluso en su nivel de

�-16ingresos y en su vida personal.

La administración local es la administracion que esta mas
cerca de los ciudadano y por lo tanto, es el sector de la
actividad publica mas fácil de ser controlada por los ciudadanos.

Los ayuntamientos no tienen el elemento de la competencia
mutua entre ellos, pero en cambio es facil la complación entre
ayuntamientos.

El público, o en este caso los ciudadanos, compara, y puede
producirse lo que se ha llamado " votar con los pies" es decir/
puede trasladar su residencia si los servicios ofrecidos por su
ayuntamiento vecino som mejores que donde vive.

Ademas la proximidad a los ciudadanos de la administracion
local d a las elecciones municipales una fuerza fiscalizadora
muy superior a la que es normal en otros niveles de la
administración,

en los que competéncia electoral - se basa

fundamentalmente en ideas generales. La comprobación
cumplan o no escapa casi

que se

otalmente en la experien cia de la

vida social del ciudadano como individuo.

En esto el tado es diferente al sector privado. La critica
del empresariado al (tado se basa en la comparación con el
sector privado donde, el ciudadano puede comprar o no comprar,
cosa que no puede hacer con el

&amp; tado.

En el sector local, sin embargo, este tipo de critica
liberal no es tan valido en la med

que esta comprobación de

calidad y de precio existe. Y los ciudadanos la formulan cada

�-17

dia. Cualquier alcalde de España puede testimoniar hasta que
punto tiene presente la presión de un " mercado " de ciudadanos
que le recuerda cada dia lo que esta haciendo bien o lo que esta
haciendo mal.

Por eso creo que una visión optimista del futuro, que
excluya sociedades dictatoriales debe contemplar una creciente
participación de la gestión de los ayuntamientos en cuestiones
que afectan a la vida diaria del ciudadano. Incluso en cosas
que,por lo menos en nuestro país, no es habitual que administren
los ayuntamientos. Me refiero a la sanidad, a la educación, o a
la seguridad ciudadana,por ejemplo.

s)7\

�AJUNTAMENT DE BARCELONA

Barcelona, 4 noviembre 1985

Quiero saludar muy cordialmente a la Federación de Jóvenes
Cámaras de España con motivo de su XVII Congreso Nacional que se
celebra en Barcelona.
Me satisface enormemente que la Federación haya escogido
Barcelona como sede de este Congreso. Espero que el ambiente de
nuestra ciudad colabore a que las sesiones sean fructíferas.
Barcelona ha-hecho ya una apuesta por el futuro y se prepara con
ilusión para iniciar el siglo XXI siendo una metrópolis moderna,
eficiente, creativa y acogedora.
Estoy seguro que de este Congreso surgirán nuevas ideas que
nos ayudarán a mejorar nuestros proyectos y los de toda España.
Reitero la bienvenida a los Congresistas y les deseo una
feliz estancia en nuestra ciudad.

Pasqual Maragall
Alcalde de Barcelona

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EL PAÍS, sábado 20 de diciembre de 2008

sociedad

cultura

deportes

Los directores
de periódicos
prevén despidos

El Premio
Kandinsky reconoce
la estética soviética

El Madrid
se enfrentará
al Liverpool

OPINIÓN

Los Estados Unidos de Europa, reinventados

H

ace 25 años, en diciembre de 1983, el periódico
francés Le Monde publicó una entrevista con el historiador Fernand Braudel sobre la
identidad europea. Llevaba por
título Il faut réinventer les EtatsUnis d’Europe. España aún tardaría tres años en ingresar en la
Unión, entonces compuesta por
diez Estados miembros: Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo,
Países Bajos, Reino Unido y Grecia. Yo llevaba un año de alcalde
y miraba hacia Europa con las
mismas esperanzas que Braudel
evocaba. Mi amigo norteamericano residente en Brasil, Norman Gall, al frente hoy de la Fundación Braudel, y casado con
una catalana, me sigue informan-

pasqual
maragall i mira
Frente a la crisis se
necesita más Europa,
no un regreso al
individualismo estatal

do por Internet aún hoy de lo
que por el mundo sucede. Gall,
como el propio Braudel, es uno
de los pocos humanistas globales que no hacen simplemente el
ridículo, sino que, como decimos
en catalán, hi toquen: que entienden de qué va la cosa.
Braudel en 1983 explicaba la
identidad europea desde la cultura europea, entendida como
una y plural, como hecho compartido.
Lo ejemplificaba diciendo
que un francés situado en Italia,
Rusia, Polonia o Alemania, no se
siente extranjero; que las sensaciones experimentadas son reconocibles y con referentes histórico-culturales comunes. A diferencia de lo que le ocurriría en
países como la India o China,

donde te sientes desorientado,
distinto de verdad.
Cada país europeo representa una Europa particular, decía
Braudel. En aquel momento describía la Unión como únicamente económica, y por tanto muy
beneficiosa, fundamental, pero
no aún la Europa unida que él,
yo y sin duda mucha gente soñamos. La Europa unida y popular
(del pueblo) necesitaba una base
donde desarrollarse. Era preciso
que sus gentes viviesen y circulasen libres por el continente. Para ello, concluía en su reflexión,
para construir la Europa cultural y ciudadana, hacían falta varias cosas: una estructura política, un Gobierno Europeo, un
Parlamento Europeo con mayores poderes y una defensa euro-

pea común. Ya entonces decía
que un país europeo solo no podía hacer frente a los retos que
se le presentaban. Hacía falta
reinventar los Estados Unidos
de Europa. ¿Qué ha pasado desde entonces, dónde estamos, hacia dónde vamos como Europa?
La 200.000
Unión Europea
la formaUnas
personas
serían
mos 27 Estados
miembro
aún
jugadores
patológicos
en yEspaaspiran
a entrar
más
países
euña,
y hasta
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más
pueden
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quehoy.
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juego de
azar, insiste en que “el 60% de
los adictos son hombres, y el
40%, mujeres”. “Sin embargo”,
apunta, “sólo el 10% de quienes
acuden a pedir ayuda son mujeres; el resto se trata de hombres”. Según Chóliz, la enfermedad “está mal vista en general,
pero aún peor si afecta a una
mientos
del sistema
y
mujer, porque
se rechinan
contempla
rugen.
más como que ella se juega el
Sin embargo,
la aportación
didinero
de la economía
familiar”.
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y diferente
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Casas
internacionales
las
compositoras
el
apuestas
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como Bwin.
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como
un reto
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que
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y documende
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19 y 20
años”. Un protadas—
normalizadas
y la
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que, según
la criprogramación
de avance
sus obras
no
sis,
“será peor”.
se produzca
sólo en conciertos
monográficos “8 de marzo”, aunque también.

200.000
adictos

Compositoras, una lucha por la igualdad

Ú

ltimamente hemos asistido a dos manifestaciones,
aparentemente opuestas,
de una idéntica situación: me estoy refiriendo al silencio al que
fuimos sometidas las mujeres
compositoras en el extra de Babelia dedicado a la música contemporánea del pasado 27 de
septiembre, así como la media
página que, en este mismo periódico se nos concedió, el jueves
23 de octubre, a raíz del concierto Fémina Clásica organizado
por Fundación Autor. Tanto un
caso —el silencio— como el otro
—la fuerza de la imagen con siete compositoras en torno a un
piano y el acertado titular ¿Discriminadas? Rotundamente, sí—,
obedecen a la misma situación:
las mujeres en la música y más
concretamente en el territorio
patriarcal por excelencia, la comres
e indican
que puede
produposición,
continuamos
siendo
pácir
ludopatía.
haytemidos,
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mitad
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últimos
tiempos
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“nenitas”,
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más
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de otro
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donde
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nombres,
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así, sucesivamente.
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XXI. “Uno,
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ahora
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de leer
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musical
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240 euros”.
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o in eccletriple,
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60 céntimos”. Sesiis taceant,
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No voydea
los
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juegoFreixas
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magníficamente
en Carpersado”.
“Los bares de copas y
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de gasolineras,
losdenominador
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sitarios,
los bares
de barrio y
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los
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de de
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cuandosela han
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en nuestro
bazas pasado
clave”,
lidad demuestra
apunta.
rico que debe ser reconocido y

marisa
manchado
La aportación de las
mujeres enriquece,
airea, cuestiona y
hace más saludable
la vida musical

Las tragaperras
dominan porque
aceptan billetes y
ha
subido el gordo
FORGES
Los grandes casinos
físicos españoles
organizan torneos
virtuales de póquer
“Ciertamente, no faltan locales de alterne que han llegado
a incorporar especies de salones de juego”, apunta el psiquiatra especialista en conductas adictivas Juan José Llopis.
“En ellos, aparte de los clientes, las prostitutas se dejan el
dinero, ya que pasan mucho
tiempo muerto allí”.
Según Llopis, “el auge de la
cocaína ha encajado con el del
juego virtual y físico, y, como
ha sucedido con el alcohol, ahora nos encontramos ambas
adicciones encajadas”. Esto
mismo se ha señalado recientemente desde diferentes asociaciones de ex jugadores, que

divulgado. Hay quien en su atrevimiento ignorante todavía afirma: “¡Pero si no ha habido compositoras!” o incluso yendo más
lejos, “Sí, ha habido, pero son
‘menores’, no alcanzan la suficiente calidad”. Aquí hemos tocado el núcleo de la cuestión: el
sistema patriarcal puede permitir alguna compositora en el pasado, incluso que haya podido vivir de su trabajo, pero existen
olimpos de poder a los que las
mujeres, todavía hoy, taceant, como la Academia, o la Escuela, y
la Historia; sí, con mayúsculas,
pues el Poder del Saber “de verdad”, el “bueno”, todavía es cosa
de hombres.
El canon musicológico impone sus reglas, menos mal que
Susan McClary nos abrió los
ojos y los oídos, a la musicología feminista, todavía escueta
alertan
sobre
consumo
“lúen nuestro
paísun
pero
no por ello
dico
y de
fin de
del
menos
firme.
Lossemana”
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Por llenos
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de una
mujeres
en auge de organizar timbas
ilegales de póquer en plan after
hours, cuando cierra un bar. O
incluso en chalets apartados,
en las que el jugador participa
de una especie de “todo incluido” con droga, prostitutas, comida, bebida. “Estas sesiones
pueden durar una noche o todo
el fin de semana, según lo que
se pague al organizador, y hay
bastante dinero encima de la
mesa”, apunta Llopis.
Y es que si bien el juego, con
la amenaza de la escasez, reverdece por la posibilidad de conseguir dinero a toda velocidad,
también lo hace como dispensador de adrenalina. Los grandes casinos físicos españoles
organizan torneos de póquer
auspiciados por casinos virtuales de Internet, la mayoría radicados en paraísos fiscales o en
el ámbito anglosajón (la regulación online aún no existe en España). Hasta se dan campeonatos de póquer para universitarios, ya que ellos se han convertido en grandes jugadores en
los últimos años. Siguen el
ejemplo de Raúl Mestre, un es-

las aulas de composición; sin
embargo, en la programación
al uso dominan los varones,
siendo las mujeres la excepción. La docencia de la música,
en los niveles elementales y profesionales es mayoritariamente
femenina; cuando llegamos a
los Conservatorios Superiores
las grandes posiciones son ocupadas por hombres. Esta desigual proporción se debe sin duda a la inercia del sistema patriarcal, a pesar de las medidas
correctivas introducidas como
la Ley de Igualdad. Así, el valor
de la diferencia, la riqueza de
lo transversal en oposición a lo
lineal y la abundancia cualitativa de la diversidad quedan legislados. Estos conceptos, que
están ya en la calle además de
en la boca de todos nuestros políticos —transversal, diversiLas tragaperras
son
dad, diferencia—
cuando se tralas reinas
los juegos
ta de aplicarlos
a lade
mitad
de la
preferidos
población, de
lasazar
mujeres,
los por
cilos españoles. / getty images

tudiante de Químicas que empezó jugándose 0,50 euros en
la Red y que, según él mismo
confiesa en su página web, se
percató “de que en el póquer se
podía ganar mucho dinero por
el hecho de que una inmensa
cantidad de gente estaba dispuesta a apostarlo sin tener
idea de lo que hacía”.
Empezó a usar estadísticas
y a ganar torneos de más de
50.000 dólares. Hoy, según él
mismo relata, vive holgadamente y juega en diferentes
convenciones mundiales. “Él
es el modelo para muchos”, explica otro jugador español universitario, aunque reconoce
que lo normal es que para que
uno gane, tiene que haber muchos que pierdan.
“Yo mismo también jugué
por Internet, pero a las tragaperras”, explica David Fernández, autor del libro Diario de
un ludópata, recién publicado
por Éride Ediciones. Ahora David tiene 25 años, pero a los 21

+

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E Especial
Marisa
Manchado Torres es comClaves del
sorteo de del
Navidad
positora
y vicedirectora
Conservay cómo
seguirlo
en de
vivo.
torio
Teresa
Berganza
Madrid.

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EL PAÍS, sábado 20 de diciembre de 2008

OPINIÓN
Eluana Englano
Cuenta la historia que el filósofo
italiano Cremonini se negó a acercar su ojo al telescopio de Galileo
para no verse obligado a admitir
la existencia de los planetas mediceos. Cremonini revive hoy en la
sonrisa de Il Cavaliere. Berlusconi, desafiando una sentencia del
Tribunal Supremo, prohíbe la
muerte digna de Eluana Englano,
en estado vegetativo irreversible
desde hace 17 años. De esta manera, Il Cavaliere se niega a aceptar
que la vida no es propiedad divina. Se niega a ver la realidad para
no alejarse así de su tribuna de
Padre Salvador.— Francisco Garcia Castro. Estepona, Málaga.

Ayudas a la banca
Las intenciones del Gobierno de
promover la dinamización de la
economía a base de ofrecer avales y garantías millonarias a las
entidades financieras, es una medida que nace muerta, ya que si
no se empieza por investigar a las
propias entidades, a sus directivos, y a exigir a través del Banco
de España que los bancos y cajas
de ahorro, se vean obligados a
que la concesión sea real y efectiva de préstamos e hipotecas a particulares, profesionales y pymes
como condición imprescindible
para obtener el aval del Gobierno,
sólo servirá para propiciar más
de lo mismo, que los bancos saquen más tajada de la situación
actual.— Antonio Calvo Mínguez.
Ibiza.
El señor Morante está acertado
en su carta del día 15 de diciembre al preguntarse por qué el Gobierno no avala directamente a
los peticionarios de crédito. Pero
también debería preguntarse para qué quieren las entidades financieras las inyecciones de liquidez que el Gobierno les ha proporcionado, y les seguirá proporcionando, si no van a dar crédito.
Asimismo, debería preguntarse
este directivo por qué las propias
entidades financieras han sido

Los Estados
Unidos
de Europa,
reinventados
Viene de la página anterior
moneda, bandera y un himno, la
parte coral de la Novena sinfonía, de Beethoven, cuya letra, de
Schiller, tradujo mi abuelo Joan
Maragall al catalán: Joia que ets
dels cels guspira / engendrada
dalt del cel. Tenemos la libre circulación. Tenemos incluso un
Comité de las Regiones, que me
honré en presidir durante dos
años y vicepresidir otros dos.
¿Qué más hace falta para ser
realmente los Estados Unidos
de Europa? Quizás una selección nacional europea de fútbol,
que podría ganar incluso a Brasil (sobre todo si nos dejaran poner a Messi en el equipo, aunque con Henry y algún otro de
sus compañeros tendríamos bas-

Cartas al director
El sablazo piramidal
A diferencia de la SGAE, que nos roba a todos por
igual, Madoff robaba sobre todo a los ricos. El
hecho es sobresaliente si se tiene en cuenta que
este mangante ha logrado burlar a personas, empresas e instituciones extremadamente versadas
en asuntos económicos, que tienen a su disposición mecanismos de defensa, control e información de los que el ciudadano de a pie no dispone.
Atendiendo a la cantidad robada y a lo selecto
de las víctimas, uno esperaría encontrar un complicado sistema de ingeniería financiera puesto al
servicio del delito, algún timo nuevo e innovador,
tan manirrotas en las concesiones de crédito hace tan sólo unos
pocos meses. Y ya puestos a preguntar, este señor podría preguntarse si el Gobierno debería, ya
que va a crear múltiples oficinas
receptoras de solicitudes de crédito, aprovechar dicha infraestructura en captar depósitos e inversiones de solicitantes para conceder de esta manera los créditos
directamente, y no los avales a dichos solicitantes.
Seguramente eso es lo que nos
preguntamos muchos, si bien nos
gustaría preguntar, sobre todo a
los directivos de la banca, algunas
otras cosas sobre esta crisis y no
sabemos dónde ni a quién hacerlo.— Eduardo Matiacci. Madrid.

Madre Maravillas
El monje Hilari Raguer publicó el
pasado día 15 un muy amplio artículo en su periódico, con el título E1 trasfondo de una lápida, donde afirma que “el esperpéntico
proyecto de colocar en el edificio
de las Cortes una placa en memoria de la madre Maravillas se ha
disuelto como azucarillos en
agua”. Como humilde promotor
de tan “esperpéntica” iniciativa,
me permito hacer las siguientes
precisiones.
1. Como cuestión previa, no deja de ser llamativo que sea un
monje católico quien se permita
calificar así una decisión claramente respetuosa del hecho reli-

tante). Hemos intentado establecer una Constitución, pero las
dificultades propias de ser tantos y tan distintos a la hora de
ponernos de acuerdo la han frustrado, llevándonos al Tratado
de Lisboa. A pesar del no irlandés, de momento.
Son grandes y notables éxitos
comunes. Pero seguimos lejos
de los Estados Unidos de Europa que Braudel defendía 25
años atrás.
Hace un año un mandato del
Consejo Europeo, encargó un informe sobre el rumbo y los objetivos de la Unión de cara al horizonte de los años 2020 a 2030 a
un Consejo de Sabios o grupo de
reflexión sobre el futuro, formado por personalidades de reconocido prestigio político y académico y presidido por Felipe González. El informe debe estar listo en junio de 2010 (aunque Felipe ya ha anunciado que intentará que sea antes), pero el mandato citado especifica que el grupo
no deberá abordar cuestiones
institucionales, sino trabajar en

brillante, inédito, por lo que no es posible evitar
cierta decepción al comprobar que Madoff ha utilizado el viejo y usado sablazo piramidal, el de toda
la vida.
Hemos visto salir tranquilamente a este criminal de los juzgados. Tranquilamente, ha vuelto a
su casa gracias a una decisión judicial incomprensible, que evoca lo dicho por otro famoso delincuente al sostener que Estados Unidos es un país
maravilloso donde basta tener dinero para ser
inocente.— Jacobo Saucedo Jiménez. Dos Hermanas, Sevilla.

gioso y que la Mesa del Congreso
de los Diputados adoptó con el voto unánime de todos sus integrantes presentes y pertenecientes a
la práctica totalidad del arco parlamentario español —PSOE, PP,
CiU, PNV—.
2. El acuerdo ni tenía ni tiene
ningún “trasfondo”. A veces, don
Hilari, le buscamos tres pies al
gato cuando sencillamente tiene
cuatro. Quiero decir, que mi propuesta y la decisión de la Mesa no
tiene otra pretensión si no hacer
“normal en el Congreso lo que es
normal a nivel de calle”: las calles
de Madrid y la práctica totalidad
de las calles del mundo están llenas de placas que evocan un sencillo hecho histórico biográfico,
como el de recordar que entre los
muros de un determinado edificio nació, vivió o murió un personaje que por diversas circunstancias alcanzó notoriedad pública.
3. Este hecho, en concreto el
de nacer en un edificio hoy dependencia del Congreso de los Diputados, se dio en una persona, María Maravillas Pidal y Chico de
Guzmán, que al convertirse, el
año 2003, en santa Maravillas de
Jesús, alcanzó notoriedad pública. La Constitución prohíbe expresamente cualquier discriminación por creencias religiosas.
Resulta sorprendente por radicalmente inconstitucional, que una
mujer cuya relevancia pública se
derive directamente de su fe religiosa se la discrimine por este
hecho.

4. No es mi pretensión hoy debatir con don Hilari sobre historia de la Iglesia y de la Guerra
Civil española, simplemente quiero confiar en que sus estudios
sean más solventes que los que se
derivan de ese artículo lleno de
flagrantes inexactitudes y errores
de bulto con relación a la vida de
la madre Maravillas.
5. Sólo me permito una reflexión final en voz alta: ¿Cómo se
explica el autor que esta monja,
según él, tan aislada y tan desobediente al Concilio Vaticano II, sea
considerada, en tanto que fundadora, como la santa Teresa de Jesús del siglo XX, como reiteradamente consta en sus procesos de
beatificación y canonización, y haya merecido ser considerada santa por la Iglesia católica?— Jorge
Fernández Díaz. Diputado por
Barcelona y vicepresidente tercero del Congreso de los Diputados.

el marco que establece el nuevo
Tratado de Lisboa. 2010, 2020,
2030… Europa es compleja y por
ello lenta. El mundo no va al mismo ritmo. El mundo va rápido,
los ritmos económicos exigen
respuestas inmediatas. Los conflictos internacionales y sus víctimas no pueden esperar más.

blicaba, también en este periódico, un artículo en ese sentido.
Falta un liderazgo al servicio de
una idea, la idea de la Europa
Común, donde los ciudadanos,
recuperando a Braudel, seamos
libres e iguales, cada cuál con
su acento y sus manifestaciones culturales, hermanas y distintas.
Hacia esta dirección remaba
el plan de Bolonia para conseguir un espacio europeo de educación superior único y homologable, con universitarios y después profesionales europeos de
verdad, circulando y ejerciendo
libremente por toda Europa.
Animo a nuestros líderes y
pensadores a que aceleren el ritmo de la construcción europea.
A Felipe y su grupo de reflexión
a que no espere a 2010, a que
levante la bandera europea bien
alta y proponga medidas de presente. La crisis puede ser una
muy buena oportunidad.
Recientemente me he adherido, junto al mismo Felipe González, Prodi, Santer y otros desta-

Falta un liderazgo
al servicio de la
idea de la Europa
de los ciudadanos
Como subrayaba Lluís Bassets hace unos días, cada Gobierno se ha vuelto hacia su Estado.
La Alemania de Merkel parece
paralizada a nivel europeo por
sus problemas internos. Si el
país del himno no está por la
labor, ya me dirán.
Quizás haya también un problema de liderazgo, en el mundo y en Europa. Sanguinetti pu-

¿Por qué renunciar?
Aquellos que tanto critican a los
socialistas catalanes por votar a favor de los Presupuestos del año
que viene, que me expliquen cómo
deberíamos pasar el año 2009 en
un contexto de crisis económica
como la que vivimos, y que ya han
advertido que será peor, con unos
Presupuestos del Estado prorrogados. Decir no a los Presupuestos
supone decir no al dinero previsto
en inversiones y en aplicación de
políticas como la Ley de Dependen-

cia, que ya se ha visto que la dotación inicial es del todo insuficiente.
¿Y esto es defender Cataluña?
Entiendo que necesitamos un
nuevo modelo de financiación para Cataluña, y de hecho no se han
roto las negociaciones que se
mantienen con el Gobierno español, pero eso no quiere decir que
debamos renunciar al resto.
Entiendo también que los 25
diputados del PSC podían haber
hecho más presión sobre el Gobierno de Madrid, pero ésta no es
la única manera de conseguir
una buena financiación. Parece
que se da por hecho el fracaso
para conseguirlo, y es aquí donde
se equivocan del todo.— Pilar Tataret. Granollers, Barcelona.

Derecho a casa
Dos niños de un año y tres meses
han muerto en el incendio de su
infravivienda junto al Salobral.
Mientras por el centro miles de
personas buscan regalos de navidad, en la otra cara se dan estas
situaciones. Al parecer, los dos
niños fallecidos y su familia se
habían vuelto a instalar en este
poblado porque formaban parte
de los desafortunados que no fueron realojados en una vivienda
social. No cumplían los requisitos: haber residido en Madrid
más de dos años o no doblar el
salario mínimo interprofesional.
La Constitución, que cumple ahora 30 años, dice que los españoles tenemos derecho a una vivienda digna. Hay que reflexionar si
la Ley Fundamental es mero papel mojado o tiene sentido hoy
en día.— Rosa de Lera. Madrid.
Los textos destinados a esta sección no
deben exceder de 15 líneas mecanografiadas. Es imprescindible que estén firmados
y que conste el domicilio, teléfono y número de DNI o pasaporte de sus autores.
EL PAÍS se reserva el derecho de publicar
tales colaboraciones, así como de resumirlas o extractarlas. No se devolverán los
originales no solicitados, ni se dará información sobre ellos. Una selección más
amplia de cartas puede encontrarse en
www.elpais.com.
CartasDirector@elpais.es

cados líderes europeos, a una declaración promovida por una
asociación de la que formo parte, Nôtre Europe, fundada por
mi maestro europeo, Jacques
Delors.
Se titula Face à la crise, un
besoin d’Europe. En ella se apela a la necesidad de más Europa para afrontar la crisis económica. Al final de la declaración
proponemos que para las próximas elecciones al Parlamento
Europeo (junio de 2009) cada
familia política europea presente un candidato a presidente de la Comisión Europea, y
que estos candidatos debatan
entre sí, ofreciendo directamente a los ciudadanos europeos la oportunidad de conocer sus visiones e ideas y dando mucha más visibilidad y
proximidad a los que nos representan en Europa. Sería un paso más. Decisivo.
Pasqual Maragall i Mira, ex presidente de la Generalitat de Cataluña y
del Comité de las Regiones.

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                <text>Duch i Plana, Montserrat, 1959-</text>
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                <text>Estudi rigorós, amb diverses aportacions inèdites, que ofereix al lector una visió sintètica i a la vegada analítica de l'ús del poder i les seves realitzacions en la gestió pública dels governs autònoms catalans.&#13;
&#13;
Els autors exposen els precedents de la reclamació d'autogovern i les consecucions i fracassos d'aquest, els partits polítics protagonistes i les biografies dels seus sis presidents: Macià, Companys, Irla, Tarradellas, Pujol i Maragall. El llibre conclou amb els debats sobre el nou Estatut i l'elecció del president José Montilla, de l'actual govern tripartit.</text>
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        <name>EAD Archive</name>
        <description>The Encoded Archival Description is a common standard used to describe collections of small pieces and to create hierarchical and structured finding aids.</description>
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      <tag tagId="6">
        <name>Sobre Pasqual Maragall</name>
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                    <text>�--------------_

..

La evolucióu d(' la TielTa - La urqu itr-cíuru dr- la célulu
La cvulucióu vista a tnlV(~S de las protdnas - El porvcnir
humano - El horuhre progranwdo - NlWVOS métodos psieotenlfH~utieos- La IHlI'apsieología - Nuevos caminos de
la psicologfu - La cl'isis nroueturiu y el dólur - Las elll[JI"esus mulfinuciouules - Los límites del crecimiento - El
mundo del espacio - El problema de las energías - Tecnología de los sensores remotos - Perspect ivas actuales
del problcmu (le la herencia - Nueva tccnología médica
La medicina preventiva y social - Avances en sexualidad
El hombre y los sistemas ecológicos - El urbanismo - La
microelectrónica hoy- La época actual- La comunicaci ón
y la cultura de masas - La contracultura , ¿una nueva cultura? - La educación revolucionaria del presente - El futuro y el método prospectivo - La liberación femenina
Las migraciones en la actualidad - Aportaciones de la
literatura textual- Tendencias en la más nueva narrativa
hispanoamericana - Las fuerzas latentes del teatro
Cine 70: crisis y transición - El arte hiperrealistu - La
música culta y popular - El turismo - El valor del deporte
en el mundo actual
Con 36 láminas en color y 900 ilustracion es en negro

TOMO JII

E DI T () tU A L LA BO B, S.
11A HC ": Ul i\"A - :,\1.\ IJ II I U -111

¡\.

E ~ {IS ..\lltES -nucn rÁ - &lt;:'\H ,\ (; .\~

1 .I SII(J '\ -" I~ .'\I CO -'III "\· n:'III Efl - I."

IleI-1I10 I I E

J -\ "\ EIHO

1() 7 (Í

•

�L.l e\'olueiúll (I(~ la 'lie rr« - La a"quil('dura d(~ la e(~llIJa
La cvuluci ón vista él trH"(~~ d( ~ la~ pn»t(~írws - El porvellir"
Iuunano - El homhr« IU"ognllllado - Nuevos métodos psicotcrupéuricos - La IHlnlpsieología - Nuevos caminos de

la psicología - La crisis 1Il0,,(~ta ria )' cl tibiar - Las enlprcsas multinucionales - Los límites del crecimiento - El
Inundo dcl espacio - El problema de las cnergías - Tecnología dc los sensores remotos - Perspcctivas aetualcs
dcl problema de la hcrcncin - Nlleva tecnología médica
La medieinu preventiva)' social - Avances en sexualidad
El hombre r los sistemas ecológicos - El urbanismo - La
microelectrónica hoy- La época actual- La comunicación
y la cultura de masas-La contrucultura, ¿una nueva cultura? - La educación revolucionaria del presente - El fu-turo y el método prospecti \'0 - La liberación femenina
Las migraciones en la actualidad - A portaciones de la
literatura textual- Tendeucius en la 111ás nueva narrativa
hispanoamor-icuna - Las fuerzas latentes del teatro
Cine 70: crisis y truusición - El arte hiperrealista - La
música culta y popular - El turismo - El valor del deporte
en el mundo actual
Con 36 láminas en color y 900 ilustraciones en negro

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IIAH CEI.O!'\),-" I ,\IJIUI1-1l1 E'\ IIS

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S. A.

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L1SHCI'\-'1 1~XIl ~1I-'\1I1 'IE\ Illl-:ll -I .lllrO-llICl IJE .I :'\ :'\"EIHO

1'J7()

I

. I

�Primera edición : 1976

© Editorial Labor, S. A. - Calabri a, 235-239. BARCELONA - 15 (1975)
Depósito Legal-B . 4H')3· ¡ 97(, (111) . Printcd in Spain

LS.B.N. Obra completa: 84-335-0003-[
LS.I3.N . TOlllo 1I1: 84-335-0008-2
S. A. -I'rovenza. x!l. BARCELONA - 15
S. A. Arte sobre papel. Paseo Carlo-, 1. 157 -BARCELONA - 13

TAI.LERES GR,\FICOS IUERO-AMERICANOS,

Impresión Offset:

GR""OS.

�COLABORADORES

Dlj~

LOS l'Ol\10S III y IV

ELSA ARANA FREIRE

Ores . MOHAMED JAALDI

Abogado y periodista

y JOSÉ RODRÍGU EZ ARAN DA
Dispensario de Psiquiatría e H igien e Mental. C órdoba.
Directo r : Prof. Dr. Carl os Cast illa del Pin o

JOSÉ LUIS L ARANGUREN
Profesor de la Universidad de Santa Bárbara, California
JOSÉ CERCÓS
Compositor

ÓSCAR COLLAZOS
Periodista y escritor

ALBERTO COUSTÉ
Periodista y escritor

ENR IQ UE LAFOURCADE
Escritor

ELlSA LAMAS
Abogado y escrito ra

Dr. EST EBAN LAMOTE DE GRIGNON
Méd ico res idente del Servic io de Me d icina Pr eventiva y
Soci al del Hospital Clínico y Provi ncial de Barcelon a

MIHAI ENESCO

PAS CUAL MARAGALL

Licenciado en Derecho y periodista

Profesor d e la Un iversid ad Autó nom a de Bar celon a

SEBASTlÁN ESTRADÉ RODOREDA

Dr. JUAN MASANA RONQUILLO

Profesor en la c átedra de Tecnología espacial de la E.T.S.I./.
Barcelona. Universidad politécnica

Médico psiquiatra

ANDRÉS MERCÉ VARELA
ERNESTO FONTECILLA

Periodista y abogado

Ex Profesor de Bellas Artes de la Universidad de Chile,
arquitecto y pintor

AMANDO DE MIGUEL

JOSEP M.' GANZER BRUNA

Catedrático de Sociología de la Universidad de Valencia.
Doctor en Ciencias políticas

Ingeniero Industrial

RODOlFO NÚÑEZ DE lAS CUEVAS
JOSÉ LUIS GARCÍA VEGA
T écnico de Turi smo y peri odista

JOAN MANUEL GISBERT
Inve stigador teatral

GAS PAR GÓMEZ DE LA SERNA

Do ctor Ingeniero Geógrafo. Director General del Instituto
Geográfico y Catastral
y

GERMÁN LÓPEZ DE LEMOS
Ingeniero de Caminos. Departamento de Programas
Espaciales de aplicación cartográfica del /.G.e.

Director de la Mi sión del e.I.M.E. en España

Dr . JAIME PALAU

FRANCISCO GRANELL TRÍAS

D irector del Instituto de In vestigaciones de Biología "¡¡-undamental, Centro Coordinado del Con sejo Superior de lnve sligaciones Científicas. Uni versidad Autónoma de Barcelona

Doctor en Ciencias Económicas, Licenciado en Derecho ,
Profesor de la Univer sidad de Barcel ona y Director del
In stituto de Economía Americana

JOSÉ lUIS GUARNER
Escritor

ROMAN GUBERN

Dr. EDUARDO PETlTPI ERRE
Doctor en Biología, Profesor de la Universidad
de Burcelona

JOSÉ LUIS PINillOS

Escrit or cinernatogr ñtl co

Catcdr útico de Psicotogla de la Universidad Co mplute nse
de Madrid

RüBERT L H EIlBRONER
Profesor de Eco no mía de la Cátedra Norman Thomu s
en la New Sc hoo l Ior Social Rcsearch de la Grad ua tc
r;a cull y of Political Scicn ce

Ex Delegado General de la Rccherchc Scientifíque el
Tcchuiquc. Par ís. Pre sidente del Consej o de Administración
del e. N. H. 2000. Par is

PIERRE PIGANIOl

�VI

COLAIlORAIX1RI:S DI: I.OS

FRANCISCO

SERI~A

nl~l(JS

III

y

IV

TAI.IXR DI:. AI{()U ITI:CTURA

MESTRES

!la rcclonu

Doclor cn Ciencias Físicas. Profcsor adjunto de Elect"inic"
de la Universid ad de Barcelona

JA IME TERRADAS
I'rofesor ugrcg..i do de Ecologia de la Universidad Autónoma

ANTONIO SKÁRMETA

de Harcclunu

Escritor. ex Profesor de Literatura de la Universidad de Chile

JUAN ANTONIO SUB IRANA TORRENT

Dr. LINO TORRE
Jefe del Servicio de Cirugía del Hospital de Nuestra Se ñora
del Mar de Barcelona

Catedrático de Tecnología Quimica especial orgánica de
la Escuela Técn ica Superior de Ingenie ros de Barcelona.
Colaborador del Patronato Juan de la Cierva (Genética)

Profesor de Geofísiea de la Universidad de Barcelona

AGUSTÍN UDÍAS VALLlNA

Equipo té cnico
Proyecto editori al
y coord ina c ió n general
Diseño, m aqu eta y co m p a gi na ció n
Ilustración
D ibuj os , esq ue m a s, cor r cccí ói.
y direcci ón lécn ica

MAURICIO WACQUEZ
ANTON 10 SELL É S
LUIS paLANCa
DPTO . D E Pn O D U C CIÓ N D E' L A EDITOIUA I.

�ÍNDICE DL~ lVLATEUfAS
(TOMO 1lI)

..

�LA !&lt;:\,OLUc\ÚN

Introducción

LA TIERRA. EL O({IGEN DE LOS CONTINENTES.

pOI

. . . . . . . . . . . . . • . .. . . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . _

Del núcleo terrestre
Evelucién de

m:

1;,

:I(

límite de la

A(al~1ÍN LJI)iA.~ VAl.UNA

_

.

lllaJ:n~tos(cra

2
3

Tierra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

8

El orillen de los continentes

12

Paleomagnctismo y deriva de los continentes

12

Inversión de los polos magnéticos y extensión del suelo oceánico, 16.
Sismicidad de la Tierra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

17

Teoría de la tectónica de placas

19

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El mecanismo de la tectónica de placas, 20. -

Evolución histórica de los continentes, 24.

LA ARQUITECfURA DE LA CÉLULA, BASE DE LA VIDA, por JUAN ANTONIO SUlllRANA TORRENT
Introducción

28

Niveles de organización en biología, 29. La célula tipo y sus organelos

Progresos de instrumentación y sus límites, 29.

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Estructura general, 33 . - El citoplasma, 34. - Cloroplastos y mitocondrias, 37. microtúbulos, 41. - Núcleo y cromosoma, 42.
La diferenciación celular

_

Aspectos gen erales, 43. -

33

Ccntrlolos, cilios y

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

43

Un ejemplo de diferenciación celular: el espermatozoo, 46 .

La integración celular

49

La comunicación entre organelos, 49. -

La comunicación entre células, 51.

Consideraciones fina les . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

53

LA EVOLUCiÓN VISTA A TRAVÉS DE LAS PROTEíNAS, por JAIME PAlAU
Tíempo )' evolución

_

_

_. . . . . . . . . . . . .

56

Evolución de las especies. 56. - El substrato de la evolución biológica, 58. - El ácido dcsoxirribonuclcico, 58. - Evolución del ácid o dc soxi rribonuc!cico, 59. - El código gen ético y la s íntesis de protc ínas, 60. - Profundi zando en los fenotipos, 60.
La estructura de las proteínas

_

__

_

-

63

Las prote ína s como trazadoras de la evolución , 63. - Evolución de Jos centros activos de las proteínas,65. - Proteínas que evolucionan, 66. - Proteínas que IlO evolucionan, 67. - lsocnzirnas, 69. - Árboles
filo gcn ético s de proteínas, 71. - El futuro de la ev o luci ón molecular, 72.

EL PORVENIR I fUMANO, por
El talante de nuestro tiempo

_

ROUERT

L. HE1L1lRONLR
_

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

78

Los desafíos externos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

82

Sistemas soc íocconómicos

9/í

_. . _. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

�x

í N D IC E DE ,\1 ..\ 1UUAS
l'úg .

La dimensi ón políticl __

_. . __ . . . . . . . .. .

115

Rcftcx iones sobre el por venir humano

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

122

EL IIOMURE I'ROGI{AMAJ&gt;O, por JOSI, LUIs L. ARANGUIlEN
Dcfinición

132

Las etapas pre vias de la predestinaci ón y de la pr ogramación, 132. - Providencialismo secul arizado,
134. - La educación programada, 139. - El hombre programado, 137. - La crítica moral, 140. - La
crítica doctrinal, 141. - Conclusión, 143.

NUEVOS MÉTODOS PSICOTERAPÉUTICOS, por MOHAMED JAAIDI y Jos é RODRíGUEZ ARANDA
Introducción e historia

_

_

_. . . . . . . . . . . . . . . . . .

146

Psicoanálisis o rtodo xo, 146. - Psicoanálisis infantil, 148. - Psicoterapias an al íticas, 150: Curas anacliticas, /52 .. Curas reeducadoras o de apoyo, 153 .. Curas anacliticas estrictas, /53. - Disidentes de Freud,
153: La psicología individual de Adler, 153 .. Psicologia analit ica de JUIIC, /54 .. Terapi a volitiva de Orto Rank;
/ 55. - Los culturistas o neo freudianos, 155. - Otros tipos de psicot erapi a, 156: Psicot erapia ex istencia/isla, 156 ..Psicot erapia /lO directiva de Rogers, 156 .. Psicoterapia de g rupo (o múltiple}, /56 .. Psicoterapias
breves, /5 9.

LA PARAPSICOLOGÍA, por ALllERTO COUSTÉ
Introducción

162

A la sombra de los mago s en flor . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . .

163

El asalto a la ciencia . . " .. ..... . . . . . . • . . . . . . . . . . . ' "

. . . . . . . . . . . .. . .

164

Los trabajos y los días . . . . . . ... .. . . . .. . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . . . . ..... . . . . .. . . . . .. . . . . • . . . . . . . . .. .. . . .

167

Los fenómenos psi . . _. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

171

Del lado de all á _

...

173

_

_. . . . . .

179

Innovacio nes en el ca mp o de la med ida, 179. - la enseñanza de la inteli genci a , l 82. con d ucta, 182. - La psicol ogía y la existencia sa na, 184.

La terapia de

__

_. . . . . • . . . . . . . .. . .

"

,

. . . . . .. . . . .

.. . . . . . .

N UEVOS CAMINOS DE LA PSICOLOGíA , po r Jos é LUIS PIN[LLOS
Progresos metodoló gicos

__

_

_

__

_

_

LA CRISIS MONETARIA Y EL DÓLAR , po r MIHAI ENESCO
La crisis actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . •

188

Los orígenes de nuestro sistema . __

189

_

. __

_..

. __

_

_. . _

__

_. . . . .

El dólar, moneda internaciona l, 190. - 1945-1973, un de sa rro llo industr ial sin precede ntes, 191. primeros añ os dc la posguerra, 191. - Los d ólares empiezan a so bra r, 193.
Hacia la crisi s: las caus as . . .

..

..

..

Los

.

Estados Unidos abusan de los privilegios que les confiere Brcuon Woods, 195. -

193

Los eurodólares, 196.

�í NIJI C E D E ~lA ITRIAS

Xl

Los curodól ur cs y la infl:lciún

.

198

El pruhl c rnu de la inflación, 19H . - i.Cll;U c~ so n las ca usu« de la in fla ci óu ", Il)~. - No todo~ los capitales
so n intluciuni sta s, 200. - Los ca pitules i n ll ac i o n is l a ~ , 200. - Los c ur odó l.rrcs y la in Ilación. 201. -- El
de sorden de 1971. 20 l . - La rcva luaci ón con tra la iullaci ón im po rtada.. .• 202. - oo . &lt;1 la de valu ación
medidas an tiinestadoun iden se, 203. - - El dilem a en Eu ro pa ; i.cstabilidad d e lo s valores monetarios
flaci oni stas 1, 204. - La in Ilación, problema n úmero uno, 206.

°

Los eurod élares y el fin del sistema mooetario

206

Eurodólarcs y oro, 206. - 15 de agosto de 1971; el dólar ya no es convertible, 206. - Washington 1971:
primera devaluación de Estados Unidos. 207. - Un nuevo sistema; ¿oro, dólar o derechos especiales
de giro?, 209. - El oro como moneda internacional: una discusión vieja de muchos años, 210. - El oro,
¿garantia contra la inflación ?, 210.
Derechos especiales de giro: la posible moneda internacional.... ... ..... ..... ........ ............ . .. ...

211

¿Qué son los derechos especiales de giro?, 211. - Los pr incipios del nuevo sistema monetario, 212. - Los
problemas del nuevo sistema, 213. - ¿Se impondrán realmente los DEO como moneda internacional?,
216. - Divcrsidad de estructuras políticas y económicas: dificultad para llegar a un acuerdo internacional, 217.

LAS EMPRESAS MULTINACIONALES, por FRANCISCO GRANELL TRíAS
210

Introducción
La internacionalización de la economía, 220. -

¿Q ué es la empresa multinacional?, 223.

Inversión internacional y empresas multinacionales

225

Los movimientos internacionales de capi tales, 225. - La evolución de la inversión internacional, 227.
Situación y perspect ivas de las inversiones intern acio na les y las empresas multinacionale s, 229.
La actividad de la empresa multinacional
La intcrnacionali zaci ón y diversifi cación de activid ad es, 234. Organi zación y gestión de las empresas multinacionales, 238.

234
La inv er sión en el extranjero, 237.

El impacto de las empresas multinacionales sobre la socied ad moderna
El papel desarrollador de las empresas multinacion ales , 240. de las empresas multinacionales, 243.

239
Objeciones a la funci ón desarrolladora

Un arreglo para la coexi stencia futura . . . . ,.. .. . ... . . ... . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . .. . . . . .. . . .. . . .... . . . . . .

LO S LíMITES DEL CRECIM IE NT O , por PASCUAL MARAGALL

244

247

EL MUNDO DEL ESPACIO, por Sm AsTIÁN ESTRADÉ RODOREDA
La conqui sta de la Luna . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . .. . . . . ... . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . .. . . .. .. ... . . . . . .. . . 1J2
Eta pas de la conquista lunar
Eta pa balí stica , 273. -

_. . . . . . . . . .
Eta pa orbital y de al unizaje es tá ticos, 273. -

Gestación del desembarco lunar tripulado
Proyecto Mercury, 275. -

273

Etapa de explorac ión mó vil, 273.
.

275

Pr oyecto Gé mini s, 276.

Vuelo tripul ado a la Luna

276

Los vuelos Apel o

279

Vuelos tripul ado s a partir de la d écada de los sesenta

279

�X[(

í Nlll C E DE M ATER IA ;)

Estucioncs orbitales Salyut

_

-

Skylah, laboratorio en el ciclo . . ,

Programa ASTP

,

,

,

,

281

, . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . .. . . . .. . .. .

28 I

,..,

,....................

Space SIIUUle, la lanzadera del cspnclo

,..,

284

,.......

285

,
,. . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . .
Construcción de centrales productoras de energía, 285. - Construcción de habitáculos, 285. - Ciclos
ecológicos, 286. - Centros de observación astronómica, 287. - Maquinaria de servicios, 287. - Comunicaciones, 287.

285

La Luna como estación orbital de la Tierra

Nuestro conocimiento de la Luna

,

Un testimonio cósmico singular

,

La llamada del cosmos . . ,
Venus, 288. - Mercurio, 289. jados del sistema solar, 291.

,,
,

,

,

,...

287

,. . ..... .. . . . . .. .. . .. . . . .... .... .. . . .. . . .. . .. . .. .. .

288

,
Los asteroides y Júpiter, 290. -

,.... ..
Los planetas má s ale-

288

, . . , . . . .. . .

291

Los satélites al servicio del hombre
",. . . . . . . . . . . . . . . . . .
N ave gación, 291. - Mete orología, 29 1. - Astronomía, 291. - Comunicaciones, 291. - Entorno espacial, 293. - Geodesia y geofísica, 293. - Aplicaciones en gener al, 294. - Apli caciones militares, 294.

291

Objetivos quc sc van cumpliendo

294

Marte, 289. -

No hay que olvidar la Tierra

,

,

,

,

,..... ...... ........

EL PROBLEMA DE LAS ENERGíAS, por JOSEP M.a GANZER BRUNA

297

TECNOLOGíA DE LOS SENSORES REMOTOS Y PROGRAMAS ESPAClALES PARA EL ESTUmO
DE LOS RECURSOS NATURALES Y DEL MEmO AMBlENTE,
por RODOLFO NÚÑEZ DE LAS CUEVAS y G ERMÁN LÓPEZ DE LEMOS
lntroducción sobre percepción remota

,..........

322

Tipos de sensores remotos ,. ,
,
,
,. . .. . .. .. .. . .
C ám ar as fot ográficas, 324, - C ám ar as multibanda , 325. - Cá ma ras de tele visión, 325. - Equip os de
barr ido mult iespectral, 325. - Radares laterale s, 327. - Radares de d isper sión, 329. - Radi ómetros
de microondas, 329. - Lid ar, 3] 0.

323

Tr atamiento de la información

, . . . . . . . . . .. . . . . .

331

~ . . . . . . . . . . . . . . . . . ..
Et-Pro grama EOS, 340,

]3 5

Programas espaciales
El Progr a ma E RO S, ]37. -

,

,

,

,
,
El Programa ER TS, 3] 9. -

,
El Programa E R EP, ] ] 9. -

Aplicación a recursos naturales y mcdio a mbiente
C artografía tem áti ca, 342. - Ocean ografía. Investigac ion es pesqueras, ]42. námi ca lito ral , ]45. - H idr olo gía, 345. - Agr icultura, vegeta ción, 345.

341
Urbani smo, ] 43. -

I' ERSPECTIVAS ACT UALES DEL PROBLEMA DE LA H ERENCIA, por EDUARDO
Generalidades
,..,
,
Experimentos de Mendcl y Morgan, 350.
El probl ema de la herencia de los cnracteres cuantitutivns

Di-

l' ETlTl'I ERR E

_

,

,

350

_

J54

�íNDIC E D E ~I A II:IUA S

XI[L

Naturulezn quiruicu dd matl'rial hercditariu. Sil coustaucia y l": ll'a l'ida d .1&lt;' uH"lifit-aciúu
i.CÚUIO SI' l'xl,n'.sa la i"formaciúu f.:clIl·lit-a
Estructura fiua del geu: análisis

g~uico

:1

_

,

.

355

nivel mnlccular " Síotcs¡s dI' las prntcinux y CÚlligo gClIl'lico ., ... .. ,

35')

en los f"glls JO I'U las hal'it'ri:ls

361

El efecto coordinado de bloques por genes: el opcr ón de las lmctcrias

364

El control gen ético de 1:1 diferenciación celular en los or/::lIlisuIOS slI(lcriorcs

366

Los genes en las poblaciones naturales, Mecanismos genéticos dc 1:1 evolución

368

NUEVA TECNOLOGíA MÉDICA, por LINO TORRE

. .-

Medicina y mundo

374

Campos de aplicación

376

Reanimación vital, 376 . - Reanimación respiratoria, 377. - Reposición sanguínea, 377. - Avances en
traumatología, 378 . - Progresos en anestesia-reanimación, 378. - Nuevos medicamentos, 379. - Radiaciones y medicina, 379. - D isminución de las enfermedades infecciosas, 380. - El cáncer puede curarse,
380. - Procedimientos, 380. - Cirugía moderna, 381. - Tecnología y quehacer médico, 384 .

LA MEDICINA PREVENTIVA Y SOCIAL, por EST([JAN LAMOTE DE GRIGNON
Consideraciones teóricas

o

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

En ferme da d y prev en ción, 388.- Historia y pr evención, 390. 392. - Aspectos sociales de la medi cina preventiva, 393.

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

388

•

Los pilares de la medicina pr eventiva ,

Panorámica actual de la medicina preventiva

395

Enfermedades infecciosas, 396. - Enfermedades metabólicas y endocrinas, 399. - Enfermedades cancerosas, 402. - Cardiopat ía coro naria, 404. - Hip ertensión ar teri al , 405. - Enfermedades de la civilizaci ón, 405.
Conclusiones

o

AVANCES EN SEXUAL IDA D, po r
Sexo y a ctua lida d . . _

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

407

•

J UAN M ASAN"

_

' . . . . . . ..

. . . . ..

410

La res pue st a sexua l hum ana, 411 : RESULTA DOS : Fase de excitación, 412 .. Fase de meseta , 4 12 .. Fase
org ásmic a, 4 15 .. Fase de resoluciou, 4 15. - Mecan ismos resp o nsa bles dcl dimorfismo sex ua l, 4 19: C ro mosomas, 4 19 .. G ánadas )' ¡' o r Ill OI/OS, 42 1.. Ambient e exterior, 413 . - Alteraciones sexuales, 424 . - Afrodisí acos, 429: Fcromouas, 429 .. Ne urotransmisores , 430 .

E L H O IVlBR E y LO S S IS TEl\IAS ECOLÓGI COS, po r J AI MI _ TERRADA.~
Ecologia y hiosfera

_

_

_

_

_

o

•

o

•

•

_

•

o

Los árbo les y e l bosque, 434 . - La nuiquina ecol ógica, 435 . - La biostcra, 436 . - N uestro pa dre, e l
501,436. -- Lo s seres vivo s y la energía, 437 . - Cúmo funciona un ecosistema . 438. - Evo lución y a da ptac ión, 442 . -- Las estrategias de la vida, 442. - Suc esió n. 44 3. --00 [ , plll la c illll, 443. - Rel acio nes e ntre
ecosistemas, 444. - Sistemas y subs iste mas . 445. -- U hom bre c u las cadenas de a lime ntación, 446 .
Desarro llo de la ag ric u ltura, 448 . - El ecosiste ma ind ustrial. 448 . - El I'el iglll de la po blació n, 449 .
La con tami nación , 453. - La erosión, 4 54. - - Recu rSl's no rcgc ncru blcs, 456. - - Per sp ectivas futuras, 457 .

434

�XIV

ÍNDICE DE ~1t\ rERI /\ S

EL lJnHANISl\lO,
lirh:llli.slllu y

e&lt;:ulI\()rflllu~ía

1'01'

&lt;:1

TAl LI'R Ill ' ¡\1('.'lJlII:CHIltA,

_

_

La forllla lid entorno artificlal . El aspecto social y la rccuica,
El análisis 1'11 e) urbanismo actual

Burcclonu

_. . _. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

·H;~.

Distinción entre análisis y proyecto, 46~ .

-

,

4(,0

,.. .. ....... .. ..... . .. . .. . ...... . .. .

464

¡\ 1I:ilisis físico, 464: La ciudad como .I'iS/ "1I111 (01' 11111/ , 465 : CO llfi}: lIl'C1citÍl/ ti" las ciudades, .166 : El distrito,
.¡61J : 1:1 barrio, 468 .. Espado urbano ('1/ cl harriu, '/(j &lt;) : 1.0.1' espacios ('1/ 1'1 distrit« ,1' e l/ 111 ritutud. .¡70: Elenteuto s arquitcct áuicos en barrios, distritus ... rimkuk:» , 471. - An:ilisis histórico-social, 472 : Anúlisis hist áriro, 474 : El siglo XX : e/ urbanismo relariuna 111 [arma [l sica con 111.1' aspectos sociales, 479.
El proyecto de la eeomorfología y el urbanismo en el futuro .,

LA MICROELECfRÜNICA, por

,

,

,. . . .

FRANCISCO SERRA MESTRES

Introducción
Los circuitos de válvulas

483

488

,

Descr ipción de una válvula, 488 . -

,

,

_

,

488

,.

489

Ventajas e inconvenientes de las válvulas, 488.

La necesidad de circuitos más pequeños. El «estado sólido»

,

,

,

, _ . , _. ,

Los primeros elementos de circuito de la nueva generación. La base científica, 489. --El primer diodo y
el primer transistor, 490. - Factores que intervienen cn la aparición y comercial ización del tr ansistor,
490. - Las técnicas de fabricación de componentes semiconductores. La técnica «p lanar», 491. - El
primer paso hacia la disminución de tamaño, 493.
Los microcircuitos o circuitos integrados ,

_

,

, .. , _

_

,

,.

493

¿Qué son los microcircuitos ", 493. - Tipos de circuitos integrados, Técnicas dc fabricación, 493.- Los
circuitos integrados y los ap aratos electrónicos domésticos, 497.
Producción de un aparato electrónico

,

Evolución en la concepción de un di seño electrónico, 499. -

,

,

,

,

,

,

Producción de un aparato completo, 499.

499

�íNDICL~ DE LL\l\HNAS EN COLOn
(TOi\IO 111)
Pág.

1. La Tierra

_. . . .

11. Producción, hambre y población

..

..

....

. . . . . . . ..

.....

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

IIL El porvenir humano

16
80
96

IV. La parapsicología. .... .... ... . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
V. Crisis dc la moneda

168
200

VI. Las empresas multinacionales

22j

VIL El hombre en la Luna

_. . .

?:S 8

VIII. California y México desdc cl espacio . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

328

IX. Cataluña desde el espacio

336

X. Aragón desde el espacio

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

344

XI. Castilla desde el espacio

_. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

344

XII. Corazón-pulmón artificial. ... ... .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

376

XIII. Quirófano moderno

384

XIV. Inmunología....... ............ ... .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .. .. . .. . .
XV. Cirugía cardíaca.
XVI. Ecología

448

XVII. Urbanismo .. ...... ..... . . .. .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
XVllI. Microelectrónica

392
400

_

, . . . .. .

..

......................

.

..

464
496

�·
LOS LIMrrES
DEL CRECIlVllENTO
POR

PASCUAL MARAGALL
Pr ofeso r d e la U niv er sidad Au tó no ma de Bar celona

!l!&amp;L

�LOS LÍMII T S

"

111'1

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Fig . 1.

Los rico s con sumen ca da vez ma s ce reale s (casi una to ne la da al año por per sona en N orte am éri ca) . e n su mayor ía
inver tid o s e n la pr odu cci ó n de prote ín as a ni males como la carne y le s huevo s. Lo s re curso s ag rícolas -ti er ra, a gua , fertili zante s- nece sar io s para ali me ntar al norteameri cano m edi o so n cas i ci nco veces m ayore s qu e l os ut i li za do s por el ci udadano
me dio en la I ndia, Nigeria o Co lo mbi a. Lo s pai ses desarrolla dos ga staron mas ce rea l para pie nso del ganado e n 1970 que el
cons umo human o to ta l de C hina y la India . El nivel actu al de re se rv as mundia les de cerea les ha ca ldo po r deb aj o del nivel
de l a pro ducció n de un mes (Emma Roth schdd, New York Rev,ew 0 1 Books . 19-I X-1974 . comentan do e l l ibr o de Lester R Br ow n

1" the Human Interesf : A 5 tra ter¡V to S tabil ize World Po pu /ation ) (Arc hivo )

DESARROLLO Y LíMITE
El arg umento sim ple en qu e se ba sa la posibilid ad
de qu e aparezc an límites infranqueables al crecimient o ec onómico con siste, en ese nc ia, en supo ne r
qu e el cr ecimiento de los recurso s material es es geomé trico O, 6, \/, 12, 15... ) Y tien e un límite relati vo ,
e n tanto qu e el creci mie nto de 'los habitan tes del
globo. y de sus necesid ad es, es expo nencial (3, 9, 2 7,
lo: 1, 243 .. . ) . Mi entras la re lac ió n rccursos/Iiabitantes
es a lta --{) la d en sid ad demogr áfic a baja- au nque
su te nde nc ia es a l descen so de sd e el principio, ese d esden so no rcsu ltu a me nazador. Pero a partir d e un

momento da do esa relación sobre pasa mu y rápida y
es pec tacula rme nte en su des censo el u m bra l de las
necesid ad es mínim as de recu rsos para so b re vivir.
En particul ar, la a pli cac ión de es te esq uema nu mé rico a la situaci ón eco nó mica mund ial se fund ament a e n lo s iguie n te:
1) Los recurso s mat eri a les exis ten en cantid ade s
fin itas e n la t ierra, ta nto por lo que se refiere a rese rvas d e p cl r ólco o de cob re, por eje m plo , como al
ag ua o e l suc io para p rod uc ir lo s a li me ntos nccc sari os a la s uhs istc nc iu hu ma na.

�I.OS I.ÍJlIITES DI:I . CRLCIJlll1 :NIO

r'q ?

La an u rn l

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llcne Que vcr con e l r c s ut (mto de la nu en a de VuH ·
nnrn
un ej ér un o dolado de

ele l

u

nr

oq-

c

-

lodo s los r ec u r sos tecntco s
imaginables ( sensore s rem o tos, sis te m as aut om áticos de
respu e s t a aé rea,
e le me ntos
quimi co s par a la defoliación
siste mát ica de las l onas sel ·
váticas
dominados
por
el
FNL, bombas anlipersona) fue
a la retirada por
un ejército ba sado en el tra bajo simple y en una ideologia sólida. (P . J. Griflilhs.
Magnum-Zarooya.)
forzado

2) La tendencia al crecimiento de la población
no tiene un límite técnico. El des arrollo de los
servicios de medicina y sa nida d ha elevado las ta s as
de crecimiento del mundo por término medio. Y aun
con tasas constantes estaríamos en el caso de un
crecimiento exponencial,
3) Los límites institu cionales y sociales a ese erecimiento de la población o bien so n de carácter catastrófico (las guerras mundiales de nuestro siglo) y
en ese caso no entran en los cálculos, sea por el
«pacifismo» declarado de los mismos, sea porque
una guerra total equivaldría hoy a la aniquilación;
o bien so n límites unid os al de sarrollo económ ico
(limitación de la natalidad observad a en lo s países
desarrollados) y ese desarrollo económico mundi al,
esperado por los optimistas científicos sociales del
xiglo XIX y sus seguidores, no se ha producido.
No es tan corriente señ ala r que , aun a niveles
r cl.uivamcntc mode stos o medios de renta por habi tante. los países social istus muestran tasas d e crecimi ento demográfico inferiores a la s de los pai ses
ca pita lis ta s a l rasados . como muestra la tabla l .
Las tasas de crecimiento de los pai ses tanto ca pitalistas avanzados corno social istas, en esta tabl a,

oscilan entre uno y 1,5 %, en tanto que las de los
países capitalistas atrasados se mueven entre 2.4
y 30/0, siendo la tasa media mundial de 2,1 % .
En cualquier caso, bien porque no se ha generalizado el desarrollo econ ómico sin más (como inclu so Lenin creyó que iba a suceder), bien porque
el sistema capitalista sigue dominando en buena
parte del mundo atrasado, estamos enla fase del erecimiento exponencial de la población en que, según
los más pesimistas, las necesidades de recursos de sbordarán muy rápidamente las disponibilidades.
CRECIMIENTO económico equivale a aumento
del flujo de recursos y prestaciones consumibles por habitante y unidad de tiempo.
Siendo finito el stoc k de recursos materiales
incorporados en la producción corriente, a q uel
flujo no puede a um enta r a la larga s i la población crece más deprisa que la habilidad
de los hombres para obtener un mayor rendirnicnto de ese stock. Esa habilidad es un
aspecto de lo que se llama « pro greso té cnico».
Otro aspecto sería la habilidad para su stituir
trabajo humano por trabajo mecánico (o de

�el{ I:Cll\lIENTO

I.OS LÍ MI ITS DEI.

250

Tahla I
Tasas de crecimiento ..- couómico
y lit' la I'ohlaciún
TWiG anual

media c/c
crecimiento
Pobíuctán
de la
noblocíún
(1968)

[,NB

( 1968)

per cápita

(/961-68)
(en %)

(en dolares}

(/961-68)

730
524
238
20\
123
113
101
99
63

1,5
2,5
1,3
1,4
2,6
2,4
1,0
3,0
2,4

90
100
1100
3980
100
100
1190
250
70

60

1,0

1970

(m manes)

URSS· ........
Estados Unidos.
Pakislán .......
Indonesia ......
Japón .........
Brasil .........
Nigeria ........
República Fede-

media de erecimiento del

pe" cáplt a

Pof.fj

República Popular China" ....
India ..........

Tllwantlal
I'NB

ral de Alemania

(e"

%)

0,3
1,0
5,8
3,4
3,1
0,8
9,9
1,6
-0,3
3,4

• El Banco Mundial, de cuyo Atlas, 1970. proceden estos datos,
estima que [os valores del PNB para la URSS y China contienen
un amplio margen de error. (En el caso de China parece evidente
el error. P.M.)
Fuente: The Lirnits lo Growth, Potofnac editicn, 1972. p. 49.

Fig . 3 .

Exposición Internacional de Osaka . ·Si la diferencia
entre la renta media de los paises ricos (2400 dólares) y la de
los paises pobres [180 dólares) era en 1970 de 2200 dólares,
en el año 2000 llegara a 3320 dólares. Para esa misma fecha,
de los 6000 millones de habitantes calculados que tendré
nuestro planeta, 1500 serán mucho más ricos que ahora, mientras los 4500 millones restantes no parecen tener otra perspectiva que la pobreza. (Alejandro Muñoz Alonso, Cambio 16,

9-VII-73)

Miles de mil I.
de habits

POBLACION MUNDIAL

Estimacio· Provaccio
nes ONU nes ONU

6
5

I

-

-

4

3

2
Fig
..Los paises en vías
de desarrollo ya tienen hoy
en di a un problema de 50brepoblación y no necesitan
esperar el dia de la catastrote señalado por el modelo
del
MIT·
[W
Beckerman,
Uruvorstty College of London.
1972)

----

1

O

1700

~
~

1750

Fuente: 1he Linuts lo Growlh

1800

~

1850

V

1900

/

i
1950

2000

�251

1.0S LÍMITI :S DEI. C/{rCI~lIrN ro

Fig S Lo s antro n ólo q o s e s hin po ni endo a l de scub ie rto
la CKls te nci a de pu eblos prtmitlvos (como las tribus Ta ·
sed ays d e Fil ip ina s) cu yo s
recur so s tecn ol ó gicos le s per o
mrur tan produc ir ba st ante p or
en cima de la s es t r tc tn a n ecesldade s de subsiste nc ia , y
que sin e mbargo no se preocup an por obt ener tal e xce den te. La organización soc ial

de estos pueblos es con secuentemente poco co mpli cada y la existencia de clases
sociales no viene determi nada en ellas por una divt sl ón del trabajo llevada al
máximo con el fin de aumentar la efi ciencia. Sobre
esta aportación de la antropologia adquiere más fuerza
la convicci ón de que las socied ades human as no est án
nece saríamente som etidas a
los dictados de una s tecno loqias que van de sarrollán dose por si mismas. stn o
que pueden optar por una s

y des cartar

las máquinas) o simplemente prescindir de
ciertas prestaciones en su mayoría consistentes
en trabajo humano. Esto, en último t érmino,
supondría también un ahorro de recursos materiales: la tierra y los fertilizantes incorporados a la producción de alimentos para tales
trabajadores, ya innecesarios. Pero en una
perspectiva de crecimiento acelerado de la
población, esta solución no es realmente una
solución. En el límite, con el trabajo total mente automatizado, nadie trabajarla -pero

ot ra s . (Archiv o .!

todos querríamos comer igualmente-o Es decir que el progreso técnico que aquí cuenta (y
que debe ser más rápido que el progreso de
la población) se circunscribe al citado mejor
a pro vechamiento de recursos materiales finitos: sust itución de materias primas escasas por
otras menos utilizadas, nuevas fuentes de energía, etc.
La carrera entre pro greso técnic o y población fue
ya plant eada por John Stu art Mili co mo la clave a

�I.OS l.í~lIl T S 0 1'1. C1( I' C I ~ lII' Nr()

:?52

la so luc ión d el d ilc ma m. rlt h us iuno q ue ho y se re-

plant ea . El problem a de los lím ites nat urales del ere c imie nto , que a par cci ó cla ra me nt e en Inglaterra tr as
las guer ras napol eón icas y la con sigui ent e carestí a
del trigo, hab ía sido pospuesto por la bu rgue sía br itáni ca gracias a un planteamiento doble, estructurad o en forma teóri ca por Ricardo en lo que con stituyó la cumbre de la economía política clásica:
Por un lado debía privarse a la clase terrateniente.
de un consumo excesivo y canalizar el producto exced ente (el restante tra s la satisfacción de las ncoesida des sociales mín im as) hacia un a clase capitalista
di spu esta a enriquecerse ----'Cs decir, invertir- m ás
qu e a co nsum ir sin lím ite. Por otro lado Inglaterra
teni a que organizar el mundo de modo que sus manufacturas obtuvieran en cambio, en el extranjero,
m ás de ·10 que su limit ad a superficie agrícola podía
ofrecer en el mercado interio r campo-ciudad. Los do s
planteamientos se resumían en un o : liberalizar la
importación de tri go y arruinar así a los terratenientes menos inversores a través de la baja del precio
interior de este producto.
N aturalmentc este proceso tiene a su vez unos
lími tes, aho ra de ca rácter mundial. Se trataba en
real idad de traslad ar a un ámbito más amplio un
pro blem a que sigue siendo el m ism o, La capacidad
del mundo exterior (c ultr a ma rr p ara los ingleses)
para a bso rber manufacturas inglesas a un pr ecio
favorabl e no era infinit a. Y aun suponiendo resuelto
este pr obl ema ---que la expo rta ción de capital inglés trató de resol ver a partir de 1870 abriendo nuevos mercados, y ex plotando m an o de ob ra barata y
materias primas in si/u- , el gran problema, la redondez de la Tierra, su finitud, seguí a agazapado a
la espera. En realid ad nunca I1egó a planteársele a
Ingl at erra en estos t érminos, El surgimiento de nuevas p oten ci as acabaría mucho antes , para desgrac ia

Fig 7. La pesadilla o c ci d ental de qu e producir y conta minar viene n a se r l o mi sm o y l a convicc ión de q ue
lo d o

el

a pa ra to

socia l.

en

sus r o l es aperen tcrnen te m ás
inocuos . partrcipa en la tar ca
dc stru cu va tanto de l os re cu r so s naturaies escasos c o mo d e l as pobracione s y ri queza s de los pueblos atr asado s . pue rlc v e r se como uno
de l o s fac t o r e s exp li cativos
d el a uge de l as r eli g i o ne s
y act itud es cu lturales de or.ge n orien ta l que po ne n e l
ac en t o e n la p astvtda d . e l
gr e gari sm o y la eva sr ón ( A rc hivo)

F i g . 6. Lo s electro domést i co s no h an se rvi do só lo para simpli f ica r e l t rabajo de l a ca sa , Han se rv i d o ta mb ié n para rodear a la muj er de la clase medi a-al ta, en l os p aís es má s
ade l ant ado s . d e un ento rn o p ar e c i d o a l q ue e nc ue nt r a el
hom b re en lo s ce n tr o s pr od uctivos a u to ma t iz ado s , co rnpensa nd o a s í e l se n ti m i en to d e frustración d e l a mujer c ap aci tada p ara e l tr abaj o pe ro e xclu ida de é l p or e l sis t e m a
so ci a l d e va lore s dom ina nt es . ( A r chivo. )

�I .OS l.ÍM I T ES DI :!. CR I,C I ~ 1 11 N I O

de Ingl "l erra. co n la posihil idad de a ume ntar indclillid:unenl e su b ie nesl "r a trav és del intercambio
int erna cion al. ¡, st a situa ci ón es la base de lo que
1Ioh sou , l l i lfcrd i ng y Lenin de scribieron co n el
nombre de int prrinlismo.
Tras la s do s guaras mund iales originadas por esta
contrad icci ón. a Ingl aterra ha sucedido Norteamérica en un papel similar, y a la simplicidad de un
mundo unívo co primero, bajo dominio británico, y
objeto despu és de pugnas entre las grandes naciones
emergentes y el imperio en decadencia, ha sucedido,
duranle los qu ince o veinte a ños sigu ien tes a la segunda guerra mundial, un mundo bipolar (capitalista y anticapitali sta).
Los teóricos se replantean hoy, por tanto, las cuestiones del período Malthus-Mill pero a escala planetaria, con la inmensa m ayor complejidad de un
mundo que ya no es homogéneo (y quizás ni siquiera
bipolar) en cu anto a sistemas económicos, sociales y
políticos.
Dos grandes direcciones d e respuesta se vislumbran
al dilema tal como ha sido planteado por los científicos occidentales (yen p articular por el informe
del MIT o informe Meadows, encargado por el Club

253

de

R,,",a cn I')(,X y q ue lle va el t it ul o d e est e
uahnj o) :
[ ... ] el di lem a sl,l o es grav e si se olvida la
pot el\l:i:di d :I&lt;1 del f'rn greso técni co --e n el se nti do
u ntes aplIllt;ldo;

[ . . . 1 se trala de un fal so d ilema, reflejo del
terror dc la s m inorías bicncst antes del Oc cidente
industrializado ante el crecimiento de las masas
depauperadas de los países atrasados - y de
su combatividad política-. Del mismo modo
que esas masas ~'C han de liberar de la dependencia económica respecto de Occidente y del
atraso. deberán a lca nza r el tipo de comportamiento social que caracteriza a las culturas m ás
ricas y que se suele asociar con una natalid ad
inferior.
A la primera dirección de re spuesta podríamos
llamarl a optimism o tccnolágico, a la se gunda optim ismo social o in stitucional,
Frenle a estas variantes del optimismo, la línea
origin al de gente se nsible a los interrogantes levantados por la finitud d e los recursos (línea que cabría
denominar tlmitaciouisto), ¿qué soluciones apunta ,
qu é escen arios prevé como posibles?

Fi g . B. L a introd ucción d,a.
medida s in cipientes de s ao
nidad p úbü ca en lo s pai :::e s
atra sados , al hacer de scen -

der

la

ta sa

de

mortalidad

en lo s m i sm o s si n a fectar e l

ritm o de la

.

.."':' ~ .. .J
..

' fD""

~ :'

.'

1

nat a lid a d.

agr a-

va , d e sd e e l punto de v i st a
de l experto o c c idental , los

p ro b l emas

de l

sub des arro ll o

y en último termino l o s del
m undo entero Pero lo s p aise s so ci ali sta s. aun entre l os
menos d e sarr ollados, mu e st r a n tIpO S d e crecimiento d em o g r af ic o mucho m e n o s Inte n s o s . (Archivo. !

�2 5~

LOS i .i xu n x DU .

CR ' (" I~III

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reservas
1% del /ot a/
mundi al}

Princ in oí es
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(% d el tot ot
mundial)

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1% d el total
m und ial)

EE . UU .
en
pa ree n/aif

del
Consumo
m undial

Al/ a Medio Ba ja
Al um inio

t.17x 10' t

100

7,7

6,4

5, 1

31

55

Au s tral ia (33)
Gu ine a (20 )
J am a ica ( 10)

J a m ai ca (19 )
Surina m (1 2)
U RSS (20)
EE.U U . (13)

2300

5,3

4,1

3,0

1I1

150

EE .UU . (32)
U RSS-Ch ina (53)

23

3,3

2,9

2.5

IX

50

EE .UU. (27)
Canadá (20)

Cobalto

4,8

10'Ib

110

2, 0

1,5

1,0

60

148

C obre

308 x 10' t

36

5,8

4,6

3,4

21

48

Carbó n

Cinc

5

10

X

11

t

123 xlO't

X

Cromo

7 ,75 x 10' t

Estañ o

4,3 x 10' Ig t

Ga s natur al

420

3,3

2,6

2,0

95

154

17

2, 3

1,1

O

15

61

Canadá (23)
U R SS (11)
EE .UU. (8)

Rep . d el Congo ( 3 1)
Zam bia ( 16)

Re p. del Co ngo (51)

EE .UU . (28 )
Chi le ( 19)

EE.U U . (20)
U RSS (15 )
Z a m b ia (1 3)

R ep . de Sudáfrica (75)

URSS (30)
Turqu la ( 10)

T a ila nd ia (33 )
Ma lays¡a ( 14)

M a lay sla (4 1)
Bol ivia (16)
Tailandla (13)

EE.UU . (42)
URSS ( 12)

42

44
E E. U U . ( 26 )
Japón (1 3)
URSS ( 11)

26
32

E E .UU. (3 3)
URSS ( 13)
Japón (1 1)

33
19

E E.U U. (24)
J ap ón (1 4)

24

1.14 x 10 " p . c .

38

5,5

4,7

3,9

22

49

EE .U U . (25)
UR~~~.

E E .U U. (58)
URSS (18

63

Grupo del
platino
429 x 10' t ro y oz

4,5

3,8

3, I

47

85

Rep . de Sud áfrica (4 7)
U R SS (47 )

U R SS (5 9)

130

31

24 0

2, 3

1,8

1,3

93

173

U R SS (3)
Suram ér ica (1 8)
Cana d á ( 14)

URSS (25)
E E . U U . (14)

R ep , de' S u dá fr ica (38 )
U RSS (25)

URSS (34 )
Brasil ( 13)
R e p. d e Sud á fr ica (13)

Esp a ña (JO )
It al ia (2 1)

Espa ña (2 2 )
It a lia (21)
U R SS (1 8)

24
40

Hie rro

Manganeso

Mercurio

1 x 10

11

t

8 x lO' t

3,34

X

97

10' Ir-ascos

13

3, 5

3,1

2 ,9

2,6

2, 4

2,2

46

13

94

41

Moli bdeno

10,8 x 10' lb

79

5,0

4, 5

4,0

34

65

EE .UU . (25)
URSS (13)

E E.UU. (64 )
Canadá ( 18)

Níque l

147 x 10' lb

150

4,0

3,4

2, 8

5J

96

Cuba ( 25)
Nueva Caledonia (22)
URSS ( 14)
Ca n ad á ( 14 )

Canadá (42)
Nueva Caledonia (28)
URSS ( 16)

Oro

353 x lO' troy

Petróleo

4 55

Plal '"

Plom o

Tun g st eno

X

Ol

10' bbl s

5.5 x la " tr oy

91 x 10' t

2,9 -: 10' Ib

OL

EE.UU . (28)
U RSS (24)
Alema nia occ, (7)

28

14

38
26

11

4. 8

4, 1

J,4

9

29

Rep . de S udáfr ica (40)

Rep. de S ud áf r ica (77)
Canadá (6)

31

4,9

3,9

2,9

20

50

A ra bi a Saudit a (17)
Kuw e it ( 15)

E E .U U . (23)
URSS (1 6)

Pais es co m u n ista s
(3 6)
E E.U U. (24)

C a n a dá (20)
Méx ico ( 17)
Perú (1 6)

A leman ia

( 11)

26

EE .UU . (3 9)

URSS ( 1))
Aust ralia ( 13)
Ca na d á (11)

EE,UU . (25)
URSS ( 13)
Alem an ia occ . ( 11)

25

Chi na (7))

C h ina ( 25)
U RS S ( 19)
E E, U U . (14)

16

26

40

4.0

2,4

1, 9

2,7

2.0

2, 5

1,5

1,7

2,1

13

1I

28

F ue n te : ril e L imits (o Gro wth, Po to r nac cd ition, 19 71. 1'1'. 64-6 7.

42

64

72

EE .UU . (33)
U RS S ( 12)
J a pó n ( 6)

33

EE.UU . (26)
OC C.

22

�LOS

I ¡i\11 /1 S IlII

2'i'i

(1{I TIi\111 NIO

LAS MATERIAS PRIMAS - Previsible agotamiento

.

Carbon í111

.

,

.

~

Hierro
Cobalto 60
Ni uel 53

Platino 4
nesro 46

EN AÑOS

F;g . 9. .A las compañías no les interesa en contrar petróleo en todas partes, aunque les interese guardar en todas parles vastas
concesion es de expl otación . La estrategia mund ial de l os p etroleros dispone la existencia de " p ais es reserva", en donde teóri- ca mente no hay ptr ól eo . pero su el e aparecer por arte de birlibi rloque cada vez que hace falta [. .. ] . Buena parte del ju ego
petrolero e s un juego semánti co . Las reserva s pueden ser " calculadas". y en ese caso son muy poco de fiar. o "confirmadas" .
es decir, divulgadas por la compañ i a explotadora. [ .. .1 Asi, poco antes del derrocamiento de Allende la compañia estatal chilena
ENAP encontró un va sto yacimiento e n la Tierra del Fuego, " c alc ul ado" en 471 millones de barriles. Para que el descubrimiento
sea

"confirmado"

sera

necesario esperar a que

la

junta militar encargue a alguno de

los siete grandes que verifique las

afirmaciones de los geólogos chil enos- (Cambio 16, 29·X-7 3) .

,

;

•• _ - - J

r

Fig . 10. En l a actualid ad. los
p ai se s sub desarro ll ados y en

vía s

de

d e s a rroll o

--es de-

c i r , l o s que trad ici o nalm ente
han s i do f ue nte de mate ri as
primas- co nsi de r an a te n tamente la s po atburdades de
la indu strialización , para as¡
abandonar s u condici ón de
cuasi coloni as de los paises
desarroll ad o s Sin Industrias,
aquello s p ai ses se ve ría n c o nd enad o s a se g ui r i nt e r c amb iando d e s ven taj o sam e n t e sus
m ater ia s pri mas por bie ne s

manufa c tur ad o s

(ArchIvo)

�25(í

LOS

l.íl\lIl T S

Il E L

(. .. ] el «c rr..'Cimiento cero » de la po bl a c i ón ,
predicado (y si fuera preciso im puesto, seg ún
los más radi cales) entre las musus "tr" sad as, y
ado ptado co rno moral coh ere nte en los ['"í ses
ava nzados .
(. . .) la rclrocesión a un mundo dividid o en
nacionalidades agresivas, dom inadas a su vez
por minorías autoritarias: fascismo, paro, hambre, guerras. En último término la gran guerra
atómica como brutal restablecimiento del equilibrio entre el hombre y el medio natural.
(. .. ) una rad ical ·transfo rmació n del modo de
vida, centrada no tanto (o no sólo) en la autolimitación demográfica como en la contención
de las pulsiones de consumo y destrucción de la
naturaleza inherentes al crecimiento económico:
programas anticontaminación, conservación de
energía, responsabilización ecologista, reciclado
de productos usados [...) «a ntidesa rrollism o».
Dos conceptos económicos son út jl es para entender el tratamiento que puede hacerse de los límites
del crecim iento en la línea de la cultura co.ivencional :
el concepto de renta y el de bien libre (o precio nulo).
RENTA, por contraposición a sala rio y beneficio, es la retribución obtenida por la mera
po sesión de un factor productivo escaso. En
la economía política clásica del siglo XIX se
supon ía en general el salario ligado a un m ínimo técnico o social, de sub sistenci a, relativamente fijo. El beneficio se formaba aparte
y por encima de ese coste del trabajo com o
. retribución del capital empleado en la movilización del mismo trabajo, incluyendo materias primas consumidas, desg aste de maquinaria, etc., y tendía a igualarse en todos los
sectores de la economía gracias a los desplazamientos del capital entre secto res diversos.
Pero el ' excedente así apropiado por los capitali stas (excedente por encima de aquellas necesidades de sub sistencia del trabajo) debían
éstos repartírselo con los po seed ores del fa ctor
tierra. En la medida en qu e el cre cimiento de
la población impulsa se a la pu est a en cultivo
de tierras cada vez peores, se genera rían un as
retribuciones cad a vez má s elevadas para los
propietarios de tierras mejores, pues las expl otaciones agrícolas en ellas instal arlas venderían
a los precios alt os fijados por las explotaciones
m arginales, y los propietarios se ría n capaces
de captar esa díferencia de pr eci os grac ias a
la competencia entre ca p ita listas arrenda ta r ios
por las me jore s t ierra s. Éste es el pr oceso
clá sic o de gener aci ón de rent as, pen sado en
prin cipio para explicar la existencia y el vo lumen de las rentas del su elo ag rícola y el
su bsue lo minero.
Evidenteme nte en el extremo este crecimie nto de las rentas detendría el pr oceso de cr ec imiento económico , al reducir a cero el nivel
do beneficios obtenible sobre un os salarios monetarios crecientes con el pre cio del trigo (si

("1 (1

(" \ l\l ll ' NTO

bien fi jos e n términos real es) y bloqu ear por
tan to el móv il de la acum ulación de capi tu l.
Los eco no m istas llam ados neocl ásicos (segunda mit ad del siglo XIx ha sta nue stros dí as)
s upusie ro n que a largo pl azo el ca pita l no
sería cap az de apropiarse de todo el producto
excedente por encima de (as necesid ades estrictas, o lo que es lo mismo, que el tr ab ajo, en
determinadas condiciones, sería capaz de obtener algo más que lo requerido para reproducirse. Trabajo y 'capital empezaban a ser puestos en el mismo plano, como factores cooperantes en la producción y retribuidos cada
uno según su respectiva contribución o productividad. Se pasaba.por alto el carácter derivado del capital (como producto de trabajo
acumulado), se , partía de la ..base de que su
relativa abundancia impedirla -Ios efectos que
su posesión monopolística Por. 'un a cla se soci al
producía en el esquema ' clásico (es decir, el
tratamiento del ,beneficio como. un residuo),
aparecía como receptor de una retribución residual el empresario, el sujeto'que combinaba;
. sin poseerlos necesariamente, los factores pri. marias, trabajo y capital, y finalmente se generalizaba el concepto de renta para describir
. toda retribución desligada de una contribución
al producto y dependiente en cambio de la
escasez, temporal o permanente, fortuita o
provocad a, del factor productivo en cuestión:
rentas de monopolio, de localizaci ón, etc.
Un BIEN es LIBRE (su precio es nulo) cuando
su obtención, o su reposición una vez obtenido,
no implica ningún cost e. Hasta nuestros días,
éste es el caso del aire que respiramos, por
ejemplo . Pero la gratuidad de un bien, su
carácter no económico, no es una rel ación
hombre-naturaleza de carácter intemporal, sino
que varía históricamente. En determinad as 'socied ades primitivas los m etales preciosos no
ten ían un valor económico, sino en todo caso
m ágico o r eli gio so: su coste de obt enció n er a
baj o para las limitadas ca ntida des en que er an
«de mandado s» y ' su utiliza ción ro mo medio
de cambio no se hab ía generalizado -en re alidad, ni la idea misma de intercambi o, equivalente segú n un patrón cu antitativo, existía en
modo a lgu no.
D e este m odo, el h echo de que un re cu rso
se a lib re o no hay que comprobarlo en la co ntabil idad, por así decirl o , de los agen tes eronómicos invo lucra dos en el sistema eco n ómico
de qu e se trate, sean éstos pú blicos o privados .
En el siste ma eco n óm ico fisiocrático ---que es
el precedente inmedi ato de la econ om ía pol ítica ca pita lista desarrollad a en la Fran cia prerevolucionaria del X VIII- hay un a tendencia a
no conta bilizar como cos te de las explotacion es
agrari as el pienso de los caballos, qu e se supone o bte nido autom áti camente durante el proceso productivo sin gra ndes costes adicionales;

�I.OS

i .i M ITES

DEI. CR ECI MIENTO

257

•&gt;

....-.::..::-

Flg. 1r. Las inversiones de las empresas multin acionales en
los paises atrasad os tienen cada vez menos que ver con
el mercad o interior y las necesidad es de esos paí ses. S ícco
M ans ho lt ha c al cu lado qu e un 80 % de aq uellas invers iones
no contribuyen para nada a la satisfac ci ón de la s necesidades esenci ales, como es la producción de alimentos. En
opinión de Mansholt, las compañías multin acionales deberian
vende r a los paí ses pobres del mundo más program as de
producción de alim entos y de construcción de vi v ie ndas y
menos rec eptores de tel evisi ón y otro s product os de lujo .
(Archivo .)

lo mismo ocurre en este sistema con el estiércol empleado en la producción. Son recursos
qu e se dan por descontado, y que sólo empiezan a ser escasos (y por tanto económicos)
cua ndo la sustituc ión de la energía animal por
la mecánica los hace o bjeto de una actividad
productiva específica o cuando, en el caso
de los pien sos, la genera lizac ión del co nsumo
de carne eleva indirectamente la demanda
de los mismos.
En cierta form a el de sarrollo de! ca pita lismo,
o si se quiere de la economía, puede verse
como un proc eso del am pliació n suce siva del
campo de lo económico, de lo escaso - y por
lo tanto de lo su sceptible de apropi ación-o
Est e proceso corre paralelo a otro de signo
contrario: la a m pliació n ininterrumpid a de (as
pot enc ialid ad es produ ctivas. El propio crec imiento de la pobl ación determina por un lado
la a pa rició n de necesid ad es nuevas, o e! au mento de las t radi cion ales, y por o tro lado signifi ca un inc reme nto de la cap acid ad para
sati sfacerlas. Lo característi co de la situación
pre sente, ta l como la ve n los limita cionisi as

Fíg . 12. La -batalla perdida- de l os min eros del carbón por
mejorar sus cond icione s e n una indus tria en crisis t om a un
nuevo aspecto con e l aumen to de pre cio de los prod uct os
compe ti tiv os, co mo el fue l . ¿C uá l se ra aho ra e l argumento
de l os em presarios (o de l Esta do ) pa ra res po nde r a aque llas
re ivi ndicaci ones? El en care c im ient o de los re cur sos natura les
de los paise s atrasados estre cha e l m argen de mani o br a
de e mpresarios y G ob ier nos en Jos pa ise s ava nzados . (Archivo . )

(y no sólo ellos), es prec isam ente que el primer tipo de efectos del cr ecimiento de la
población (la e xtensió n del campo de lo eco nómico) de sbord a a m pliame nte al segundo tipo
de efect os, dada la ba ja p rod uctivida d rel ativ a
del trabajo simple, es decir, de la pobl ación
puesta a trabaj ar sin más . El ele me nto cru cial
en esta diverg en cia es pr ecisam ent e la limitació n de los recursos no re prod ucibles: la utilizaci ón a costes bajos de estos recursos requiere tina ac umulac ió n en orme de dosis indivi-

�25~

LO S LÍMITES f)LL CRI ·.CI,\:J EN

d ua les de trabajo s im ple ( los mil es de horu s
de trabajo que se requ ieren para formar, no
s ólo la maquinaria sofistica da, precisa par-a
extraer nuevos recursos y los instrumentos
mec án ic os y elemento s quím ic os requerido s po r
una agricultura m ás product iva, s ino para
formar también a lo s hombres que han de
manejar todos estos elementos); tal acumulación puede verse como superior al incremento de población que la h a generado con
su presión sobre el stock de recu rsos terrestres. Ahí está el problema .

La ideología limitacionista tiene varias vertientes,
varias salidas posibles: una de ellas es francamente
agresiva (aunque de apariencia paternalista). Agresiva para los intereses de los países atrasados poseedores de recursos escasos. El pl anteamiento gira en
torno del concepto de renta: esos países. en la medida
en que «exploten» su privilegiada situación, imponiendo precios elevados en el intercambio de sus
recursos por manufacturas o tecnología industrial,
serían los responsables de la recesión mundial previ sible, pues los países avanzados, donde tal variante
del limitacionismo se cuece, se verían obligados a
re stringir su propio nivel de consumo para pagar la
factura crec iente de materias primas y energía. Esta
re stricción iniciaría entonces una cadena de olas
contractivas en los intercambios internacionales y en
último término empobrecería a los más pobres. Éste
es el lado paternalista del argumento, si bien contiene un a amenaza apenas vel ada en el efecto boom eran g can que termina la hi storia.
El lado más agresivo del mi smo argumento es el
utilizado por el actual secre ta r io de Defensa norteameri cano, Schlesinger, en enero de 1974, al vaticinar que los países consumidores de petróleo (eufemismo para las grandes potencias occidentales y
J apón) podrían verse impelidos a intervenir militarm ente para asegurar el su m in istro de crudos: de la
abo lició n del arancel so b re el trigo, favorecida por
Rica rdo , a este tipo d e amenazas, los medios utiliza dos por el capitalismo industrial para enfrentarse
a los « re n tistas» del mom ento h an ido, pues, variando.
Un enfoque histórico de 'la mi sma cuestión, utilizando la idea de transi ción de bien. libre a bien económico, ofrece resultados muy distintos. Los países
occidentales han utilizado h asta ahor a el petróleo
co m o bien prácticamente libre (d e 50 a SO % de su
pre cio p ara el consumidor est á co nstitu id o por impuesto s ca rgado s por c ad a Es ta do de los países
co m pr ado res). La situación de fuerza relativa tanto
en el ca m po militar com o en e l económico (monopoli o por parte de la s cinco gra ndes empresas petroler as a m er ica nas, m ás British Pctrolcum y Royal
Dutch-Shell , inglesa y a ng lo -ho la nde sa respectiva ment e) h an permitido a los gra nd es pai se s o ccidental es inte rca m b ia r cant idad es m asi vas de petróleo por
un cu po limit ado de m an uf actu ras y se rvicios , el
s ufic ie n te para hacer agr ad able la vid a d e lo s jeq ues
ár a bes y m inorías gob e rn antes de lo s paí ses productores.

ro

La cx plot aci ón monopolisti ca de los recurso s escasos se cu nvicrt¿ c n ro n c cs en una acu saci ón ca rente
de h ase teórica. La s u b id a del preci o d e aquéllos
se ría ca si ex clu sivamente un fen ómeno s in to m ático
-&lt;:0 1110 la fiebre lo es de un a infección- y en sí
mi sm o m ás bien sa lud a ble: un a mejor as ignac ió n de
recursos podría derivarse de la compensación de elementos monopol ísticos en lo s dos lados del mercado; la explotación masiva de los recursos humano s y minerales de los países pobres, dejaría de
fun cionar como un a prima a la des idi a tecnológica
de los últimos años en el campo energético y Un
lógico racionamiento de lo disponible se impondría
UNA IDEA central de la economía como
estudio de la asignación de recursos es precisamente la de que un precio bajo suscita el
consumo generalizado y que la perentoriedad
de ese consumo (absoluta y relativamente, es
decir, sin y con relación a la. posibilidad de
sustituirlo por otro similar) es la que fija un
límite a la propia caída del precio y restablece
el equilibrio. Equilibrio significa aquí la posibilidad de reproducir este consumo en períodos su bs igu ien tes. En el caso de los productos
que in corporan componentes primarios escasos
(o no reproducibles como, por ejemplo, los
crudos) este equilibrio debe ser móvil al alza,
pues hay implicado un proceso de agotamiento, y só lo puede ser contenido por la aparición
de sustitutivos que antes resultaban excesivamente co stoso s y ahora aparecerán en la zona
de lo económico (rentable). Pero cuando el
tingl ado montado y las inversiones comprometid as en torno al producto en cuestión es
complejo, voluminoso y rígido, lo s costes inherentes, o su sustituc ió n por otro, pueden ser
tan a ltos que el alza del precio de equilibrio,
a partir d e un momento determinado, puede
ser rápid a y fuerte, sin límite aparente.
Éste es e l caso del petróleo en rel ación al
complicado s iste ma occ id e ntal (y soc ia lista)
de tran sporte por carretera y automóvil y de
producción d e materiales sintéticos para el
tex til , química final, etc.

En est a perspectiva es cuando apreciamos la modestia de los avances tecnológicos h abidos y su carácter unil at eral (máximo aprovechamiento de recursos
exi stentes medido en velocidad, pot encia , poder dest ruct ivo, et c.. pero escasos a van ces e n las líne as que
imp lican poco uso de re curso s natur ale s, m en os ri esgo
de acc ide ntes. etc .). Al propio tiempo co nsta tam os la
grav edad de dej ar la estrategia d e la rel aci ón hombrem edi o e n m an os de un os poco s g ra ndes ce ntros de
decisi ón -ll ám en se multina cionales, a ltos est ados m ayores o comi tés cenlral es- c uyo ca m po de intereses
no es lo sufi cicn tcmc nt.. a m plio para prev enir irrespo nsab ilid ad es Ilagrantes. Un eje m plo de estas últi11l,I S es ~I m o ntaj e de un s istcrna de tra ns po rte y un a
ser ie de ind ust rius b.ixicus sobre la base de un re-

�ros 1 .í ~11 rlós

I&gt;U . CIU 'CII\1\1 :N

ro

259

Fig. 13. El cam po de lo no eco nóm i co se va haci endo más pequ eño: e l ai re que re sp ir amo s, e l agu a qu e beb emo s, el esp ac io
vis ual y e fectivo .. . todo s estos fac tores que hasta hace bi en poco se daban por de scon tados. empie zan hoya tener un precio .
Preci o que los gra ndes con sum id ore s de es t os re cu rsos (e spe ci alm en te la gr an industria ) no pagan en ab soluto, a men os que
la libertad de l mercado sea modificada por intervenci ones consc ientes de los grupo s soc ial es a través de meca ni smos
po li tica s democr ático s. De ot ro modo , a la ex plo tación en la fabri ca se suma la exp lot ac ió n en el co nsumo, es de ci r, la
deg radació n de las co ndic io nes de v id a que se pue de n obt ene r c on un mi smo salario . La preo cupación por es tos pr obl ema s
: I ~ n e su ori ge n ta nto e n la co mbativi dad de lo s trabaj ad ore s c omo e n la ge ne ra liz ac ió n a las clase s media s de es te ti po de
-moobreci rni ent o de la c al i dad de v i da. (Arch iv o .)

curso cu ya du ra ción no se ga ra n tiza para m ás allá
de 20 a ños - el c aso del pe tr óleo-e- y con unos
cos tes de recon versi ón de los qu e muy poco se sa be,
. (Ce r IO qu e son elevados,
"Q ué mejo r entonc es qu e los efectos de la m ayor
,.;l hició n d e los pa íses produ ctores so b re el precio
d:: sus recu rso s? Só lo así pued e evitarse un ajus te
c. uast róü co . Pr ecios más alt ox, red ucció n d el co nSU l1l 0 , vent aja para la
inv estigación de proce sos y
recursos sust itut ivos, mayor duración de las reservas existentes. Todo ello d ebe contribuir a una

transición menos ab rupta a modalid ade s distintas d e
produ cci ón y consum o.
Si esto es así , la resistencia du ra y a largo plazo
de los Gobiern os occidentales a esta cla se de tr a nsici ón (up arte del regate o a cario pla zo , que es aqu í
un e pife nó me no ) só lo puede enten derse 1) por s u
ap ego a intereses ind us tria les en cris is y 2) por el
d isgusto co n que ve n la redi stribuc ión de poder econ ómico y polirico implicado en la tran sición ha ci a
un aumento de precios. Nadie daría un céntimo por
los buenos sentimientos de los altos funcionarios oc-

�2(ÍO

LOS 1.i 1.111'1.S 1)1.1. (,RI:CI"lll .'1 m

cidcntulcs, cuando deploran la «c xccsi v.n conccntr.rci ún de dólares en manos de los jeques árabes. No es
la suerte de las poblaciones dc cs(os paíscs lo que
les preocupa. sino la preservación dc un cquif ibrio

mundial en el que estas últimas no tienen nada que
ganar.

El mecanismo intencional es seguramente más complicado que esto. Una redistribución a escala mundial
de poder económico, en e¡ sentido apuntado, implica un estrechamiento del margen de maniobra de
los grupos dominantes en los países avanzados, y
sus Gobiernos, en el regateo doméstico (lo que los
marxistas llamarían lucha de clases) con las masas
productoras. Esto es importante de entender. en una
cierta medida el 'tratamiento que los países avanzados han podido hacer de la fuerza de trabajo y los
recursos naturales de los países pobres, el considerarlos como bienes prácticamente libres, o con un precio
mínimo, ha sido uno de Ios puntales de la transformación de la fuerza de trabajo occidental en un
bien económico. Mejor dicho, esa transformación,
producto de un proceso consciente de organización y
lucha por parte de la clase obrera industrial avanzada, ha podido ser contenida dentro de unos límites razonables gracias a aquella disponibilidad de
energía y materias exteriores.
Ya Aristóteles consideraba a los esclavos como
parte de la naturaleza, lo que le permitía reducir a
un mínimo el campo de la economía social y condenar 'la expansión del fenómeno mercantil. Algo
semejante estamos viendo ahora, cuando los herederos de la ciencia social europea del siglo xtx, basada en el utilitarismo, condenan desesperados los
excesos hedonistas de los propietarios del cobre, el
petróleo o el café y su excesiva fe en los precios
de mercado.
Un mundo se viene abajo, una determinada distribución mundial de poder. La ampliación ininterrumpida del campo de lo económico topa con unos
límites, primero sociales y políticos, luego (solamente
luego) técnicos. Pero los grupos favorecidos en el
actual reparto de poder tienen interés en presentar
en primer lugar estos últimos. No es sólo que el
petróleo se acabe y esto confiera un poder a sus
productores. como nos dicen. Es que el incipiente
poder que a estos productores confiere una distinta
distribución mundial de fuerzas (y particularmente
la aparición de naciones no capitalistas) les permite
plantear una negociación más dura en el establecimiento de unos precios que hace tiempo deberían
estar en alza. Y el tipo de progreso tecnológico de
los países avanzados no parece de momento capaz
de obtener recursos sustitutivos al ritmo que requcriría la ambición, históricamente consolidada, de
sus masas productoras.
«Hemos utilizado el ordenador como instrumento para mejorar nuestra comprensión
de las causas y consecuencias de las tendencias aceleradas que caracterizan el mundo
moderno, pero no se necesita ninguna familiaridad con los ordenadores para comprender

o discutir nuestras conclusiones (... J- Nuestro
propúsilo es abrir el dcb.uc.»
«Por el momento [as siguicntes conclusiones
se deducen de nuestro trabajo:
1. Si las tendencias actuales de las cinco
variables siguientes
población mundial;
industrialización (o capital);
polución;
producción de alimentos, y
agotamiento de recursos no renovables
continúan sin cambios, se alcanzarán los lírnites del crecimiento en este planeta en el curso
de los próximos cien años. El resultado más
probable de este hecho será un declive más
bien repentino e incontrolable tanto de la
población como de la capacidad industrial.
2. Es factible alterar estas tendencias del
crecimiento y establecer un estado de estabilidad económica y ecológica sostenible hasta
un futuro remoto. Ese estado de equilibrio
global podría diseñarse de modo que las necesidades materiales básicas de cada persona
fuesen satisfechas y que todos tuviesen una
oportunidad igual de realizar su potencial
humano.
3. Si los que poblamos el mundo decidimas luchar por este segundo resultado en
vez de aceptar el primero, cuanto más pronto
empecemos a trabajar por conseguirlo, mayores probabilidades tendremos de éxito.x
«Al construir el modelo, seguimos cuatro
etapas fundamentales:
1. Ante todo reseñamos las relaciones causales más importantes entre los cinco niveles
(citados arriba) y dibujamos la estructura de
sus interrelaciones fundamentales... pensando
que sucesivos refinamientos, debidos a un conocimiento más detallado, podrían añadirse
después, una vez que el sistema simple quedara
claro.
2. Entonces cualificamos cada una de las
relaciones con toda la precisión que nos fue
posible, utilizando datos mundiales donde los
habla disponibles y datos locales característicos en el resto de los casos.
3. Calculamos con el ordenador la operaClan simultánea de todas estas relaciones a
lo largo del tiempo. Verificamos entonces los
efectos derivados de introducir cambios numéricos en los supuestos básicos para hallar
los determinantes críticos del comportamiento
del sistema.
4. Verificamos finalmente el efecto de introducir en el sistema global las diversas 1'0lít icas que actualmente se proponen para mejorar o cambiar el comportamiento del sisterna.»

Extraído

de

D.

H.

MEADOWS.

D. L. MEADOWS, 1. RANDERS,
W. W. IlEHRENS: The Limits fa
Growth.

�I.OS I j 1-11 r I S () I l .

("f{

H 1,\ 111 N 1(1

261

pelníko. la cner~ ía uuclcn r, la s fibras s inté ticas. el alumiui o. ctc .»
(1)
La su pos ic i ón de q ue el pro greso técnico
no tien e por qu ~ most ra rse tan p oten te en el
períod o l'nO-2070 co mo lo fue en el 1H701970. no tiene en cu ent a que 50 % de la investigación y de sarrollo de productos se rel acionan con fines militares y de prestigio, y menos de dos por ciento con problemas agrícolas,
umbicntulcs e indu striales urgentes. El taisscz
inno ver es tan obsolet o hoy como el laissez
passe r .

Fig. 14. i Estamos entr ando e n la fase de rendimientos decrecie ntes en la inves tigación? ... El trabaj o cientí fico med io
en eco nomía e s leido p or 1,3 persona s, lo que supone que
la inmensa ma yor ia de los mism os es le ida só lo po r sus
autores y el co m it é de sel ección.- ( L W ilkins on, cita do por

E J. Mi shan y por Julio Seg ura en ... En tomo al cr e cim iento
econ ómico », Informac ión Comercial Española, mayo de 1973.
pagina 160 n.). (A,cI' ivo .)

Las críticas que el optimismo tecnológico
y social dirige a la sequedad de las conclusiones del informe del MIT so bre los límites del
cr ecimiento pueden re sumirse as í:
1) « Exces iva ate nc ió n a los límites fí sic os
del crecimiento omitiendo cambios en los valores, cambios que quizá sean los elementos
d iná mi cos m ás importantes del sisterna.»
2) «Los lím ites sociales y políticos al crecimiento pueden ser más importantes que lo s
físicos.»
3) «Es correcto favorecer nu evas técnicas
qu e no dañ e n e l medio, pero no est á ju stifi cado un crecim iento nulo: las re stricciones no
so n en re ali d ad tan estrict us.»
4) «E l pro blem a no est á en escoger e ntr e
crec im ie nto o n o creci m ie nto, si no en d eci di r
la co m posi ció n de la produ cción y su d istribuci ón .»

5) «E l in form e del M 11', co mo M althus,
sub estima el p ro greso técni co: incl uyendo va riables indi cativas del mi smo , todas las ca tástrofes pr evi st as quedan pospuestas. Una prcvisión hecha en l S70 no habría incluido e l

En el campo form al las críticas se convierten
en Un proceso general contra los modelos rnatemáticos tratados con ordenador:
1) Estos modelos proporcionan una aparienci a de conocimiento de lo que se ignora.
2) Desprecian en general los el ementos no
cuantitativos.
3) Pasan por a lto complicados problemas
de agregación (así cu ando se hacen previsiones
de población mundial o de producción industrial, sin distinguir entre países adel antados y
atrasados y, dentro de éstos, entre paí ses con
y sin importantes recurso s naturales, etc.).
4) Presuponen un a rigidez muy marcada
de a lg u nas de sus características, precisamente
como requisito d e la p ro yecc ió n de las características variables.
5) In corporan presupuestos políticos ingenuos pero no di scutibles por parte de gente
no ve rsad a en el lengu aj e matemát ico.
6) Representan en definitiva un int ento de
su stitu ir conocimientos por matemáticas y comprensión por cálculo.
(Extraído de Thinkin g ab out the
Future, A critique 01 «T he Limits
t o Growth», Su sse x University
Pre ss, 1973.)

L1. si m pl ic idad de los a rg um entos puramente técnicos, basad os en pro yecci on es d el futuro en término s físico s (población, recu rsos primar ios, producción industrial. polución ), no es tá d el tod o ju stificada.
Son pr eci sa s 10 qu e lo s c ie ntíficos so cia les llaman
«variables (o ecuaciones) de comport amiento» para
poder ha blar coherentem ente sobre el futuro. Y estas
relacion es adicionales incluyen tanto los distintqs
tipos de progreso técni co co mo las re lac io ne s de
poder en tre di stintos s ubg ru pos hum anos. L as pró="
yecc io nc s f ísicas so n útiles tan só lo en cua nto represent a n un determin ad o «esce na rio » - q ue sabe mos
que c o nd icio n a rá el
n unca se d ará así, tal c ual compo rt a mi ento tant o inno vati vo co m o político (y
tan lo int e rior CO IllO inte rn acion al) de los grupos hu m anos e n p rese ncia. co m po rt a m ie nto q ue a s u vez
incidir á so l -re e l esta do de la s va ria b les purament e
Iísic. rs: im ug in cmo -, por eje m plo el efe cto, ya cit ado,
del de sarr ollo económi co (obtenido qu izá gracias a
una nuis a lta valora ción de los recurso s primarios
en pod er de los pa ise s a tra sa dos) sobre el c o m p o rta -

�2ú2

L OS LÍ.\lIT I' S DI 1. ('IU CIí\lI ENr&lt;l

m ient o dcmogr áfic o d e los mism os pa íses

-p~rsl'~ c­

li"a oplimisla - 0, al contr.u iu, la acclcrución dc l
proceso de: expoliación de recursos naturales rcxult.uue ele una

por

parte d e

guerr a d e ; I g lc~i\"l n su hre estos paí sLs
los m ás a va nzn d ox - p&lt;: rs r ~ c l i v : l no

dcscart ahl c per o con un lim itc cla ro en el equilibrio
de pod er entre g ra nd es potencias, cap italistas y no
cnpita listus -c-, o bien, por último, el mi smo tipo •Je
e fectos producido no por una guerra abierta, sino
por la modificación interior de los reg ímenes políticos de los países productores a po yad a por algunas
grandes potencias y sus testaferros en la zona en
cuestió n,
Esta incl usió n de variables so cio po liticas, que ya
está pre sente en las teorías del imperialismo de los
primeros 20 años de este siglo, tiene inconvcnientes , desd e luego. La nitidez de los modelos ba sados
e n rel aci ones principalmente físicas y demográficas.
co m plica das {Id injinitum gracias a l uso de ordenad ores e lec tró n icos , pero relativamente si m ples al fin
y al cabo, desap arece para da r lugar importante en
el diagnóstico al criterio de los científicos en 10 que
concierne al tipo de rea ccio nes sociales previsible
a nte det erminados cuadros de parámetros naturale s,
físicos o primarios.
El bizantini smo de las polém ica s en el interior de
la más ac red itada de las escuelas globales de c ie nc ia
so c ia l - l a escuela marxista- es una prueba de la
inutilidad de muchos de los esfuerzos en esta línea
má s inclusiva. Es posible que al verse obli gado a
«escoge r» un o o va rios mod elo s de comportam iento
soc ial re lati vamente s im ples pa ra no cargar exc esiv amente el a ná lisis -sobre todo s i tenemos en c ue nta
la inf eri oridad del instrumental técnico con qu e normalment e operan las escuelas no ortodoxaslos
teóricos s ituados en est a línea tiendan a un cierto
(y paradójico) conservadurismo de categorías a na líticas fund ament ales. Así por eje m plo, en el an álisis
marxi sta más corriente, e l papel de los Estados nac io nales, o de las cue st iones es tr ic ta me nte militares,
queda a bso luta m ente subordinado a la vitalid ad de
una hipotética so cied ad civil (que hoy llamaríamos
«m ultinacio nal» ) independiente y. por asi decirlo ,
pr evia a cualqu ier ac ontecimient o en la esfera estata l, Esto. má s de cin cu ent a añ os de spu és del an áli sis
clásico del imperiali sm o y cuaren ta después de Keynes
y de los fascismos . es realmente d ifícil d e comprenderAun así. sin embargo. es m ás que probable que
un análi sis del tipo que he llam ado «inclusivo» (inclu sivo de rela ciones soc iales ) se a mu cho menos
peli gr oso y mucho m ás hon esto qu e el «ma lt hus ianismo co n orden ad ores» e n que co nsiste n los e je rc icios del tipo del de MI T : menos peli gro so po rqu e
la exac titu d de sus result ados no está deformad a por
1" ilusi ón de ver acidad que pr oducen los mo d elos
pasad os por máquina ; es decir, que el prin c ipi o
gar"age in, ga rbage o u t (no sa lc del mod elo m ás de
lo qu e po nemo s al pri nc ipio) e n que tod os es tos
e je rcic ios se basan , es mu cho m ás a pa rente e n el
cas o .. de los a n ál isis inclu si vos. Y es más q uc prob¡¡ble qu e anál isis de este tir o sea n los quc es té n
a la orde n del día y los que oc u pa r án mayorm ente

a lu ~ ~ ic " t ifi t:'{ tS spc ia lcs e n ad cl .uuc , una vez qu e el
cscc n.ui, prudu cido por los ;Ina listas de s is te m as ha
ll.un:«!o la .u cución so bre la existen cia pre sumible
de una ser ie d e lím ites al crecimiento. Sig ile s ie ndo
c ierto en c u ulq uiu r GI S,) que la inici ati va del deb ate,
y por (;1I1l0 su Iorm a d c aparici ón, habrá est ado en
manos d e expe rtos co nvenc io na les. Hi stóricamente
esto pud o 110 haber sido así : los tem as de la economía política de Rosa Lu xcrnburg, por ejemplo, no
SO I1 ajenos al tipo de preocupaciones que hoy airean
esos expertos --espe cialmente la insistencia de aquélla en la ne ces idad pa ra el capit ali sm o de una constante incorporación de á reas aún no sometidas a la
economía mercantil- . Lo mi smo podría decirse
quizá de la afirmación de Trotsk i (en 1938) de que
las fuerzas productivas del mundo habían dejado
de crecer- Pero la casi total de spreocupación de los
marxi stas por la positividad de estos argumentos los
ha con vertido e n general en argumentos, como decía,
sim pleme n te más honestos.

«Tras muchas discu siones, hemos decidido denominar equilibrio al estado de población
constante y capital co ns ta nte. Equilibrio signific a balance o igu aldad de fuerzas opuestas,
En. los términos dinámicos del modelo mundi al,
las fuerza s opuestas so n 1 as que producen el
aumento de la pobl ación y el capital (tamaño
familiar de seado a lto, po ca efectividad del
control de nat alid ad , alt o ni vel de inversión)
y las qu e provocan su d escen so ( Ia lta de al imentos, polución , a lta tasa de depreciación ti
ob sol esccnci aj . A sí pu es, la d efinición básica
de est ado d e eq uili brio gl obul es qu e la poblacióll -" el ca pit al sean esen cialmente estables,
cotn pensándo se los [actores que ti enden a su
aum ento )' di smin ución, gracias a 1111 con/rol
cuidadoso de los misnt os»
¿C uá les so n las condiciones precisas para
producir este result ado? ¿A qué niv el se produciría este equilibrio y co n qu é grado de
bienestar?
Co nd ic io nes :
l . La pobl ación se cst ubili zn igu al and o la
ta sa d e nacimientos a la de mo rtalid ad en 1975.
La ca pac ida d indu st rial se ad m ite qu e crecerá
naturalment e ha sta 1990, despu és de lo cual
se est abiliza también a través de igualar la tasa
de inversión a la tasa de depreci ación.
2. Para ev ita r una escase z de recursos no
ren o va bles, se supon e qu e el uso de recursos
por u nida d de produ cción industrial se reduce
hasta un cua rto de su va lo r en 1970 (és ta
y las cinco políticas sigui entes se introdu cen
en

1975)_

3. Para reducir aú n más el ritmo de a go tn rnic nro de recursos y el de po lució n, se d espla znn las prefer enc ia, eco nó micas de la so c iedad hac ia IlI S xervicio s del tipo de la edu cación y los de san id ad en d etrim ento de los
bien es rn.uerialcs producid os en [.ibrica (cambio que se o btiene inrro d ucic ndo u na rela ción

�l.OS

1.

2.

Previsiones MIT (versión simple)

Lo que ocurrirá si no cambia ning un a ten d enc ia. De 1900
a 1970 los datos son históricos. A li m ent os. producción in .
dustrial y población crecen expon en ci al m ent e hasta que los
recursos limitados provocan un ír en o n f crectrmento Industrial. Población y polución siguen creciendo hasta la calda
final ,

3.

crxru

LÍMI1 TS DI 1. C R I

263

NHl

Previsión MIT (con el doble de recursos)

Lo que ocurrirá si se descubren reservas de recursos hasta

el doble de las hoy conocidas y las demás tendencias no
cambian . El crecimiento industrial puede proseguir por un
tiempo mas. Pero el aumento consiguiente de la polución
sobrepasa los limites de saturación. Aumenta la tasa de
mortalidad y disminuye la producción de alimentos.

Equilibrio mundial (1)

4.

Equilibrio mundial (2)

¡-.~.:::::.:; - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - '

:

:

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2

Lo que ocurrirá si se aplican las politicas r eseñadas en
la página 262 . La producción industrial per cáptta alcanza
un equilibrío a un nivel triple del promedio mundial

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A ÑOS
Lo que ocurrirá

SI

N

los frenos al aumento de la población

y del capital se producen con los retrasos naturales en
el sistema El nivel de equilibrio de la población es superior y el de la producción Industrial per cápita inferior al
cuadro 3

en 1970.

Fueme rile LlfTllh to Grovvth . Potomac ed.non 1972 pp '29 lJJ 1GB v 112

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!.íMI n ·s DI l . ("1{ 1:(" 1,\ 111 NTO

F ig . 15 Un n de las ce nse c u e nctas de la p o luc ró n de
lag os y m are s es la re ducción del grad o de c o n c ent ra ci ón de oxigen o en el agua
En el mar B álti co . por cjernplo, la con centración de o xt -

geno ha

descendido

de

tal

modo que . a ciertas profundidades, prácticamente ningu na fonna de vida acuática es

viable . En el lago Dntario
ha podido comprobarse cómo
al aumento del grado de utilización del mismo en calidad de vertedero final de
re siduos municipales, industriales y agr ícolas , corresponde una d isminución del
volumen de capturas de pe·
ces. (Sin/es·Rolger.)

que d a los serVICIOS «desea dos» pc r cáp itu
como función creciente del nivel de rent a).
4. La polución genera d a por unidad de
producción industrial y agraria se reduce a
un cuarto de su va lo r en 1970 .
5. Co mo quiera qu e las cua t ro políticas antcriores darían como resultado un ni vel de
alimentos pcr c ápita más bien bajo, a lg u na
gente seguiría mal nutrid a si la tradicional desigualdad en la distribución persistiera. Para
evitar esta situación se valora muy alto la

producción de alimentos s uficientes para todos.
Por tanto, se re orienta el capi tal hacia la produ cción d e a limen tos aunque tal inversión
se ria con sid e rada «unt iccon órnica ».
G. El ace nto pue sto en un a agricultura muy
ca pita liza d a. s i bien nece sari o para produ cir
ulimcruos bust.uucs, co nd uc iría a una rápid a
erosión del sucio y ugot umie nto de su fcrtiliclad. imposibilitando la cstubihdad a largo
plaw del sect or agrario. Esta política implica
pues. por eje m plo. la utili zación de capital

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I iM IITS DI I

('1(1 ( '1~111 N

ro

265
Flg, 16.

A Itnale s del siglo

pas auo los Ingleses se po r c a laro n de que la cnpa ctd ad
del mundo e stertor (ultramar
para ellos) par a co ns um ir mn nUriJClUr8S
británicas
a
un
precio r&lt;Jvoruul e par a l os la bncantes
no
e ra
infinita
Otros paises pr e te ndi a n par licipar en e l monopolio in-

dustrial
mundial ;

británico
para

de

ello

ámbito
pusieron

aranceles a la importación y
protegieron el desarrollo de
sus industrias nacionales. pri-

vando 8 los ingleses de mercados para sus manufactures
y amenazándoles en los de
terceros paises. La reacctén
británica consistió en su stt tu ir librecambismo por imperialismo con el fin de asegurarse políticamente el do minio de esos mercados, asi
como los recursos naturales
de los mismos paises. Las
demás potencias siguieron la
misma linea . Hoy todo el
mundo deplora la voracidad
con que los países avanzados
consumieron recursos natura-

les exteriores en su ascenso
como grandes potencias. (Ar-_
chivo ,)

para obtener abonos a partir de de sperdicios
orgánicos urbanos que serían así devueltos a
la tierra (lo cual reduciría también la polución).
7. La detracción de capital de la industria
para dedicarlo a servicios superiores y prod ucc ió n de alimentos, y al reciclaje de recursos y control dc la polución (de acue rd o con
los seis puntos anteriores) conduciría a un
nivel final bajo en el stoc k de capital industrial.
Para corurarrcstar este efecto se incrementa la
vida media del capital industrial, lo que irn-

plica un di seño mejor de cara a su duración y
reparación, y menos capital desechado por
causa de obsolescencia (desgaste económico,
por ejemplo, de la maquinaria, debido a la
aparición de maquinaria más moderna).
Nivel de bienestar:
«La pobl ación eslabilizada mundial es só lo
ligcrarncnte superior a la actual. Hay m ás del
doble de alimentos [la cápitu que en 1no por
t érmino medio, y la vida media es casi de
70 años. La producción industrial pcr cdpita

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C Rl ( ·1,\111

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esl;; b.rst antc por en cima del nivel actual , y
los se rv icios [la c ápita se han tripl icado. El
i ugrcso medio por person a (producción industrial, alimentos y servi cio s) es de unos 1~00
dólares - a pro xim ada mente la mitad del ingrcso medio actual en Estados Unidos, igual
al ingreso medio europeo y tres veces al actual
ingreso medio mundial-o Los recursos se van
agotando aún gradualmente, tal como tiene
que ser en cualquier supuesto realista, pero el
ritmo de agotamiento es tan bajo que da tiempo a la tecnología y a la industria a adaptarse
a los cambios en la disponibilidad de recursos.»

cco uo m in ""I itica de 101111 Stuar t M ili (li b ro IV,
capítu lo (¡ : «So b re e l esta do es tacio na rio» d ccl ara ba
que

Extraído de D. H . MEADOWS,
D. L. MEADOWS, J. RANDERS y
W. W. BEIlRENS: T/¡e Limits td
Growth ...

¿Es que Mili no pensaba en la posibilidad de que
la economía de 'los países atrasados dependiera de la
de los más avanzados y viceversa?

¿Por qué es precisamente ahora cuando nos damos cuenta de que existen unos límites al crecimiento económico? Tratándose de un fenómeno a
largo plazo tampoco puede considerarse clima algo
totalmente nuevo. Las respuestas a esta cuestión sólo
pueden ser tentativas; el tiempo dirá qué papel cumple esta polémica. Pero pueden aventurarse algunas
conjetu ra s.
En primer lugar, tal descubrimiento de los límites del progreso no es, como se ha dicho , Un fenómeno nuev o en el pensamiento occidental, sino más
bien recurrente. Trataremos de ver a qué obedecen
esos ciclos de pesimismo económico, si es que existen
reglas válida s en general para los mismos.
En segundo lugar, parece claro que el limitacionismo se in serta dentro de un «malestar civilizacional»
más amplio. por utilizar términos de Robert Heilbroner. (V. el trabajo «El porvenir humano».)
Antes de examinar estas líneas de expli cación con
mayor detalle adelantemos dos hechos que en todo
c aso parecen fundament al es:
h a de sa pa recido , a l menos momentáneamente, la
fe cie ga en la innovaci ón que caracterizó en
buen a parte las décad as de los 50 y 60. Exist en indicios de lo que los economist as ll aman
rend imientos decrecientes en el campo mismo
de la investigación y el desarrollo de nuevos
productos;
se extiende la certe za de que el modo de vida
de la delgada capa de la humanidad, que ha
sumi nistrado hasta a ho ra modelos y motivaciones de mejora , tanto a los sectores atra sados y
op rimidos de Oc cid ent e como a las m asas de
los paí ses pobres, no es un modo de vid a gene ra liz a ble: el mun do no d a para t anto , o más
exacta m ente, no da par a eso.
Ya e n dos ocasiones, por lo menos, lo s economi stas bri t:íni cos se pronunciaron por la conveniencia (no ya la posibilid ad) del estancamiento económico. H emos citado una de ellas: en lR48, e! año
de la rev olu ción social e n EUropa, los Principios de

« El m ejor estado de la naturaleza human a
es aquel en que, no habiendo pobres, nadie
de sea se r más rico».
«El aumento de la producción - sigue Milles sólo importante en los paí ses atrasados del
mundo; en los más avanzados, lo econórnicamente necesario es una mejor distribución, para
lo cual es indispensable una más estricta contención dcmogr áfica .»

«Por razones de independencia nacional --dice
por una parte- es esencial que el país no caiga
muy por deb ajo de sus vecinos en estas cosas
(incremento de la producción y acumulación).
Pero en sí mi smas -añade- carecen de importancia, en tanto el incrernenjo de la población
o cualquier otro motivo impide que la masa del
pueblo participe de modo alguno en 'los bene,
ficios .»
[Qu e produzcan ellos, los países atrasadosl, viene
a se r la consign a de Mili, mientras Inglaterra se concentra en aplicar todos los resultados de! progreso
técnico a reducir la jornada de trabajo antes que
a crecer en producción y pobl ación. Lógicamente,
com o e! esquema ricardiano había puesto de relieve,
la duración de la jornada de trabajo en Inglaterra,
el bienestar de las masas, dependía de los términos
de intercambio de las manufacturas allí producidas
en el mercado mundial, donde se cambiaban por alimentos y materias primas. Esto iba quedando olvid ado en un siglo qu e no vio ninguna gran guerra
internacional (de spués de las n apoleónicas y a salvo
del interludio bélico franco-pru siano de 1871) y sí
en cambio la apa ric ió n de una nu eva clase, el prolet ar iado indust ri al. pr esionando por una redistribuci ón de la rent a en los países av anzados. Lo único
importante, en el campo intern ac ion al, era «no caer
muy por deb ajo» de los dem ás 'países industrial es.
Lo s atrasados no planteaban aún ningún problema.
Poco menos de un siglo más tarde, en 1930, Keynes pronunciaba en Madr id- una co nfere ncia sobre
« Las posibilidades económica s de nuestros nietos»
(publi cada lue go en sus Essays () 11 Persuasion) , El
pr obl em a de la fu erza rel ativa de lo s países indust ria les de Eu ropa occ ide nta l h abía ya provocado la
primer a gu erra mundial. y d ado paso a la cri sis de
los a ños 30. La re ce la de Kcy nc s, con el Imp er io
b rit ánico um en a zndo de muerte, era una versión m od ern a de la utopía mil liana:
1)
2)

3)

Control de nat alidad.
Impedir las gue rras.
Confiar en la ciencia y en la innovación.

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t.ixu u

S

DI l . &lt;"I{I-.C I,\ 111 N l o

Fig . 17. -P ar a los Ideólogos del catastrofismo demográfico se trata de " c onvencer" a l o s habitantes d el su bdesarrollo de la
conveniencia de i niciar la "transición" bajando la fe cundida d I . J. Lo s trab ajo s act uale s e n este impo rta nte ca mpo de "avoda
al tercer mundo" se d iri gen haci a la este ril izac ión irreve rsib le tanto de varone s como de muje res . [... 1 El loco inter és por
soluc io narles a los paise s pobr e s su atra so por v ía demográfica nace de una v is ión politi ca bastante si mple: una de mografía
galo pante puede ayudar a que se pr oduzca la exp losión c apaz de acabar con un sis te ma que mues tra bien a las cl aras su
" capaci dad para re so l ver e l problem a del desarroll o - (J Legu i na, Cambio 16, 2-X-1972) (Archivo )

4) Dejar que la ac um ulac ió n de ca pita l se a s irnplcmcntc un a rcsu lta ntc de la d if erencia entre producción y co ns u mo : no ya e l móvil del s iste ma
·~ l) n ó m i co .

.Cu ál es el s ig ni fica do d e esta receta '! Qui zá pucin terpre ta rse as í: « No queremos má s pobres llal11 an ou a la pu erta. No explotem os a fas nacio nes
po bre s hasta el punto de justifica r su rebelión : que
las cosas sigan s im pjc rncn te tal co m o están . Pu est o
qu e no tenemos los recursos para mantener nu estro
~ .l

imperi o por la fuerza, tr at emos de pacificar e l mundo».
Ho y nu est ra arma es la cienc ia, la tecn olo gía. En
cu an to a la esc ena nacion al , empecem o s a tomarno s
las COS; IS con calm a. El exc edente di spon ible para
in vasión deb e ría ser un su b prod uc to de la a ctivid ad
económica. no su moti vo . Y só lo un a pequeña parte
del mi sm o debería ir a par ar a los rentistas (en
este caso el ca pita l finan ciero) mientras que la mayor
parle tien e que canalizarla el empresario, la ernpresa csuua]. aun si la privada no se av iene a tra hajar con redu cidos o pequeños márgenes de beneficio,

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I.(!S l.iMI

«Cuando la acumulación de capital

110

n·s DEL CKLCIMIEN ro

sea ya

u na cuestión de importancia social decisiva [.. .]
- pc nsa ba Keyncs - se producirán graudcs cam-

bios en el c ódigo rnoral ».
I.a obsesión por el crecimiento dejará de estar justificada . «Olvidar el mañana» y «Vivir para hoy»

serán por fin algo más que frases lanzadas con mayor o menor impotencia al paso de los comportamientos económicos (ahorro, previsión, regateo) que
realmente moldean nuestra sociedad.
«Pero, ¡cuidado! -añade prudentemente Keynes-, todavía no ha sonado la hora de todo
esto. Avaricia y usura y precaución deben seguir
siendo nuestros dioses por un tiempo aún. Pues
sólo ellos pueden guiarnos por el túnel de las
necesidades económicas hasta la luz del día.»
Tanto Mili como Keynes, pues, hacen coincidir
pesimismo económíco con optimismo moral. Algo
de esto estamos viendo hoy en algunos sectores del
limitacionismo. La diferencia crucial entre ayer y
hoy está en que ya no es posible la ingenuidad con
que tanto Mill como Keynes condenaban al resto
del mundo a «apañárselas»: a crecer con una condición que ninguno de los actuales países avanzados
encontró en su camino, a saber, el respeto a los
derechos adquiridos.
En el estancamiento económico como solución de
los problemas de la humanidad se juntan por tanto
utopías reformistas con intereses defensivos de los
imperios que han pasado su mejor hora. Esto es
tan válido para Aristóteles y la Grecia del siglo III
antes de Cristo, como para la Inglaterra de entreguerras y como lo es hoy para el mundo occidental en
general y Estados Unidos en particular.
Durante los años 50 y 60, con una cúspide quizás
hacia 1967-1968, el mundo occidental vivió en la
convicción, casi entusiasta, de que ninguna barrera
podía oponerse al progreso material, basado fundamentalmente en la investigación científica y en el
de sarrollo de nuevas tecnologías. En Estados Unidos
se suele hacer coincidir el desencadenamiento final
de esta ola de entusiasmo científico-técnico con el
lanzamiento del Sputnik por la URSS en 1958, la
constatación más o menos simultánea de la potencialidad bélica de esta última nación y la enorme
canalización de recursos públicos y privados que estos dos fenómenos suscitaron, en Estados Unidos,
hacia la investigación, las universidades, los programas espaciales y el desarrollo de productos relacionado s con la defensa.
Curiosamente uno de los resultados de esta amplia atención concedida a la ciencia ha sido más
bien inquietante: «hemos aprendido de nuevo que
no sa bemos nada», En campos muy diversos se ha
ido e xtend iendo la desconfianza respecto de la solide z o la bondad de los productos, los procedimientos
y las instituciones, Los efectos sec u nda rios empiezan
a se r conocidos y temidos en más de lo que se va lo ra n los efectos deseados - ta nto en el caso de las

medicinas como en el de la producción industrial
o el c rec im ie n to' de [as ciudades, en la utilización
de energía nuclear como en los tratamientos psicotcrápicos y los métodos educativos.
«Viv imos en un mar creciente de productos
químicos canccrígcnos .»
«Nuestro mundo está cambiando y, especialmente en los últimos 40 años, el medio
en que vivimos ha sido alterado hasta un grado
extraordinario.»
Según una estimación de la OMS, 85 % de
los casos de cáncer «se derivan de causas
ambientales».
«El aire que respiramos contiene gases y
partículas que nunca antes habían penetrado
en pulmones humanos. Los alimentos contienen productos químicos calculados y fabricados para mejorar su sabor, frescura y apariencia, pero extraños a nuestros intestinos,
hígados, riñones y sangre. Tocamos, ingerimos,
inhalamos, absorbemos una cantidad creciente
de materiales sintéticos y agentes químicos que
han existido desde siempre en la tierra pero
que nunca habían formado parte del entorno
humano inmediato.»
«Los cánceres que hoy estamos viendo tuvieron su origen 15 o 35 años atrás. Y los
agentes cancerígenos nuevos que estamos introduciendo ahora en nuestro medio no empezarán a producir efectos hasta pasadas unas
décadas. La prevención del cáncer del año 2000
está a la orden del día en 1974.»
Dr. E. C. HAMMONO, vicepresidente de epidemiología y estadística de la American Cancer Saciety; y Dr. 1. SELlKOfF, profesor
de medicina comunitaria en Mount
Sinai School of Medicine, Nueva
York.

L, obsesión de que producir y contaminar vienen
a ser lo mismo es muy expresiva de este estado de
cosas. No es ajeno a ello un hecho doble, específico de los Estados Unidos: la profunda implicación
de todo el aparato productivo norteamericano, y
especialmente las grandes- empresas, en una guerra
que ha aparecido progresivamente a los ojos del
pueblo C0ll10 una guerra imperial y represiva, la de
Vietnam; y en segundo lugar (aunque no es menos
importante) el hecho de que esta gu erra (de un
ejército científicamente destructivo contra otro basado en el trabajo simple) haya termin ado en una
retirada próxima a la derrota .
El paralelo de esta situación e n el terreno cultural ha sido la crisis de la utopía liberal norteamerican a acerca de la solución de tus problemas raciales y en general de las desigualdades soc ia les por 'la
vía de la educaci ón. Que esta crisis sea más o menos
definitiva es otra cucstj ón, pero lo cierto es que el

�LOS LÍMII TS DI'I. CRI:C1MII'NTO

'Ilpacto de las revueltas r aci alcs de Watts, Ncwurk,
,'!c':lera, fue tan fuerte como el de la ofensiva del
Telh en 1')(¡X -y aproximadamente sirnultá nco.
La agonía posterior de la conciencia nortcamcricana en ambos campos, con la subida de Nixon al
poder y la implantación de políticas de fuerza cada
vez más abiertas (desde el desmontaje del sistema de
«Wel fare» o Asistencia Social hasta el bombardeo
de Hanoi) puede observarse en la escena política y
cultural de aquel país, convertida en un enfrentanicnto entre unos centros de poder faltos de la legi. -uidad ideológica de 'los años del kenncdysmo, y
,,,da suerte de movimientos que cabría denominar
de rechazo y desconfianza tanto como de protesta:
la revuelta de los consumidores, la antipsiquiatría, la
pasividad de las religiones orientales que se extienden por las universidades o los mítines de las minorías de accionistas de las grandes empresas, que se
oponen a la producción de artefactos y procedimientos destructivos (como las bombas antipersonal desarrolladas por Honcywell para la guerra de Vietnam).
Lo más nuevo, pues, del pesimismo actual es que
.: extiende a [as posibilidades de la .tccnotogla, al
:'lcnos en los dos extremos del espectro ideológico.
Contra Mill y Keynes, que creían que el crecimiento
iba a ser difícil pero también innecesario, dado el
poder enorme de la ciencia aplicada a la producción,
tanto los sociólogos radicales (Jenks, por ejemplo, con
su crítica demoledora de la efectividad del sistema
educativo norteamericano) como Nixon (con su crítica práctica, por la vía presupuestaria, del mismo)
estarían de acuerdo en que hay que volver a una
':;::rta humildad en el terreno educacional y en las
....eranzas depositadas en la investigación.
Entre ambos extremos los liberales (en Estados
Unidos) y reformistas (en Europa, incluyendo las
esferas dominantes eh la URSS) siguen creyendo en
las posibilidades que brinda la innovación y el estudio ante el dilema del crecimiento en un mundo finito.
Pero es difícil mantener ya por más tiempo el
supuesto de neutralidad de la ciencia. Quién más,
quién menos, todos los optimistas se pronuncian por
un nuevo tipo de sociedad, por un nuevo tipo de
-laciones entre la esfera intelectual y la productiva,
un reconocimiento del hecho de que si bien las
.crzas productivas y la tecnología moldean las relaciones sociales, éstas han determinado en primer
lugar el tipo de fuerzas productivas, su estructura y
la clase de ciencia que conviene desarrollar.

269

\.a const atución de que cl modo de vida de lO o
de 20 % de la población de Occidente que ostenta
posic ionc» de poder y riqueza no puede en modo
alguno generalizarse en el futuro a la mayoría de
la población mundial, es la contribución más significativa de los limitacionistas, el principio del despertar del sueño que la cultura convencional de Occidente (incluyendo sus ramas críticas tradicionales)
ha estado fabulando quizá desde el siglo XVIII.
En nuestro país, un biólogo como Faustino Cordón
(&lt;&lt;\.a ordenación de la biosfera al servicio del hombre», Revista de Occidente, 12H, noviembre de 1973)
predica la dimisión de los expertos y técnicos para
dejar paso a la superior visión de los científicos.
Pero es más corriente hallar reacciones, quizá sólo
provisionalmente, que abandonan las promesas de
la ciencia y la tecnología en conjunto para adentrarse en la búsqueda de soluciones políticas en el más
amplio sentido de la palabra. Preconizar, por ejemplo, una ciencia aplicada a la simplificación del
utillaje productivo y a capacitar al individuo para
moldear su entorno inmediato (Ivan IlIich) parece
una salida política por excelencia, en la medida en
que parte de subordinar el desarrollo de la ciencia
a un designio social predeterminado.
Lógicamente, si el máximo al que puede llegar la
humanidad es a un nivel de riqueza por habitanteaproximadamente igual a la mitad del nivel presente
en Estados Unidos: 1) un gran fraude histórico ha
sido cometido; 2) es de esperar que Estados Unidos
intenten por todos los medios mantener una cierta
desigualdad, a riesgo de ver reducido su propio bienestar drásticamente; 3) el sistema capitalista, basado en la atribución a una minoría de buena parte
de los frutos de la expansión económica como medio
de movil ización del potencial productivo, deja de
ser un sistema practicable, o por así decirlo, interesante para la humanidad.
Estos argumentos que, como es obvio, deben intranquilizar a los beneficiarios (y a los ideólogos) del
actual sistema mundial económico y político --a)lllO
muy bien expresa el tono urgente y dramático del
limitacionismo-, no pueden, sin embargo, dejar totalmente tranquilo a nadie, y menos que a nadie
al socialismo tradicional concebido como método de
acumulación acelerada en un mundo hostil y aun
como sistema de distribución más racional de los
frutos de un crecimiento nunca puesto en cuestión,
excepto en los países más atrasados.

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                  <text>Documentació emanada de l'exercici professional de Pasqual Maragall.&#13;
&#13;
- Gabinet Tècnic de Programació de l'Ajuntament de Barcelona (febrer 1965-1968, funcionari 1968-1979) :  com a economista.&#13;
- Servei d'estudis del Banc Urquijo (1965-1968).&#13;
- Aula Barcelona (setembre 1997 - març 1999): funda i presideix Aula Barcelona com a centre de gestió del coneixement per a l'administració de les ciutats. És un espai comú de reflexió entre universitat, empresa i administració en relació amb la ciutat i el seu passat, present i futur.</text>
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                    <text>PASCUAL MARAGALL
Universidad autónoma de Barcelona

Los
radicales
americanos
Educación y
estratificación
laboral

e

REO que las polémicas entre economistas neoclásicos y economistas radicales
tienen casi siempre algo de frustración. Es
como si los primeros fueran conductores de
a¡¡tomóvil en la cuneta tratando de arreglar
una avería y los segundos fuesen peatones
incapaces de ayudar, poco interesados en el
tema. En lo que sigue vamos a resumir algunos de los argumentos que los radicales
desarrollan frente a las averías de la economía neoclásica, especialmente en el terreno
de la educación y la estratificación de la fuer
za de trabajo. No pienso que haya llegado
todavía el momento de incorporar unos argumentos y otros a un marco más o menos
común, susceptible de verificaciones empíricas válidas para todos. Sólo ocasionalmente
se producen intercambios productivos entre
la escuela neoclásica y sus críticos, éntendiendo por :productivo" cualquier ejercicio
que confirme o refute limpiamente aseveraciones ajenas.
El camino seguido por las ideas radicales
en el campo que nos ocupa puede sintetizarse en los siguientes pasos: 1) Steve Marglin (7) pone de relieve que la división del
trabajo en el sistema industrial norteamericano de principios de siglo para acá obedece
a razones de control, dentro de la fábrica o
empresas, más que a razones de productividad; 2) Samuel Bowles (1) trata de demostrar cómo el sistema educativo realiza la fun• Estas notas fueron preparadas inicialmente
para una charla en el Colegio de Economistas
de Barcelona.
210/ICE-JUNIO 1975

ción de legitimar esle control, cuya fundamentación no p uede hallarse ya sólo en los
requisitos tecnológicos; Bowles y Gintis (2)
llevan a cabo una ulterior investigación en
el mismo sentido, integrando una crítica de
lo que llaman el IQ-ism (la ideología que
quiere que los éxitos académicos y económicos de un individuo son explicados por su
coeficiente de inteligencia -lnte/ligence
Quotient- obtenido por comparación de la
edad mental con la edad cronológica del mismo); 3) Gintis (4) empalma con las corrientes europeas de marx:ismo influido por
el existencialismo (A. Gorz (5) y grupos italianos corno lJ Manifiesto y desarrolla una
teoría americana de la alineación; 4) Christopher Jencks (6) demuestra, desde una perspectiva no necesariamente radical, el fracaso
del movimiento de escolarización en producir una mayor igualdad de ingresos en
Estados Unidos; Bowles y Gintis (3) abren
la vía hacia una nueva teoría de la empresa,
basada en sus estudios anteriores, caracterizando a la empresa no ya (no sólo) como
una unidad en la asignación de recursos, sino E:omo un sistema político.
El orden de los pasos reseñados no sigue
necesariamente el orden cronológico. Obedece más bien a los requisitos de mi orden
de exposición.
Pasando ipor alto la aportación de Marglin, que merece una atención especial, y
aparte del tema que aquí nos ocupa, veamos qué es lo que dice Bowles (1) acerca
de las relaciones entre el sistema educativo
y la producción.
1.

El sistema educativo satisface la necesidad de los empresarios de contar
con una fuerza laboral capaz y disciplinada y de ejercer sobre ella un
control social efectivo.

2.

A medida que la importancia-del trabajo cualificado y educado crecía, las
desigualdades presentes en la escuela
se tornaban importantes para la reproducción de las diferencias sociales de generación en generación.

3.

Las desigualdades de clase en el sistema educativo de los Estados Unidos no han disminuido en los últimos
cincuenta años.

4.

Y este último hecho no puede explicarse exclusivamente por las desigual-

�EDUCACION
dades constatables en el control de
las Comisiones de educación (organismos electivos por distrito escolar
y que dirigen la orientación general
de la enseñanza y la contratación de
profesores en el distrito).
El esquema, puesto de relieve por Bowles,
es un circuito que, partiendo de la existencia
de una estructura de clases, termina en el
reforzamiento de la misma, vía "desigualdad
de poder político" -+ "desigualdad en la
educación" -+ "legitimación y reproducción
de la estructura de clase".
Nótese, ante todo, que todo el argumento
se desarrolla sin referencia alguna a la explotación, en el sentído marxista. De lo que
se trata es de la existencia (o mejor de la
persistencia) de unas relaciones sociales de
producción entendidas en forma positiva:
"estructura autoritaria, tipos prescritos de
comportamiento y respuesta característicos
del lugar de trabajo" --(1) pág. 3-, estructura jerárquica típica de· las grandes empresas, definida en cada estrato por la cantidad de control de cada uno sobre el trabajo realizado por uno ·mismo y .por los demás -idem, págs. 10 y 22-; "sistema de
derechos y responsabilidades, obligaciones y
recompen sas~ que gobierna la interacción de
todos Jos individuos implicados en la actividad productiva organizada" ---{2) pág. 74--.
En estas condiciones, el esquema, en principio, es aplicable tanto a las sociedades socialistas avanzadas (típicamente la URSS) como a los Estados Unidos. Así lo dejan entrever algunos radicales en ocasiones (Bowles, por ejemplo, en (1), pág. 22; Gintis (4),
pág. 12; Bowles y Gintis (7), p ág. 75). Lo
importante, parece, no sería tanto la explotación, que depende del nivel de salarios,
como la copresión, o la alienación --como
diría Gintis- implícita en las relaciones c;¡ue
los individuos establecen entre sí y con los
medios de producción, en la empresa. Aunque explotación y alienación, como veremos,
no son independientes.
Las funciones del sistema escolar, analizado en su evolución histórica en Estados
Unidos desde mediados del XIX en adelante, son reseñadas por Bowles del modo
siguiente:
1.

L a escuela sustituye a la familia en
la transmisión de cualificación labo-

ral, a medida que el sistema de fábrica se impone, a lo largo del XIX .
2.

La generalización de la enseñanza
básica p uede trazarse históricamente
como una respuesta al aumento de
la combatividad política de los trabajadores, o, como en el caso de Inglaterra (1867), como garantía tras
la emancipación electoral de los obreros. La burguesía está, en esa época,
convencida de que la educación suaviza las reivindicaciones obreras.

3.

La escuela prepara a los hijos de la
clase obrera para el trabajo de fábrica al enseñar: disciplina y puntualidad, sumisión a una autoridad extrafamiliar, responsabilidad individual
por el trabajo realizado, aceptación
de la autoridad estatal (el maestro);
en fin, una ideología de contenido
burgués*.

4.

La escolaridad es particularmente importante en América para integrar las
sucesivas oleadas de inmigrantes rurales de E uropa. (Pienso que este
factor 1puede ser decisivo para explicar el adelanto de los Estados Unidos sobre Inglaterra en la aplicación
de la ensefi.anza elemental universal.)

5.

A medida que el trabajo a destajo
y los incentivos ligados al producto
van siendo sustituidos, la escolarización se va haciendo imprescindible
para motivar a los trabajadores en la
aceptación de tareas cada vez más
carentes de sentido.

6.

La escuela, por último, funciona como un medio de asignar a los jóve-

• Bowles (1) p. 6, cita a uo economista norteamericaoo -Thomas Coopcr, 1823-, que
di~ lo siguiente "La exteosión de la educación
a toda la comunidad tenderá a quitarle a la
gente de la clase obrera la idea, que se ha metido eo las cabezas de nuestros mecánicos y que
prevalece cada vez más, de que el trabajo manual es mal remunerado en la actualidad debido
a la colusión de los ricos contra el pobre.; de que
el trabajo puramente mental es comparalivamen poco valioso; de que la propiedad y la ri.queza no tendrían que ser acumúladas y transmitidas; de que cobrar interés sobre los préstamos y benefic.ios sobre el capital es injusto. La
gente equivocada e ignorante que toma estas fa.
lacias l)Or verdades aprenderá, cu.a ndo tengan
oportunidad de aprender, que Ja institución de
la sociedad política tuvo su origen en la protección de la propiedad."
ICE-JUNIO 1975/211

�nes sus puestos en la estructura de
clases.
Al movimiento en favor de la "common
school" (enseñanza universal e igual para
todos) de mediados del XIX sucedió, al cambiar el siglo, el movimiento "progresivo" en
favor de dar a cada individuo la enseñanza
que necesitaba. Ahí comienza el desarrollo
de las escuelas profesionales, que funcionan,
junto al bachillerato superior (high school)
como un medio patente de reproducir la estructura social. Es característico el hecho de
que, para 1900, muchos hijos de trabajadores llegaban ya, en Estados Unidos, al bachillerato superior. La diversificación del
trabajo en la fábrica, que se iba desarrollando en jerarquías cada vez más amplias y
complicadas, exigía una estratificación paralela del sistema educacional, y a ello respondía el movimiento progresivo con todo
y su carga de humanismo paternalista.
Si a .principios de siglo se intentó mantener la "high school" como institución diferencial para los hijos de la clase alta, hoy,
nuestra BOIWles, es el College *, y especialmente el College de cuatro años (por contraste con el Junior College de dos años)
el que sirve esta función. ·M añana será la
Graduate Facu/ty (q segundo ciclo universitario, que en Estados Unidos adquiere bastante autonomía respecto del .primero). Parece como si se tratase de una "escala móvil" de la éducación, cuya función no estaría tanto en enseñar determinadas habilidades o transmitir determinados saberes, sino
en mantener un abanico de saberes y credenciales suficientemente amplio y diversificado como para duplicar el abanico de
puestos ofrecido por la jerarquía productiva
y desarrollado por la estructura social.
Naturalmente, la prueba de esta hipótesis
debería basarse en la evidencia correlativa
de un progreso más lento de la estructura
de requisitos imprescindibles para la producción. Este es un punto no aclarado por
los radicales. A veces, como al principio de
Bowles (1), parece que la importancia económica de la cualificación y los saberes productivos está tecnológicamente determinada
(en ello se basa precisamente la obsolescencia de la familia, al iniciarse el proceso, en
tanto que institución socializadora del niño).

* El College americano corresponde aproximadamente a nuestro primer ciclo universitario.
212/ICE-JUNIO 1975

Otras veces parece como si se insistiese en
que los saberes adquiridos fuesen importantes, sí, para obtener el puesto correspondiente en la jerarquía productiva, pero en modo
alguno para desempeñar tareas productivas
una vez en el puesto.
La evidencia presentada por Bowles no
va tan lejos. Muestra: 1) que los hijos de
los padres situados en lo alto de la pirámide reciben más educación: 50 por 100 de
los bachilleres (o 40 por 100 de los jóvenes
"en edad") van a los College; pero sólo de
25 a 35 por 100 de los hijos de obreros;
2) que los hijos "afortunados" reciben no
sólo más sino mejor educación (puµto en
qu e Bowles empieza a librarse de la im putación de que su trabajo se preocupa sólo de
la igualdad del acceso a la educación) y que
además las di ferencias en el tipo de educación --clases reducidas y libertad de elección para los hijos de los ricos, clases masivas y organizadas entorno a criterios disciplinarios para los de los obreros-- tienden
a reproducir el tipo de diferencias entre los
desempeños en lo alto y en la base de la
jerarqu ía 1productiva; 3) que los resultados
obten idos en la escuela difieren entre clases
sociales pero no explican por sí solos las
diferencias de asistencia a los College, que
sería la explicación cómoda.
Hasta cierto punto, sugiere Bowles, los
padres obreros intemalizan en sus preferencias el tipo de elección (o mejor la falta de
ella) que se les ofrece en cuanto a qué clase
de educación necesitan sus hijos, "reflejando quizá (en su preferencia por los métodos
educacionales autoritarios) sus propias experiencias en el trabajo, que les han demostrado que la sumisión a la autoridad es un
ingrediente esencial de la capacidad de un
individuo para obtener y mantener un empleo seguro y bien pagado". _
De este modo, sigue el argumento, el sistema educativo prepara efectivamente a los
niños y jóvenes para su adscripción futura
a roles sociales que varían significativamente, de lo alto a la base de la jerarquía productiva, en autonomía e independencia. Los
hijos de las clases dirigentes aprenden seguridad en sí mismos; los de los obreros,
obediencia. Bowles supone, además, que si
los matrimonios tienden a producirse entre
gente de la misma clase (pues normalmente
se incuban en las escuelas y Colleges) tienden a consolidarse subculturas de clase ca-

�EDUCACION

racterizadas cada una por un determinado
tipo de rasgos psicológicos, que son los que
cuentan a la hora de hallar un puesto en la
estructura productiva.
Este desarrollo correlativo de las dos estructuras (social y productiva), vía sistema
educacional y subculturas de clase, halla refuerzo en la estructura política. Las clases
dirigentes, dada su desigual proporción de
poder político, determinan: 1) los criterios,
y 2) el tipo de financiación del sistema educativo, contribuyendo a perpetuar las diferencias. Es importante en este sentido la
tradición norteamericana de financiación local de la educación, puesta que, dada la segregación racial y por rentas en el mercado
de suelo y vivi&lt;indas, los recursos por alumno entre distritos escolares difieren grandemente*.
En cuanto a los criterios (de admisión y
graduación) en las distintas fases del sistema
• En el estado de Texas, por ejemplo, los gastos por alumno en 1969-70 iban de un máximo
de $ 5.334 a un mínimo de $ 264. Ver estos datos
e información sobre la demanda de Juan Serrano contra el Estado de California por haber tenido que cambiar la residencia para dar enseñanza decente a sus hijos, estimada por el Tribunal Supremo del Estado, en P. Maragall: "Problemas de economía urbana. New York, 1971-72",
Boletín del GTP, Ayuntamiento de Barcelona,
número 28, págs. 40 y ss.

escolar, no es preciso que las clases altas
controlen directamente las Comisiones de
educación. Basta con que definan la aptitud o excelencia en términos de variables
en las que los hijos de las clases altas tienden a ser más aptos o sobresalir más (por
ejemplo, aprovechamiento escolástico). De
este modo la responsabilidad ,p or los resultados desiguales obtenidos en la escuela parece ser ajena a la clase alta y residir en
todo caso en la carencia, por parte de los
jóvenes de las clases inferiores, de una subcultura adecuada. Al mismo tiempo, el sistema de "pruebas objetivas" (que apareció
a principios de este siglo para mitigar la
franca desigualdad del "movimiento progresivo"), al permitir el paso hacia arriba de
unos pocos jóvenes procedentes de las clases inferiores, contribuye a fortalecer las virtudes legitimadoras del principio según el
cual hay que premiar la aptitud sobresaliente {"reward excellence").
Bo:wles se pregunta si, de acuerdo con los
estándares convencionales de eficiencia (maximizar el valor añadido), no podría ponerse
en cuestión este principio ("reward excellence") para conseguir el mayor incremento
posible en las capacidades individuales
-seleccionando quizá a la gente con notas
medias, o bajas, en las pruebas de admiICE-JUNIO 1975/213

�s10n a los Colleges- en vez de maximizar
el ".producto bruto" a base de admitir a los
mejores. "Si la ganancia incremental es el
objetivo, resulta todo menos obvio que haya
que escoger a los de arriba" (Bowles (1), página 25 n. y pág. 29). El .problema planteado es más propio de la teoría de la organización que da la asignación de recursos: "Considérese lo que ocurriría con la disciplina interna de las escuelas si el objetivo
de los estudiantes fuera terminar los últimos
en la distribución de notas."
En ésta, como en otras ocasiones, la fuerza del sistema establecido estriba en ser el
único consistente con la búsqueda de un óptimo dado el sistema de incentivos disponible. Pero nada indica que no puedan pensarse otros tipos de incentivos, ni que el óptimo actual presente sea precisamente el optimum optímorum.

B OWLF.S
y Gintis (2) completaron el
análisis anterior integrando el papel
del IQ-ismo en el esquema, a través de un
análisis estadístico de las relaciones entre
procedencia de clase, coeficiente de inteligencia (IQ) y éxito económico del individuo.
Con ello trataban de refutar las versiones
más crudas del IQ-ismo (Hernstein, Jensen),
que afirman su transmisión hereditaria y la
asociación causal del coeficiente de inteligencia con el éxito económico.
Procedencia de "clase alta" y "alto IQ"
son dos variables que correlacionan bien estadísticamente. Por otro lado, "clase alta" y
"éxito individual económico" también se
asocian satisfactoriamente. De ahí la posible
confusión. En su tratamiento de los datos,
Bowles y Gintis muestran que la procedencia social es la variable clave: la asociación
estadística entre .procedencia de la clase alta y éxito económico se reproduce casi exactamente si se eliminan las diferencias de IQ
infantil entre disti ntas clases socales; es deci r, 'Para individuos del mismo nivel cognoscitivo .pero distinta clase social, la asociación
de esta última con el éxito económico es
casi la misma que antes. En consecuencia
"la transmisión intergeneracional del status
social ·y económico opera principalmente vía
mecanismos no-cognoscitivos" a pesar de
que el sistema escolar premia los coeficientes
de inteligencia elevados y de que el IQ y
214/ICE~UNIO 1975

la procedencia de la clase alta están asociados.
Uniendo, entonces, la demostrada irrelevancia del mecanismo especfficamente genético (que operaría vía IQ) en la reproducción de generación en generación de la desigualdad económica con: 1) la irrelevancia
de los logros cognoscitivos en la contribución
de Ja escolaridad al éxito económico individual, y 2) el hecho de que la mayor parte de
la asociación entre IQ y éxito económico
puede ser explicado por Ja común asociación
de estas variables con la educación y la procedencia de clase, puede concluirse que el
coeficiente de inteligencia no es un importante criterio intrínseco para el éxito económico individual. Lo cual parece privar de
base a afirmaciones como las de Jensen acerca de la "inevitable asociación entre status
e inteligencia sobre la base de que la sociedad premia el talento y el mérito", o de
Hernstein sobre la "virtualmente hereditaria
meritocracia", producto· presunto de la reforma liberal de la enseñanza.
De todos modos, el coeficiente de inteligencia juega, a nivel ideológico, un importante .papel en el sistema norteamericano de
estratificación social, que es una resultante,
en opinión de Bowles y Gintis, de la jerarquía productiva. En efecto, como las muestras arriba citadas indican, el IQ es un factor decisivo en la legitimación de las relaciones sociales de producción (idénticas, como vimos, para Bowles, al sistema burocrático de estratificación en la actividad productiva). El análisis procede así:
1.

La producció.g. capitalista es más to-

talitaria, en su organización" de lo
que los modos de organización de las
otras esferas sociales (familia, relaciones interpersonales, leyes, política)
harían prever. Y es falso, como muestra la evidencia hlstórica,. que ese
carácter totalitario sea "naturalmente" admitido por los individuos implicados. La jerarquía burocrática no
es, ni ha sido históricamente, una
construcción que no haya necesitado
de violencia de algún tipo para imponerse.
2.

De ahí el papel del IQ-ismo. Esa
ideología fuerza el tipo de adhesión
preciso: es indispensable que la gente acepte lo impuesto como natural.

�El mecanismo de asignación de la
gente a los puestos en la jerarquía
y de recompensas diferenciales a esos
puestos debe tener visos de igualitariedad. El IQ-ismo cumple su cometido: 1) al proporcionar una justificación técnica (tecnocrática, según
nuestros autores) de la jerarquía productiva, y 2) al proporcionar una explicación meritocrática del encaje entre individuos y puestos en la jerarquía. Los atributos principales para
cada empleo pasan a ser, en esta visión, de tipo cognoscitivo y psico-motor. Como corolario, debe pensarse
que un sistema así, basado en la eficiencia, debe abjurar de toda consideración referente a casta, raza, sexo
u origen étnico.
3.

4.

Pero el IQ-ismo no cumpliría su pa.p el si su aceptación se limitara a los
círculos académicos y dirigentes. Y,
en efecto, esa ideología se abre paso
en la mente del pueblo, a pesar de
que el coeficiente de inteligencia no
es determinante de los logros ocupacionales y de que pocas ocupaciones
requieren factores cognoscitivos para
obtener la plaza, pero gracias a la
asociación indirecta entre unas y otras
variables.
¿Cómo se adueña tal ideología de la
mente popular? A través de la experiencia escolar de los individuos.
El sistema escolar, con su objetividad putativa, su orientación meritocrática y su ·eficiencia técnica en la
oferta de las necesidades cognoscitivas
de la fuerza de trabajo,, va imprimiendo en la gente la convicción de que
su individual coeficiente de inteligencia ha sido adquirido en una competición abierta y equitativa, y de que,
además, el éxito económico depende
de aquel coeficiente. "Cuanto más
fuertes son las asociaciones estadísticas entre IQ y nivel de escolaridad y
entre IQ y éxito económico, y más
débiles son las relaciones causales entre las mismas variables (entendiendo
por asociación estadística el coeficiente de correlación simple, y por "relación causal" la derivada parcial de
de una variable con respecto a otra)
mejor cumple la ideología del IQ su

.papel legitimador". Es decir, mejor se
resigna cada uno a su suerte y a aceptar el abanico de "suertes posibles"
tal como está definido por la jerarquía laboral.
5.

El análisis histórico muestra, a través
de la sucesión de movimientos en fa. vor de Ja enseñanza universal e igual
para todos, el movimiento "progresivo", las pruebas objetivas, la introducción de criterios de eficiencia en
la evaluación (Carnegie) y el Eugenies Movement (que presentaba visos
de seriedad científica a la pretendida
conexión entre carácter moral, inteligencia y valor social, sobre una base
biológica común), que el actual relacionar la escolaridad,, el coeficiente
de inteligencia y el éxito económico
proviene de un esfuerzo consciente
dirigido en .parte a administrar y legitimar el nuevo orderi económico basado en la división jerárquica del trabajo.

En base a lo precedente, Bowles y Gintis
"(rechazan) la noción de que el sistema educacional funciona o ha .funcionado alguna
vez primariamente para producir las aptitudes cognoscitivas que la modernización del
sistema económico iría tornando escasas y
por tanto valiosas". "La capacidad cognoscitiva no es un bien particularmente escaso,
y por tanto conlleva una mínima retribución
intrínseca." "Las aptitudes cognoscitivas adecuadas, concluimos, son generadas como un
subproducto de la presente estructura de la
vida familiar y la escuela."

e

ABE entonces preguntarse: ¿Qué es lo
que realmente determfaa las posibilidades individuales de tener éxito?, no siendo
ya el IQ un elemento ex.plicativo poderoso.
¿Cómo se transmite realmente de padres a
hijos Ja probabilidad de éxito en una sociedad en la que ya no basta la mera transmisión de capital físico o monetario para explicar la diversidad de escalones de la
jerarquía que se van reproduciendo? Contestar a estas preguntas obliga a estudiar el
otro extremo de la cadena: cuáles son los
criterios de contratación de los empresarios
y cómo esos criterios conducen a unas deICE-JUNIO 1975/215

�des sólo puede reforzar los tipos de conciencia desarrollados en la sociedad global."
Es preciso, pues, estudiar los criterios en
virtud de los cuales los empresarios contratan, conceden plazas fijas, promocionan y
pagan a los trabajadores; estudiar a continuación los procesos a través de los cuales
estos criterios llegan a ser aceptados como
justos· y estudiar por último cómo los individuos adquieren los atributos correspondientes. Se trata pues como decía, de andar
el camino andado, pero en sentido inverso.
Aquí me limitaré al primer trecho, el más
trascendente desde el punto de vista económico, y también, claro está, el menos reiterativo.

mandas consistentes con los mecanismos de
reproducción de las características personales que se han ido estudiando hasta aquí.
Yendo todavía más lejos, habría que determinar, a partir de un modelo racional de
comportamiento del empresario, cómo se
definen los empleos cuyas características deben encajar con la oferta de características
producidas por el sistema social y educacional, y ver entonces hasta qué punto es justa
la hipótesis de que la estratificación productiva determina la social-escolar.
Para obtener un empleo, suponen Bowles
y Gintis, es preciso pasar dos pruebas: 1) ser

capaz de desempeñarlo y desear el puesto;
2) poseer las características de raza, sexo,
edad, educación y comportamiento precisas
para que la asignación de esa persona a ese
puesto "contribuyan a. fortalecer la impresión de que el orden social de la empresa es
justo".
Esa posibilidad o capacidad para operar
correctamente, .p or hipótesis, depende de las
experiencias de cada uno en la familia y la
escuela. La empresa no es en modo alguno
una agencia socializadora completa y autosuficiente; su capacidad para moldear la conciencia de los trabajadores, y su comportamiento, de forma adecuada a sus necesida216//CE-JUNIO 1975

Lo primero que hay que preguntarse es
cómo se definen los roles laborales. El objetivo central de los capitalistas, tanto individualmente como colectivamente, es perpetuar su posición de clase. Para ello deben:
1) definir una estructura adecuada de roles
productivos, tal que permita mantener sin
discusión al capitalista y la dirección en lo
alto de la pirámide, 2) conseguir beneficios
adecuados a largo plazo, sin lo cual la empresa dejaría de existiJ: *. Así pues, "se persiguen los (máximos) beneficios tanto para
mantener el status de clase como en su calidad de fuente de ingresos".
Creo que puede interpretarse este pasaje,
crucial del trabajo de Bowles y Gintis (2),
páginas 83 en el sentido de que el sistema
no funcionaría si los beneficios de equilibrio
a largo plazo (aw1 siendo distintos de cero)
no permitieran una retribución significativamente más alta en la cumbre de la pirámide. Pero la existencia de un límite inferior
(mayor que cero) para los benefios no inquietaría a la economía neoclásica en la medida en que ese "límite inferior" pudiera explicarse como salarios de dirección, producto a su vez de la escasez relativa de la capacidad directiva, como talento distribuido
desigualmente por la naturaleza (física o social). Lo que hacen los autores radicales
aquí es sugerir que capitalistas y dirección,
al tener en sl!s manos la selección de técnicos, pueden definir los roles productivos de

* Bowles y Gintis (2), pág. 83 n., rechazan
la idea de que la maximización de las ventas o
del empleo sean objetivos sustancialmente distinguibles de la maximización de beneficios de una
economía --dicen- "mayormente competitiva
como es la de Estados U nidos" .

�EDUCACION
tal manera que: 1) sea imposible, o difícil,
que se .produzcan coaliciones de trabajadores capaces de elevar el nivel de salario por
encima de aquel punto crítico a partir del
cual las diferencias entre ese nivel y la retribución de los empresarios se hagan peligrosamente reducidas, y 2) sea imposibble a los
trabajadores, dada la fragmentación (tecnológicamente innecesaria) de sus tareas, adquirir una visión global del proceso productivo, en cuyo caso la capacidad diferencial
de los directores pasaría a ser comprendida
en su auténtica falsedad.
En todo caso, los sub-objetivos de los empresarios para perpetuar su posición social
serían: 1) la eficiencia técnica (definir los
puestos de trabajo dados los inputs); 2) el
control (a la vez mantener la elaboración de
decisiones en lo alto de la escala y mantener
los costes laborales en línea con la economía
en su conjunto), y 3) la legitimación de la
jerarquía productiva.
Estos sub-objetivos pueden no ser compatibles. Existe una ya abundante literatura demostrando que la recomposición de tareas y
el trabajo en equi,po aumentan la productividad, y es aquí donde la perspectiva de ?intis (4) y Marglin (7) enlaza con la lmea
europea de preocupaciones que ante~ citaba *. Y es precisamente cuando el pruner y
el segundo objetivos entran en contradicción
cuando más preciso se hace obtener el tercero.
Las relaciones entre superiores, subordinados y colegas "no deben violar las normas
de la sociedad global". "Y es precisamente
por esta razón que un superior debe cobrar
más que un subordinado,, cualquiera que sea
la escasez relativa de los dos tipos de trabajo." Y es también por esta razó~ que, en
condiciones normales, los empresanos no colocan a negros o mujeres por encima de los
• Quizás sería más correcto decir que cada
vez más algunos socialistas europeos se basan en
ta aportación empírica americana. Así el trabajo
de A Oorz (5) se basa en los trabajos de Geanlon, McGregor y Argyris. Las fuentes de evidencia citadas, por Bowles y Oinlis son Victor H.
Vreem "Industrial Social Psychology'', en The
Handbook of Social Psychology, vol. V, in Gardner Lindsey and Ellist Arensen (eds.), 1838, Y
Gintis (Mr. D . Thesis). Actualmente este tema ha
pasado a ser objeto de estudio ~e los Sin~ica­
tos, que, sin embargo, Je ~a~ el titulo desden.o~~
de "la cuestión del abumm1ento en el trabaJO ,
y del Gobierno, que ha editado un masivo estudio,
Work in America.
.

blancos, o de los hombres; ni dan posiciones de mando a los jóvenes sobre los mayores (sí sobre los viejos), ni les parece deseable desasociar la autoridad jerárquica del nivel educativo, mientras los títulos académicos legitimen la autoridad, de acuerdo con
los valores sociales dominantes.
Provistos de este incipiente marco de hipótesis para una nueva teoría de la empresa,
Bowles y Gintis están en condiciones de preguntarse por las características de la demanda de trabajo. Cinco conjuntos de características del trabajador parecen relevantes:
1. Los atributos cognoscitivos: cualificación técnica y operativa (saber escribir a
a máquina, contabilidad, ingeniería química
o car:pintería). Sin embargo, el punto central
de los radicales es precisamente que este
subconjunto no es el fundamental.
2. Rasgos de personalidad: tacto, perseverancia, docilidad . ..
3. Modos de autopresentación, como
lenguaje y vestido, "distancia social" admitida respecto de las otras posiciones sociales
y hábitos de identificación entre colegas.
Esos atributos son valiosos para los empleadores en su intento por estabilizar y legitimar la estructura de roles productivos en la
organización.
4. Características adscriptivas: raza, sexo, etc.; tienen un valor similar.
5. Credenciales educativas: nivel y prestigio de la educación. Con el mismo valor.
Lo que todavía no se ha investigado suficientemente, según Bowles y Gintís, es cómo
estos cuatro rasgos no-cognoscitivos del trabajador están relacionados entre sí. Pero
puede presentarse un principio de evidencia
empírica para la imporancia de cada uno de
ellos. Ante todo, sin embargo, es preciso definir las características esenciales del orden
burocrático:

1.

Derechos, deberes y privilegios de los
individuos se determinan al margen
de las preferencias individuales o de
cualquier decisión cooperativa de los
trabajadores.

2.

Las relaciones entre individuos se caracterizan por ser jerárquicas e interdependientes.
ICE-JUNIO 1975/ 217

�3.

4.

Dentro de la regla general de control
desde artiba existen ámbitos sustanciales, pero limitados, de decisión autónoma por los trabajadores.
La determinación de los roles laborales por la rentabilidad y la compastibilidad con el control desde arriba implica que los obreros no pueden estar motivados por las satisfacciones obtenidas en el trabajo.

Los rasgos de personalidad característicos de la demanda de los empresarios se corresponden, entonces, en cada caso con la
posición del puesto de trabajo en la jerarquía. Richard Edwards (8) ha demostrado,
a través de puntuaciones simultáneas de una
muestra de trabajadores (Boston) por parte
de sus compañeros y por parte de los supervisores, cómo los más próximos a obtener
una propuesta de promoción por parte del
supervisor reúnen una serie de características, nunca mayormente cognoscitivas, que
pueden resumirse así: para los niveles más
bajos, el simple "respeto por las reglas"; para los más altos, a los que se permite" juzgar cuando y en qué circunstancias pueden
prescindir de la letra de la ley, "internalización de los valores de la empresa"; en fin,
para los niveles intermedios, la posibilidad
para sus superiores de fiarse de ellos (dependibility).

En cuanto a la auto..,presentación, Goffman (Th:: presentation of Self in Everyday
Lije) ha mostrado cómo el cumplimiento del
papel asignado exige de cada uno una prestación "dramática" adecuada. Así el médico debe no sólo curar, sino difundir ese
aura de infalibilidad que conviene, etc. Se
trata, como decimos aquí, de "vencer convenciendo".
De las características adscriptivas (raza,
sexo, edad) y sobre todo del credencialismo
ya se ha hablado aquí suficientemente. "El
empleador individual, cuando actúa individualmente, tiende a tomar los valores sociales y las creencias dominantes como datos,
y los violará sólo cuando sus beneficios a
largo plazo parezcan asegurados."

E Nbién
vista de lo expuesto,, y a la vista tamde la masiva bibliografía radical
sobre el tema de la estratificación laboral y
el papel de la educación en el mantenimiento de la desigualdad social derivada de
218/ICE-JUNIO 1975

aquella estratificación, no se acaba de comprender qué puede decirse (o qué es lo que
se quiere decir cuando se afirma), que los
radicales no se han preocupado del tema del
capital humano *.
El material que hemos resumido ha sido
originado precisamente (ver en especial el
último apartado de Bowles y Gintis (2), titulado "The failure of liberal Social Reform, etc."), por un deseo de criticar de arriba a abajo la teoría liberal meritocrática de
acuerdo con la cual los saberes obtienen recompensa. Tras el fracaso de las reformas liberales, suele seguir, como sucede ahora en
los Estados Unidos, una época de auge de
las doctrinas genetistas. El esfuerzo de los
radicales aquí reseñado va justamente en el
sentido de ofrecer una alternativa adicional
para explicar aquel fracaso, fracaso que se
constata en trabajos como el de Jencks (6)
sobre la incapacidad del sistema liberal de
los años sesenta para alterar significativamente el grado de desigualdad de la sociedad americana.
Pero las derivaciones del análisis aquí presentado, como es patente, van más allá de
este empeño coyuntural. Se trata, especialmente en el caso de Gintis, de comenzar
a construir una teoría crítica de las sociedades dominadas por la burocratización característica de las organizaciones de gran escala. La implicación básica de los radicales
analizados es que no hay avance posible hacia la igualdad sin una sustitución (radical,
claro) de la jerarquía productiva determinante de la alienación en el trabajo (Gintis)
y de la estructura social desigual que infunde y traspasa todos los subsistemas aparentemente útiles para corregir las inequidades
iniciales, como el subsistema educacional.
Tanto si se piensa que el excedente económico es ya "excesivo" (Gintis), por lo
que resulta factible experimentar con nuevos tipos de organización productiva --que
sus trabajadores reclaman- aún a riesgo de
perder ciertos grados de eficiencia, como si
se piensa que, como señalan los estudios
antes mencionados, una recomposición de
tareas, un mayor grado de descentralización
de las decisiones en caso de tareas .poco ruti-

* Ver, en este sentido, el número de INFORMACION COMERCIAL ESPA1'10LA dedicado
a los radicales americanos (abril 1974, número
488, esp. los artículos de R. Ortega y A. Pastor.
En este número, aparte de un texto de Michael
Zweig, quizá, no muy importante, no me parece
que haya una lectura seria de esos radicales.

�EDUCACION
narias, más complejas y desusadas (Vroom,
Gorz) aumentaría la productividad, es obvio
que nos movemos en la dirección de considerar que el sistema económico no está ya
suficientemente determinado por las constantes tecnológicas y psicológicas que tradicionalmente lo enmarcaban. Puesto que
está demostrado que una u otra voluntad
social organizada interviene en la determinación de los valores que adopta el sistema,
piensan los radicales, es llegado el momento
de enterrar la separación entre los deseos de
cambio y las restricciones de una ciencia económica supuestamente neutral.
Todo esto, como mostraba Hymer en sus
cursos en la New School, no es ajeno a la
penetración en Norteamérica de esquemas
que valoran en mayor medida que el marxismo tradicional la incidencia de los subsistemas superestructurales (y en nuestro caso el
sistema educativo) en la configuración de las
relaciones fundamentales del modo de vida
social.

¿Hasta qué punto estas esperanzas están
justificadas sólo coyunturalmente? ¿Hasta
qué punto responden precisamente a una situación provisional del capitalismo norteamericano, cuya crisis, tanto si deja de serlo
como si se hace más seria a plazo medio, habrá propiciado sólo pasajeramente la ilusión
de que cualquier cambio es posible?
Seguramente es pronto para hallar respuesta a estos interrogantes. Constatamos,
de momento, que existe un movimiento relativamente general (también en Europa) que
trata de subvertir el orden tradicional de las
determinaciones (tecnología-vida social) admitido casi sin solución de continuidad desde el siglo XVIII, con las excepciones pioneras del Bloomsbury keynesiano y la más
conocida de la Escuela de Frankfurt. Todos
parecen estar de acuerdo en que "el medio
es el mensaje", en que la ciencia no es neutral, en que la tecnología es el producto, y
los medios (de producción) el fin perseguido.

BIBLIOGRAFIA
(1) Samuel Bowles: "Unequal education and
the reproduction of the social division of labor",
Review of Radical Po/itical Economics 3, Fall/
Winter, 1971.
(2) S. Bowles y Herbert Gintis, Texto sobre
la estratificaión laboral y educación, distribuido
en la Conference en Labor Mark et Stratification,
Harvard University, March 16-17, 1973. Tomado
de un artículo publicado en Social Po/icy, nov./
1972 y en/ feb. 1973, págs. 73-96.
(3) S. Bowles y H. Gintis, "Towards a new
theory of the firm", ponencia presentada en la
Conference on Labor, etc. Desconozco si las ponencias han sido publicadas ya. Para este artículo he trabajado sobre mis notas.
(4) H. Gintis, "Alienation and Power'', RPPE,
4, 5 Fall 1972.
(5) André Gorz, "The prison factory", New
Left Review, M ay-June 1972.
(6) C'hristopher Jencks, lnequality. A Reassesment of the effect of family and schooling in
Americe, Basic Books, New York, 1972. Para
una crítica liberal de Jencks y su colusión con
la reacción antiliberal nixoniana, ver John
D'Owen, "Inequality" , en Cha/len ge. (The Magazine of Economic Affairs), March/ April, 1973,
pp. 59-62.
(7) Stephen Margin, "What do bosses do",
manuscrito no publicado, Department of Economics, Harvard University, 1971. Una porción de
este manuscrito está vertida al francés en un
libro de lecturas sobre el tema.
Bibliografía ad icional del grupo radical de
Harvard sobre el tem a :
S. Bowles, "The efficient Allocation of Ressources in Education", Quarterly l oumal of Eco-

nomics, May 1967; "Cuban Education and the
Revolutionary Ideology", Harvard Educational
Rcview (HER), 41, Nov 7 J ;"Schooling and
inequality f rom generation to generation", l ournal of Po!ifica/ Eco110111y, May-Juoe 72; "The
genetic inheritance of IQ and the intergcnerational Reproduction of economic inequality",
H 111ward Lnstitute f.or Economic Rescarch, Septiembre 72; "Contradictions in U. S. Higher
Education", en Jnmes Wcawer ed. Reatlings in
Polilical Economy, Boston, Allyn and BacOJl,
73?
S. Bowles y H. Gintis, "The ideology of progressive reform", en Henry Rosemont y Walter Feinberg (eds.). Work, Tecno/ogy and Educa/ion, Urbana, Illinois.
S. Bowles y Henry Levin, "The determinants of
scholastic achievement: an appraisal of sorne
recent evidence'', Journal o/ Human Ressources, 3 Winter 68.
(8) Richard Edwards, "Alienation and Inequality: Capitulist relations of production in a
bureaucratic enterpri se", Ph. D. Dissertation, Harvard University, July 1972.
Herbert Gintis, "Alienation ad Power: Towards
a Radical Welfare Economics", Ph. D. Dissertation, Hervard University, May 1969; "New
Working Class and Revolutionary Youth", Socia/ist R evolution J970; "Toward a Political
Econorny of Education : A R adical critique of
lvan Ilich's D eschooling Society" H. E. R., 42,
1, Feb. 72; "Education, Technology and the
Characteristics of Worker Productivity" American Economic Assocation Preceedinr:s, May 7 1;
"Power and Alienation", in James Weaver ed.
R eadings ...
ICE-JUNIO 1975/219

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                  <text>Documentació emanada de l'exercici professional de Pasqual Maragall.&#13;
&#13;
- Gabinet Tècnic de Programació de l'Ajuntament de Barcelona (febrer 1965-1968, funcionari 1968-1979) :  com a economista.&#13;
- Servei d'estudis del Banc Urquijo (1965-1968).&#13;
- Aula Barcelona (setembre 1997 - març 1999): funda i presideix Aula Barcelona com a centre de gestió del coneixement per a l'administració de les ciutats. És un espai comú de reflexió entre universitat, empresa i administració en relació amb la ciutat i el seu passat, present i futur.</text>
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                <text>Article sobre la relació entre l'educació i el món laboral, en el context nord-americà. &#13;
n. 502, p. 210-219</text>
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                    <text>LOS SIMBOLOS DE NUESTROS JUEGOS
Hoy, al caer la tarde, empezará algo nuevo. Barcelona
será el centro de las miradas del mundo entero, que asistirá
por televisión a la inauguració4 de los Juegos Olímpicos de
Barcelona. Miles de millones de espectadores descubrirán
nuestra ciudad, que dará la bienvenida a 15.000 atletas y
directivos, con una ceremonia inaugural que conjugará sabiamente nuestro arte y nuestros símbolos, en un gran espectáculo de comunicación.
La ilusión de esa presentaclón de Barcelona al mundo se
ha visto distorsionada por una aittificiosa polémica sobre la
"catalanidad" de los Juegos Olímpicos. El surgimiento de la
campaña mal llamada de "catalanilación" de nuestros Juegos,
al calor de una contienda electo#al vició la recta final de
preparación de los Juegos y le dió un tono inevitable de
politización partidista.
Esta campaña intentó introd4cir una semilla de división
en el proyecto contemporáneo de este país que ha contado, y
cuenta, -en Catalunya y en toda España- con el apoyo más
amplio entre los ciudadanos. No renuncio a analizar públicamente, después de los Juegos, como en esta ocasión han
dañado la imagen de Cataluña quienes se ufanan de amarla más
que nadie.
Entre los promotores de la polémica sobre la presencia
de los símbolos de Catalunya e los Juegos ha habido dos
posiciones, diferenciadas básidamente en el grado: la de
sectores nacionalistas radicales muy minoritarios y la de
otros sectores nacionalistas pretendidamente moderados, que
no se sienten huérfanos del apoyo de la propia Presidencia
de la Generalitat de Catalunya.
Las actitudes que en algún momento ha mantenido el
propio presidente -sus afirmaciones sobre la necesidad de
catalanizar" los Juegos, su apoyo y comprensión recientes
a nuevas campañas y las afirmaciones aún más recientes
atribuyendo la catalanización a la presión ejercida sobre
el COOB- me han disgustado persdnalmente y han dolido en el
Ayuntamiento de Barcelona, por las acusaciones que implicaban, absolutamente falsas. Acciones posteriores del partido
que gobierna en la Generalitat promoviendo que los ciudadanos sólo cuelguen en sus fachadas la bandera catalana han
tenido un carácter de confrontación gratuita que ha

�incomodado a muchos ciudadanos.
A pocas horas de la ceremonia inaugural de los Juegos
Olímpicos, creo preciso que la Opinión pública conozca algún aspecto significativo de las relaciones institucionales
sobre la presencia de nuestros smbolos en los Juegos.
A principios del pasado curse político, inmediatamente
después de las vacaciones de verano, visité al President de
la Generalitat para plantearle uPa larga serie de cuestiones
de gran relevancia para Barcelong en la que era necesaria la
colaboración o, como mínimo, la !coordinación con la Generalitat de Catalunya.
En aquella reunión, una de esas reuniones que el President y el Alcalde de Barcelona mantienen con una frecuencia

lamentablemente menor que la que sería de desear, planteé a
Jordi Pujol con la formalidad yola solemnidad que la cuestión requería una revisión del conjunto de cuestiones relativas a la dimensión político-representativa de los Juegos
con la intención de completar - y quizás corregir -, al más
alto nivel, la labor de coordinación que se mantiene en el
seno del Consorcio que es el COOB.

Pedí en esa ocasión la opinión del Presidente de la
Generalitat sobre dos asuntos de la mayor importancia: las
ceremonias principales de los Juegos y la intervención que
el Alcalde de Barcelona, como P r esidente del COOB, había de
realizar el dia de la inauguración de los mismos.
Sobre la primera de las cuestiones, obtuve una respuesta
positiva del Presidente de la Generalitat que me hizo participe de su impresión optimista` sobre la solemnidad, el
relieve institucional y la atmós f era general de satisfacción
ciudadana que era previsible que reinara en las ceremonias
olímpicas. La confianza con que expresó su previsión sobre
la ausencia de protestas radicales en el Estadio Olímpico
contrastó con un cierto temor sobre otro tipo de incidentes
en la calle.
Me extendí en mi consulta sobre el contenido que, a su
juicio, podía tener la intervención del Alcalde de Barcelona. Era, a mi juicio, muy relevaste que el Presidente de la
Generalitat pudiera expresar supopinión sobre lo que creía
que ha de decirse en una oportunidad en que tres mil quinientos millones de personas estalrán siguiendo desde todo el
mundo lo que sucede en Barcelona.!
Como ya he dicho, obtuve del Presidente de la Generali-

tat una impresión de satisfacción explícita con el plantea-

�miento y diseño de las ceremonia olímpicas acordados en el
seno del COOB, que no ha sido corregida ni matizada por
ninguna comunicación posterior.
Por lo que respecta a la seg nda cuestión, el contenido
de la prevista intervención del Alcalde de Barcelona en la
ceremonia inaugural, el Presidente me indicó que me contestaría posteriormente. Esta resptlesta, casi un año después,
todavía no se ha producido.
Pasqual Maragall

Alcalde de Barcelona y

Presidente del C0013192.

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                  <text>Aquesta sèrie agrupa els documents sorgits de la funció representativa de l'exercici del càrrec d'Alcalde de Barcelona.</text>
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                <text>Aquest document forma part del fons municipal de l’Ajuntament de Barcelona (productor de la documentació) i és còpia digital de l’original custodiat a l’Arxiu Municipal Contemporani de Barcelona.</text>
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                    <text>Madrid se ha ido
Article de Pasqual Maragall publicat a El País
Hace un par de años escribí un artículo en este diario indicando que Madrid parecía estar
olvidándose de España. Parecía embarcada, Madrid, en una aventura americana (que por
ende empezaba a flaquear); en un vuelo hacia la globalización. ¿España? España era tan sólo
el lago donde ir a pescar empresas para consolidarlas en otras de mayor tamaño y para
proyectar el resultado en el mercado global, que era el importante. España pasaba a ser un
conjunto de puntos más o menos cercanos al centro, a la capital: "Todo a tres horas de
Madrid, como máximo", era la consigna del Gobierno.
El magnífico paisaje pintado por la Constitución, una España plural, con idiomas, pueblos y
nacionalidades unidas en un proyecto común, se iba como destiñendo para permitir la
aparición de la auténtica, inmarcesible e incombustible pintura de fondo, la de la España
radial, díscola, difícil y necesitada de una mano firme en el centro para dominar sus
demonios; si bien ahora una mano tan económica como política, tan "liberal" como antes
dictatorial, tan obvia e inocente de todo pecado como nunca antes lo había sido. Ya ni se
necesitaba repetir la frase del XVIII, en aquella pragmática sanción que procuraba la
desaparición del catalán "sin que se notara el empeño": las cosas irían en este sentido, en
efecto, casi sin percibirse.
"¡Es el mercado, estúpidos!", nos decían desde Madrid a los catalanes y otros periféricos que
cuestionábamos la actitud del Estado.
Pues bien, las cosas han ido evolucionando a peor. Primero porque la economía y la política
globales se han complicado. Y segundo porque el Gobierno español, y en concreto su
presidente, soñando ya en su retiro, se desabrocharon el cinturón antes de tiempo, y se les
cayó el firmamento encima a partir de la primavera de 2002: cumbre europea sin gloria,
decretazo, huelga general, cambio de Gobierno para echar a los culpables, más cambios para
aprovechar la ocasión (ministros, presidentes autonómicos, alcaldes, presidente del Senado lo nunca visto, al menos en Europa y Norteamérica), Perejil, chapapote y guerra de Irak. De
todo.
Pero Aznar reaccionó, hay que reconocerlo. Aplicando la vieja máxima: a lo hecho, pecho.
Más de lo mismo. Más antiterrorismo, más antitodo. A la guerra si hacía falta. Fuimos a la
guerra y la gente se echó a la calle. La mayoría silenciosa, por definición, se quedó en casa.
Se "ganó" la guerra, y aunque siguieron los desastres, los periodistas muertos en combate,
los soldados muertos en accidente aéreo, los trenes chocando una y otra vez... llegaron las
elecciones y el partido del Gobierno no se hundió. Sólo pasó de primer a segundo partido en
España, de segundo a tercero en Euskadi y de tercero a cuarto en Catalunya. Menos desastre
que el que los desastres anteriores anunciaban.
Y en eso llegó Tamayo. Madrid volvió a ser tema. En Alcorcón se prevé doblar la población son 160.000 personas y se proyectan 30.000 nuevas viviendas en una sola operación
urbanística-. Parece que existe otro proyecto semejante en Chamartín. Cada uno de esos
proyectos mueve un billón de pesetas. Lo que se gastó en Barcelona en diez años en torno a
los Juegos Olímpicos, incluyendo las obras públicas y privadas, estadios, transportes,
tendidos de red de fibra óptica, museos, rondas de circunvalación, hoteles, alojamiento de
10.000 atletas y 15.000 acompañantes, etcétera, era algo menos de un billón de pesetas del
año 1992. En Madrid se podría emplear el doble en ampliar dos barrios.
Calculen ustedes cuánto pueden gastar en comprar voluntades y torcer procedimientos los
que quieran llevar a cabo esos proyectos. Cueste lo que cueste, siempre será ridículo en
comparación con lo que se espera ganar.
Es cierto que Ruiz-Gallardón mantuvo esos proyectos en suspenso. Pero también lo es que
Simancas propuso algo más concreto: sustituirlos por otros totalmente distintos, basados en
vivienda pública.
Es cierto también que la Federación Socialista Madrileña no tiene fama de ser la más perfecta
de las federaciones del PSOE. Tarradellas volvió de Francia recordándonos los problemas de
esa federación durante la República. Tierno fue un paréntesis. Madrid fue una fiesta de

�democracia y libertad. Pero Tierno no cambió el partido. Leguina lo intentó. Le toca a
Zapatero hacerlo.
Pero volvamos a la política. La hazaña de Aznar al meter a la derecha en la Constitución no
le ha salido gratis a España. Su empecinamiento nacionalista -la otra cara de la monedaamenaza con dar al traste con unos equilibrios que han funcionado bien durante 25 años. Su
insistencia en la Unidad con mayúsculas, en vez de la unión con minúsculas, desde abajo, y
su terquedad en hacer la bandera más grande y de plantarla en un islote perdido, que es un
poco símbolo de lo mismo, de un deseo mal expresado de jugar en la liga de las grandes
potencias, han alentado al independentismo y han devuelto la bandera republicana a las
calles.
Recapitulemos: Madrid fue una pieza esencial del cambio a la derecha de 1996. El PP ganó
entonces por tan sólo 300.000 votos sobre 30 millones. Pero en Madrid comunidad ganó por
600.000. Por decirlo así, España no había abandonado a los socialistas, pero Madrid sí.
El resultado fue recibido con alivio por muchos, incluso por sectores liberales de la derecha
que temían, con nosotros, que la agresividad de Aznar ("¡Váyase, señor González!") iba a
llevar las cosas adonde ahora finalmente han llegado. Recuerdo, y los invitados recordarán
también, que un mes antes de las elecciones nos reunimos informalmente en el Palacete
Albéniz de Barcelona representantes de varios partidos políticos españoles, de izquierda,
derecha y nacionalistas, y llegamos al acuerdo de reclamar el necesario respeto a las
instituciones y al diálogo, ganase quien ganase. Se publicaron incluso dos artículos en este
sentido, uno en Madrid y otro en Barcelona.
En el año 2000, ETA decidió por nosotros, y no ingenuamente. Terminó la tregua un mes y
medio antes de las elecciones. Y tres semanas antes asesinó a Fernando Buesa. España
entera -salvo Catalunya y el País Vasco- abonó entonces la dureza antiterrorista de Aznar.
El ciclo se cierra. El día 1 de julio de 2003, Aznar se ha casi despedido del Parlamento. Asistí
un día antes al debate con Zapatero, durísimo, a cara de perro. Aznar se retira fiel a su
principio. Sólo faltaba el "¡Váyase, señor Zapatero!".Madrid, el Madrid político, no está en su
mejor momento. Y ahora me pregunto: ¿cómo es el PP madrileño? No lo sé con precisión,
pero intuyo que no debe ser una cofradía piadosa. En todo caso, tal como van las cosas, es
probable que tengamos antes de dos meses alguna respuesta a esos interrogantes.
Es preciso que los ciudadanos de toda España tengan una idea clara de lo que pasa en
Madrid. Porque si no hay una reacción en toda España frente a la deriva de la política en la
capital, podemos pagarlo muy caro.
En Catalunya el efecto de todo lo que está pasando en Madrid va a ser menor que en otras
comunidades. Aquí estamos a las puertas de un cambio que se masca en todos los ámbitos.
Tras las elecciones municipales, el 71% de los ciudadanos catalanes tienen alcaldes
socialistas, el 17% alcaldes nacionalistas y el 5% alcaldes republicanos.
Pujol, aliado de Aznar, conviene recordarlo, desde que le apoyó en julio de 1995 pidiendo, y
consiguiendo, la dimisión del vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, se ha despedido
también del Parlamento y también con malos modos. Con su abogado personal, su juez
preferido y su empresario modélico en la cárcel o pagando fianza para evitarlo, considera
desagradecidos e inútiles a todos los demás, lógicamente.
Si Pujol no lo ha hecho antes, el día 22 de septiembre se autoconvocan las elecciones para el
16 de noviembre. Pujol puede especular con que el PP le inflija al PSOE y a la izquierda un
correctivo severo en Madrid a finales de octubre. Pero no cuenta con que, aparte de que no
está claro cómo el resultado madrileño vaya a influir aquí, ese resultado puede no ser en
octubre el que ahora se predice. Veremos qué ocurre en verano. El verano es la noche de la
política.
Yo confío en que la sociedad civil madrileña reaccione y se plantee seriamente cuál ha de ser
el papel de esa comunidad en la política española; y para empezar, cómo debe Madrid
regenerarse políticamente.
Cuatro años más de deriva como la de los dos últimos y España perdería el norte. Y nunca
tan bien dicho.

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                  <text>Recull la documentació generada en relació a Pasqual Maragall en la seva activitat als partits i associacions d'àmbit polític: Front Obrer de Catalunya (FOC), Convergència Socialista de Catalunya (CSC), Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Ciutadans pel Canvi (CpC). </text>
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                    <text>Madrid se va
Pasqual Maragall i Mira
El País 27/02/2001
Se tiene desde la periferia la sensación de que Madrid se va de España. Que juega otra liga, la liga
mundial de ciudades. Una especie de síndrome Figo, muy acusado, cómo no, en Barcelona.
(¿Cómo dejamos escapar a este tipo?: esa es otra).
Tenemos la impresión de que Madrid se mide con Miami, con Buenos Aires, con São Paulo. Que ya
no le interesamos. Que España, para Madrid, es ahora tan sólo el lugar donde ir a buscar
pequeñas y medianas empresas en venta para mejorar posiciones, sector por sector, antes de dar
el salto al otro lado del charco.
Eso en el terreno económico, que ha pasado a ser no ya el decisivo, sino el único que cuenta. En
el subordinado terreno político, se nos dice, se hace sólo desde Madrid un modesto
acompañamiento del proceso económico dominante.
Antes Madrid era la capital política, y Barcelona y Bilbao, y luego Valencia, las capitales
industriales y económicas. Ahora figura que es al revés. Ahora Madrid es ante todo la capital
económica, la capital de la innovación y de la nueva economía, mientras que el poder político se
ha descentralizado: Cataluña tiene su Generalitat, Euskadi sus fueros y sus conciertos, y la
Comunidad Valencia su Zaplana, con su IVAM y con sus rápidos trenes y carreteras a Madrid (¿qué
más quieren?).
El gasto público, sin contar pensiones ni amortizaciones de la deuda, ha pasado de ser central en
un 85% y local en un 15% (1980) a ser central en un 51% y descentralizado en el otro 49%,
aproximadamente repartido en un 32% y un 17% entre autonomías y entes locales (1998). Y aún
falta por repartir la competencia y los recursos de Sanidad y Educación a la totalidad de las
autonomías de la vía lenta. Eso va a terminar pronto en un 40% / 60% entre centro y periferia.
Realmente, ¿qué más quieren estos chicos?, deben de pensar en Madrid.
La definición, no sé si decir madrileña o popular de España, es la siguiente: España está formada
por un conjunto de puntos a distancias diversas de Madrid. Y la definición del objetivo de la
política territorial es, como sabemos, acortar esas distancias. Todas las capitales de provincia a
menos de X horas de Madrid en un plazo máximo de Y años.
Madrid es el aeropuerto transoceánico de España y el mercado español no da para otro más. Ésa
es la tesis del Ministerio de Fomento, que está al frente de algo mucho más importante que los
destinos de España. Está al frente de sus redes de infraestructuras, al frente de sus webs. Tiene el
lápiz de España en la mano.
La tesis Cascos de que el mercado no da para más es interesante, tan interesante que debería ser
contrastada. Los catalanes le estamos diciendo a Cascos que para estar seguros de que el
mercado no da para un segundo aeropuerto transoceánico le dejemos decidir a él, al mercado.
Que no sea Cascos, sino el mercado, quien decida si el mercado quiere o no otro aeropuerto
transoceánico. ¿No sería más seguro?
Los catalanes (excepto el desorientado Pujol, a quien esos temas no han interesado nunca mucho,
y el enternecedor Trías, que amenaza al PP con no votarle ¡a partir del 2004!), los catalanes
normales y corrientes, de derechas y de izquierdas, preferirían que el mercado decidiera esas
cosas y entonces veríamos si es verdad o no que quien decide es la economía y no el Estado (es
decir, AENA, el amo público de los aeropuertos).
Cuando Narcís Andreu, recién nombrado presidente de Iberia, viajó a Barcelona por primera vez,
llegaba convencido por los aenitas de entonces de que los catalanes no volaban. Le demostramos
que los catalanes sí iban a Nueva York pero pasando por Madrid, como los extremeños, los
gallegos y los aragoneses, y se dio cuenta en seguida del lío en que se había metido.

�Gracias a Narcís Andreu y sus sucesores Iberia proyectó un hub o centro transoceánico de
redistribución de vuelos en Barcelona. No sirvió de nada porque AENA se opuso, como ahora hace
Cascos siguiendo sus indicaciones.
Hay que terminar con esa visión torpe de la España uniforme, frente a la España diversa que
defendía Bono hace poco en el Club Siglo XXI de Madrid. Por el bien de España. Por el bien de
Cataluña. Por el de todos. La sorpresa que se van a llevar los uniformistas el día que España les
diga a golpe de urna que no es como ellos querrían que fuese, que es libre y diversa, que está
hecha de singularidades potentes y sensatas, capaces de entenderse y de respetar un proyecto
común. Común, no impuesto.
Preferimos, como dice Pedro Nueno, que la capital de Hispanolandia sea Madrid a que lo sea
cualquier gran capital americana. En serio. Por muchas razones. También por interés propio. Nos
pasa con Madrid lo que a los bilbaínos en el 92 con Barcelona. '¿Sabes dónde se hacen los Juegos
Olímpicos?', te preguntaban. 'A 500 kilómetros de Bilbao', te respondían ellos mismos antes de
que pudieras reaccionar.
Hoy sabemos que los JJ OO del 92 y el formidable salto adelante de Barcelona han sido un acicate
importante para que Madrid se haya catapultado en el espacio global. Madrid se ha superado a sí
mismo, y es bueno que sea así. Los catalanes, y creo que todos los demás, queremos un Madrid
vivo, no un Madrid receloso o acomplejado. Un Madrid optimista.
Ahora bien, que nadie se lleve a engaño. El éxito de Madrid se está constituyendo en móvil de un
formidable segundo salto de Barcelona hacia el 2004, con Cascos o sin él, a pesar de Pujol o con
su ayuda, y en todo caso, gracias a Clos y a su equipo. Pero también, y sobre todo, gracias a los
empresarios, medios de comunicación y ciudadanos individuales y asociados que construyen con
ambición, y con una creciente seguridad en sí mismos, los proyectos de la ciudad del siglo XXI.
Que incluyen una Barcelona capital del diálogo entre las culturas. La Barcelona de Lluch.
Seguramente habrá que arriesgar más, aceptar más publicidad y transparencia de las empresas,
admitir que la empresa familiar sólo crece si en alguna medida se abre hacia otros horizontes,
tener proyectos mediáticos y culturales muy sólidos y aceptar que los países y comunidades de
pequeño tamaño deben desarrollar una teoría y una práctica de la sinergia público-privada, si
quieren ser alguien en el mundo. Lo que el sociólogo Manuel Castells llama modelo Finlandia. Pero
eso es tema para otro día y tiene muchas otras facetas.
De momento, podríamos sustituir el síndrome Figo por el síndrome Aimar e irnos a Valencia de vez
en cuando a ver jugar a uno de los grandes del fútbol mundial, suponiendo que Cascos nos ponga
el AVE Valencia-Barcelona, saltándose la consigna del gran jefe: todo a dos horas máximo de
Madrid. Y si no ponen el AVE, iremos en Euromed. Si Madrid se va solo por ahí, puede ser que un
día se encuentre que los demás vamos todos juntos por otro lado. El Madrid del Gobierno, claro.
Porque el Madrid de Tierno no creo que esté metido en ese viaje.

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                  <text>Recull la documentació generada en relació a Pasqual Maragall en la seva activitat als partits i associacions d'àmbit polític: Front Obrer de Catalunya (FOC), Convergència Socialista de Catalunya (CSC), Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Ciutadans pel Canvi (CpC). </text>
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                    <text>Articles de Pasqual Maragall a LA VANGUARDIA

04/04/1998
La Vanguardia, p.020, Opinión

Manhattan. DESDE NUEVA YORK
Autor: PASQUAL MARAGALL
"Flood-tide below me! I see you face to face!"
Walt Whitman. Manhattan
Cuando llueve, Manhattan se colapsa y uno se reconcilia con su intuición. ¿Cómo es posible
que millones de personas entren y salgan de miles de pisos en cientos de rascacielos y se
muevan por la ciudad sin chocar unos con otros, por anchas que sean las avenidas y por
eficiente que sea el metro?
Sería interesante saber cuántas decenas de miles de ventanas hay en Manhattan. Son las
ventanas que el cámara de Woody Allen nos hace fisgar en sus "travellings" oblicuos y lentos,
que ordenadamente muestran sus cocinas chiquitas, gente solitaria, animales domésticos, miles
de libros, señoras en bata, yuppies veloces cruzando enormes oficinas llenas de ordenadores al
mando de gente guapa, y casi siempre algún asesinato o por lo menos un robo. Finalmente una
persona en la acera da muestras de ansiedad moviéndose arriba y abajo mientras espera a
alguien que no llega, o cargando bártulos, libros o paquetes imposibles de un lado para otro.
La persona es generalmente una mujer más bien bella, ya no tan joven, una neoyorquina
cualquiera, Annie Hall o Dianne Keaton, o más joven y opulenta como la Sorvino, nuestras
héroes contemporáneas (heroínas es peligroso) luchando contra los demonios del día: el atasco,
el estrés, la ignorancia total o el exceso de sabiduría, el tiempo que huye, la prisa, la inutilidad
aparente de cada uno de los movimientos que suceden a ritmo de vértigo en una ciudad que no
se inmuta, que repite cada día el rito de llenar y vaciar las decenas de miles de habitaciones con
sus correspondientes ventanas.
Todo ello contado con sorna, entre risas y breves llantos, con humor, por supuesto. Con la
seguridad de saberse esta ciudad el centro del mundo, el teatro del mundo, el punto de cita. En
Brooklyn Heights, junto al River Café, donde han construido un pequeño muelle cuadrado de
madera, elegantemente bordeado por una baranda con pasamano niquelado (como si fuese
Barcelona), en la que pueden leerse unos versos de Whitman, uno ve la proa entera de la isla de
Manhattan y tiene la seguridad de estar en la mejor platea que existe. Dan ganas de aplaudir.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>02. Activitat professional</text>
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                  <text>Documentació emanada de l'exercici professional de Pasqual Maragall.&#13;
&#13;
- Gabinet Tècnic de Programació de l'Ajuntament de Barcelona (febrer 1965-1968, funcionari 1968-1979) :  com a economista.&#13;
- Servei d'estudis del Banc Urquijo (1965-1968).&#13;
- Aula Barcelona (setembre 1997 - març 1999): funda i presideix Aula Barcelona com a centre de gestió del coneixement per a l'administració de les ciutats. És un espai comú de reflexió entre universitat, empresa i administració en relació amb la ciutat i el seu passat, present i futur.</text>
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